CONFERENCIA DE PRESIDENTES

Sánchez y las CCAA se resisten a tomar medidas duras contra el covid por la fatiga ciudadana

  • Diversos presidentes autonómicos han hablado entre ellos estos días para intercambiar impresiones. Reconocen la gravedad del momento, pero optan de momento por evitar medidas duras debido al cansancio de la población

  • Pere Aragonès ya ha tenido que restringir el cierre nocturno y limitar las reuniones, y ha pedido que el resto del Estado haga lo mismo, pero los demás presidentes, en su mayoría, se resisten aún

  • Los técnicos sanitarios, en un texto de recomendaciones del 3 de diciembre, citaron la "fatiga pandémica" de la población como un criterio a tener en cuenta

  • A pesar de la coyuntura causada por ómicron, el gabinete de Pedro Sánchez sólo ha intercambiado con las Presidencias autonómicas un "pdf" de dos folios con el orden del día y el orden de intervenciones

XXIV Conferencia de Presidentes en Salamanca. Sánchez presidió otra conferencia con dos bloques casi siempre divididos.

XXIV Conferencia de Presidentes en Salamanca. Sánchez presidió otra conferencia con dos bloques casi siempre divididos. / EFE /JUANJO MARTIN/POOL

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Los expertos sanitarios que forman la Ponencia de Alertas y aconsejan a los gobiernos acordaron el 3 de diciembre un documento de recomendaciones que subrayaba la importancia de tener en cuenta "la fatiga pandémica" de la población, casi dos años después de empezar a convivir con el coronavirus y sus variantes. Diversos presidentes autonómicos consultados por EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, así como fuentes de gobiernos regionales, reconocen que ese cansancio es un factor en el que están reparando antes de apostar por restricciones, como al final ha hecho Pere Aragonès en Cataluña.

A pesar de que el presidente de la Generalitat reclamó este martes extender a toda España el toque de queda, el cierre del ocio nocturno y la limitación de los encuentros sociales a un máximo de 10 personas, medidas para las que ha pedido el aval del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, las fuentes territoriales consultadas por este diario confirman que el resto de autonomías no quiere seguir esta senda.

Algunas comunidades apuntan a que no son partidarios de restricciones s que limiten la actividad económica, al menos hasta después del 1 de enero. Y aseguran que hay "una mayoría de presidentes autonómicos en esta tesis". Es precisamente el jefe de un Ejecutivo regional quien ofrece la explicación completa. "No se trata simplemente de razones económicas", señala. "Hay una cuestión que es la anímica y el acompañamiento de la sociedad en la respuesta a la crisis". "Se ha generado una burbuja, una especie de carrusel sobre la adopción de restricciones". Sólo Canarias ha apostado por prohibir las reuniones familiares de más de una decena, los días 24 y 25 de diciembre.

En que no se puede sobrecargar más a los ciudadanos es algo en lo que también coinciden los expertos y el propio Gobierno, que hasta la fecha se ha escudado en el éxito de la vacunación y en las medidas de prevención, para no plantear iniciativas coercitivas. Y a la espera de que este miércoles Sánchez pueda proponer algo distinto en la Conferencia de Presidentes, el Ejecutivo es muy consciente del agotamiento de la sociedad española y tampoco es partidario de limitar la actividad económica.

Cuando el 3 de diciembre los expertos de la Ponencia de Alertas citaron la "fatiga pandémica" en el documento de recomendaciones, ya tuvieron en cuenta la cercanía de las fiestas navideñas. Las medidas por las que abogaron estaban amoldadas a ese contexto y al ambiente anímico, apuntaron en el texto. "Estas medidas deben buscar adaptarse e integrarse en las fiestas navideñas, teniendo en cuenta que están revestidas de una importante carga emocional y cultural para la población, pero a su vez deben perseguir el objetivo de mantener a las familias, amistades y comunidades sanas y seguras", señalaron.

"Teniendo en cuenta la fatiga pandémica en la que la población acusa el cansancio por la crisis de salud y social vivida, se considera de especial importancia que las medidas sean claras, y se planifiquen y comuniquen con un tiempo de antelación suficiente para así disfrutar de las celebraciones populares en entornos que minimicen la transmisión de la infección por SARS-CoV-2", añadieron.

"Precaución, pero no pánico"

La portavoz del Gobierno y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, defendió este martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que la situación es distinta a la de hace un año y las vacunas están protegiendo de la hospitalización. Algo que comparten autonomías con tan poca sintonía con Pedro Sánchez como Madrid, con una alta tasa de contagios pero sin que eso suponga un incremento de los fallecimientos. "Los datos reales desmienten la alarma. Precaución pero no pánico", aseguran desde esta comunidad.

Isabel Díaz Ayuso durante su visita al Hospital Carlos III de Madrid el pasado viernes 17 de diciembre.

/ EFE / David Fernández

Esto no significa que no haya críticas de las autonomías por la inacción del Ejecutivo. Incluso se lo reprocharon este martes sus socios parlamentarios tanto por la falta de medidas frente a la sexta ola como por el retraso en convocar a la Conferencia de Presidentes. Pero no se está exigiendo al Gobierno iniciativas duras, porque la mayoría de las comunidades, en estos momentos, no lo ve necesario.

