Guerra en Ucrania

Las tropas rusas entran en Kiev mientras Putin exhorta al ejército ucraniano a tomar el control del país

El Ministerio de Defensa pide a los civiles que neutralicen al ocupante con cócteles molotov - El presidente Zelenski augura un ataque ruso durante la madrugada: "Esta noche será dura, no podemos perder Kiev"

La destrucción de la guerra se extiende por Ucrania y con ella, el miedo y la incertidumbre.

Agencia ATLAS | Foto: EFE

Irene Savio / Marc Marginedas / Agencias

Las tropas rusas han entrado este viernes en Kiev, la capital de Ucrania, solo un día después de que Rusia iniciara un ataque total contra varios enclaves ucranianos ."Pedimos a los ciudadanos que nos informen de los movimientos enemigos, que hagan cócteles molotov y neutralicen al ocupante", dijo el Ministerio de Defensa en un comunicado.

Kiev, aparece así como el principal objetivo y codiciada pieza a ojos del Kremlin para instalar un Gobierno prorruso satélite de sus intereses. Luego se vislumbran otros propósitos secundarios, como el establecimiento de un corredor terrestre entre las dos repúblicas separatistas del Donbás y la península de Crimea, anexionada hace ya casi ocho años por la Federación Rusa. Esto es, a grandes rasgos, lo que se deduce de los movimientos de tropas rusas registrados durante la jornada de este viernes en territorio de Ucrania, un día después de que Vladímir Putin sorprendiera al mundo iniciando una ofensiva militar contra el país vecino largamente anunciada.

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Las versiones sobre los –supuestos- avances militares rusos varían dependiendo de las fuentes. De acuerdo con el portavoz del ministerio ruso de Defensa, Ígor Konashenkov, las tropas rusas habían conseguido hacerse con el control del aeródromo de Hostomel, en las proximidades de la capital, consiguiendo taponar la salida oeste y eliminando a “dos centenares de nacionalistas ucranianos”. Fuentes del Gobierno de Kiev, en cambio, sostienen que en ese lugar se están registrando allí violentos combates, y no dan nada por perdido.

Mientras se sucedían las sirenas antiaéreas y las explosiones, los habitantes de la capital seguían abandonando la ciudad. Igual que el día anterior volvieron a verse embotellamientos en las arterias de salida hacia el oeste de Ucrania. Algunos como Valeriya, gestora de un centenar de pisos turísticos en Kiev, incluso se habían ido sin dejar instrucciones a sus huéspedes.

Las tropas rusas avanzan hacia el barrio gubernamental de Kiev, donde creen que está el presidente Zelenski

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Durante el día también se fueron multiplicando las informaciones no verificables sobre dónde exactamente se encontraba el grueso de las tropas rusas que avanzaba hacia Kiev.

El Ministerio de Defensa ucraniano afirmó entonces que en un barrio del norte de Kiev, Obolonsky, se habían verificado enfrentamientos con rusos. En paralelo, el Ejército indicó que habían sido vistos presuntos equipos de sabotaje rusos en ese mismo lugar, a unos 7,5 kilómetros del centro de Kiev. Pero también en este caso la información no se pudo confirmar.

Por su parte, Moscú comunicó que había bloqueado las salidas al oeste de Kiev, lo que ahora deja en el aire la posibilidad de que en los próximos días los civiles puedan tomar esta ruta para intentar huir de la ciudad, siempre y cuando el bloqueo se mantenga efectivo y eficaz en los próximos días.

El ejército ucraniano derriba un avión ruso que cae en una zona residencial de Kiev

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El máximo responsable de la diplomacia ucraniana, Dmytro Kouleba, denunció los disparos de misiles rusos que impactaron en Kiev de madrugada, hiriendo al menos a tres personas. "Horrorosos disparos de misiles rusos sobre Kiev. La última vez que nuestra capital vivió algo así fue en 1941, cuando fue atacada por la Alemania nazi. Ucrania venció a ese mal y vencerá a este también", dijo Kouleba en un mensaje en su cuenta de Twitter.

Desde el norte, también según Moscú, las fuerzas rusas han logrado hacerse con el control de la localidad de Chenigor, a unos 150 kilómetros al noreste, bloqueando también los accesos a la gran metrópoli ucraniana en esta dirección y comenzando a cerrar una tenaza en torno a ella.

 Pese a que todo está en el aire, lo que si se deduce de las declaraciones de los responsables ucranianos es que Kiev se prepara ya para los combates, sin que descartar incluso que fuera sometida a asedio por las tropas ocupantes. La zona se encuentra “en fase de defensa”, ha admitido el alcalde, Vitali Klitschko, al tiempo que emitía llamamientos a la población para que acumulen agua y alimentos, además de instarla a resistir fabricando “cócteles molotov”. Más de 18.000 armas han sido entregadas a los ciudadanos.

 En el frente sur, tropas rusas procedentes de la anexionada Crimea habían sido vistas avanzando por las calles de Melitópol, localidad a tiro de piedra del mar de Azov, lo que da a entender que las fuerzas ocupantes intentarán establecer ese ansiado pasillo costero con el Donbás, ya en manos de las milicias prorrusas. No obstante, se trata de un objetivo por el momento lejano, habida cuenta de que en el futuro deberán hacerse con el control de Mariúpol y Berdiansk, dos ciudades que se suponen bien defendidas.

En medio del fragor de los combates, que entran ya en su segundo día, han comenzado a aflorar las primeras tentativas de un alto el fuego, algo prematuras a juzgar por la actitud de ambos bandos. Durante la mañana, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha emplazado al Kremlin a iniciar las conversaciones para un alto el fuego, asegurando a su vez, en tono desafiante, que cuanto más éstas se demoren, mayores bajas sufrirá el Ejército ruso. El movimiento ha fracasado al poco de iniciarse: Rusia proponía que la reunión se celebrara en Bielorrusia mientras que Ucrania pedía que las negociaciones tuvieran lugar en Polonia, lo que imposibilitaba un mínimo consenso. Kiev considera al Gobierno de Minsk un aliado del Kremlin, mientras que Moscú hace lo propio con el de Varsovia.

 Tampoco parecía tener eco el llamamiento realizado por el líder del Kremlin dirigido a los militares ucranianos a rebelarse y a negociar con él independientemente de las autoridades del país. Calificando al presidente Zelenski y a su entorno de “banda de toxicómanos y nazis que han tomado como rehén al pueblo ucraniano”, Putin emplazó a los oficiales militares ucranianos a “tomar el poder” en sus manos, porque según su opinión, será más fácil negociar “entre vosotros y yo”. Una visión algo alejada de la realidad. Porque si algo se deduce de las declaraciones de los distintos responsables militares ucranianos, es su determinación para resistir al ocupante.