CRISIS MIGRATORIA

La tragedia de Melilla une al PP y a la izquierda y amenaza con un fuerte desgaste a Sánchez

  • Siete fuerzas políticas, ERC y EH Bildu entre ellas, han registrado una petición de comparecencia del presidente del Gobierno ante el pleno del Congreso; le ven responsable de los hechos acaecidos en la frontera melillense

  • El PP ha anunciado que presentará otra petición de comparecencia del líder socialista, lo que aboca a la Junta de Portavoces del Congreso a decidir si habrá un pleno al respecto

La tragedia de Melilla une al PP y a la izquierda y amenaza con un fuerte desgaste a Sánchez
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Hace dos semanas, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, contactó con los grupos parlamentarios para evitar que la crisis abierta con Argelia como consecuencia del alineamiento con Marruecos en el conflicto territorial del Sáhara provocase una comparecencia más del presidente del Gobierno ante el pleno del Congreso. La petición de explicaciones la había cursado el PP y el Ejecutivo y el PSOE corrían el riesgo de perder una votación similar por segunda vez consecutiva, tras la que obligó a Sánchez a relatar la visita oficial a Rabat hecha en abril. 

A Albares le fueron bien las gestiones porque en la Junta de Portavoces de hace una semana una mayoría de grupos, entre ellos EH Bildu, votó en contra de que el presidente compareciera

Pero el viernes pasado comenzaron a llegar cientos de migrantes subsaharianos a la valla de Melilla y la policía marroquí repelió las acciones con inusitada fuerza. Son 37 las víctimas mortales y las imágenes de los hechos resultan aterradoras. Sánchez, preguntado por ello, agradeció la labor de las fuerzas de seguridad del vecino del Sur. Desde entonces, en paralelo a la sucesión de imágenes, la indignación y el enfado políticos han ido creciendo. Este lunes, ocho formaciones con representación parlamentaria han pedido que Sánchez vaya al Congreso a dar su versión de lo sucedido y ofrecer las aclaraciones pertinentes. 


/ epe

El PP, por medio de su responsable de Política Institucional y eurodiputado, Esteban González Pons, ha confirmado que pedirán la comparecencia. Poco después, ERC, EH Bildu, Junts, Más País, CUP, BNG y Compromís han hecho lo propio, aunque con un matiz: estos últimos partidos han registrado la solicitud. Ello supone que la Mesa verá este martes el escrito. Avalará el texto (casi siempre es así) y emplazará a la Junta de Portavoces a decidir si incluye el asunto en un orden del día. 

Es aquí donde se dilucidará el éxito o el fracaso de la iniciativa, es decir, si será objeto de debate en una sesión plenaria o no. Las opciones de que ocurra lo primero son remotas y frágiles porque el periodo parlamentario ordinario terminará este jueves. Una eventual comparecencia del presidente tendría que hacerse en un pleno extraordinario. En el Congreso se cuenta con que habrá uno, el dedicado al debate sobre el estado de la Nación, previsiblemente entre los días 11 y 15 de julio. El PSOE maniobrará para que la explicaciones de Sánchez al respecto, si han de hacerse, se hagan en ese evento y dentro de su formato. Una salida pudiera ser la comparecencia del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, para proteger así al líder del PSOE de cualquier repercusión política de lo sucedido en Melilla.

Sin embargo, con independencia de que el jefe del Ejecutivo vaya al pleno del Congreso, tanto a petición propia (muy improbable) como obligado por la oposición (más probable, pero tampoco mucho), el asunto empieza a ser peligroso para su estatus político, muy tocado después de las elecciones andaluzas. El presidente se encargó de anunciar las medidas del segundo decreto derivado de la guerra de Ucrania, el pasado sábado después de un Consejo de Ministros extraordinario. La rentabilidad política de las propuestas quedaron enturbiadas en parte por la respuesta que dio a las preguntas sobre la llegada de migrantes a la valla de la frontera de Melilla. 

La operación de desgaste ha comenzado a izquierda y a derecha. Siete formaciones como EH Bildu, ERC, Junts, Más País, CUP, BNG y Compromís han presentado dos peticiones de comparecencia de Sánchez y de Grande-Marlaska. Para estos partidos, según indican en un comunicado conjunto, la tragedia es una “consecuencia de las políticas migratorias de la Unión Europea y del nuevo acuerdo entre el Gobierno de España y el Gobierno de Marruecos”.

Pablo Echenique e Irene Montero.

/ EUROPA PRESS

No está entre los firmantes Unidas Podemos, pero su portavoz parlamentario, Pablo Echenique, ha anunciado la redacción de una proposición no de ley (exigencia de alcance político) para que se deriven “las correspondientes responsabilidades políticas y penales” de los hechos.Según informa Europa Press, Unidas Podemos quiere que el Gobierno condene las muertes y la actuación de la gendarmería marroquí, causante, a su juicio, del "trágico desenlace". La formación, en palabras de Echenique, está en "shock" y "horrorizada" tras ver las imágenes.

No es sencillo el papel de "los morados" en esta crisis. Resulta llamativo el silencio casi impuesto a la ministra de Igualdad, Irene Montero, durante la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros. Hasta en cinco ocasiones los medios se interesaron por la visión de la dirigente de Unidas Podemos, pero la portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, ha acaparado todas las contestaciones.

La que sí se ha pronunciado, cuestionada por los medios, ha sido la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que ha defendido la necesidad de esclarecer las muertes de migrantes, ya que, ha dicho, los derechos humanos "no se pueden cuestionar en ninguna parte del mundo ni por ninguna razón" y la sociedad tiene "derecho a saber lo que pasó".

González Pons, en representación del PP, ha afirmado que “todo el mundo sensato y decente quiere que se esclarezcan” los hechos. En opinión de Íñigo Errejón, líder de Más País, las imágenes delatan una "violencia extrema" contra los migrantes.

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