Si hay siete dirigentes autonómicos que han planteado que la mascarilla vuelva a ser obligatoria en exteriores, precisamente por las aglomeraciones que provoca la Navidad. Pero esto algo que ni siquiera comparten los expertos. "Todo el mundo sabe que el problema está en los interiores", explican. Aún así será uno de los debates que se planteen en el debate telemático del Senado, junto a otros como la generalización del pasaporte covid en la restauración y otros ámbitos, o la petición de ampliar en tiempo y en cantidad el llamado fondo covid, que ha proporcionado más recursos a las autonomías para financiar el aumento del gasto sanitario.

El Gobierno, según ha podido saber este diario, no está por la labor de dar más dinero a las autonomías, pese al estrés que puede suponer para la atención primaria y hospitalaria la irrupción de la variante ómicron. Este tema parece descartado. La falta de información sobre los planes del Ejecutivo ha llevado a los presidentes autonómicos a cruzar en los últimos días múltiples llamadas. La sucesión de reuniones semanales de la Conferencia de Presidentes que se produjeron durante los meses de confinamiento ha contribuido a estrechar las relaciones entre los líderes territoriales.

Desde varias autonomías confirmaron estas conversaciones: "estamos hablando entre nosotros, es lógico". Con el propósito, además, de apoyarse unos a otros de cara al debate de nuevas medidas. El Ejecutivo asegura que su pretensión es establecer un "mínimo común denominador". Pero es posible que los dirigentes regionales ya lo hayan alcanzado entre ellos, teniendo en cuenta que la situación sanitaria vuelve a ser asimétrica y que no todas las autonomías tienen la misma incidencia. No obstante, aunque la fatiga pandémica fue un factor apuntado por la Ponencia de Alertas a principios de diciembre, en el documento del viernes pasado, avanzado este martes EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, no se recoge ninguna alusión. El contexto ha empeorado

Sin intercambio de información

La de este miércoles es la 25ª Conferencia de Presidentes tras la presencial celebrada en julio en Salamanca. Hasta este pasado fin de semana la 25ª iba a ser la prevista en la isla de La Palma. Pero ha llegado ómicron y ha trastocado el orden.

Sánchez la convocó el sábado debido a la tendencia al alza de contagios y de ocupación hospitalaria. Al día siguiente, desde Barcelona, subrayó que esta nueva ola es diferente a las anteriores (de incidencia alta en transmisión, aunque menos en ingresos graves y fallecimientos) por una razón fundamental: la población está vacunada.

Desde entonces hasta el miércoles, dos días de preparación del cónclave. Dos días durante los que los presidentes autonómicos sólo han recibido un correo electrónico del gabinete de Sánchez, al que adjuntaron un "pdf" de dos folios.

La introducción de ese correo refiere la fecha y la hora, así como el lugar, el Senado. Recuerda que será en formato telemático. Destaca que junto al presidente estarán la ministra de Sanidad, Carolina Darias; la de Hacienda, María Jesús Montero; y la de Política Territorial, Isabel Rodríguez. Y subraya que habrá un tiempo tasado de intervenciones con el fin de lograr "un desarrollo ágil", de cinco minutos en concreto.


/ epe

Cuando los destinatarios abrieron el "pdf", se encontraron el motivo de la Conferencia, "la evolución de la pandemia COVID-19", sin más precisión, y el orden de intervenciones, que sigue el orden de aprobación de los estatutos de autonomía. El primero será el lehendakari, Íñigo Urkullu, y tras él, el de la Generalitat, Pere Aragonès,. Alberto Núñez Feijóo, Juanma Moreno, Miguel Ángel Revilla serán los siguientes, y así hasta Eduardo de Castro, máxima autoridad de la ciudad autónoma de Melilla. Cerrará Pedro Sánchez. Y se acabó.

Los cuatro presidentes consultados a este respecto confirman que de Moncloa no han recibido nada más. Tres de esos cuatro mandatarios se quejan de que sea así siempre. Ya en la Conferencia anterior, la de Salamanca, protestaron porque sólo se les envió un papel con unos pocos párrafos, en los que únicamente se les reseñaba los temas a tratar, que fueron dos: evolución de la pandemia (con la vacunación a todo ritmo entonces) y la ejecución de los fondos europeos.

Están recurriendo a sus consejeros sanitarios para que les informen sobre lo hablado en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, las comisiones de salud pública y las ponencias de alertas, pues son en estos foros donde titulares autonómicos del ramo y sus técnicos debaten qué hacer, qué medidas adoptar y qué medidas descartar.

Teme la mayoría de las fuentes consultadas que el presidente se haya reservado el anuncio de mejor recepción entre la ciudadanía. Y preferirían también que si se plantean restricciones, queden a su elección. Pero, como sostienen, lo que quieren es evitarlas por ahora. "La gente ya no puede más con el covid", sentencia un presidente.

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