LÍNEA PROBLEMÁTICA

Renfe mantiene al responsable del caos del tren a Extremadura que dijo haber cesado

  • El tren Madrid-Badajoz sufrió el pasado 1 de noviembre un retraso de 40 minutos y los viajeros fueron sentados en el pasillo porque no había asientos suficientes

  • Renfe anunció el cese del gerente responsable, que se encargaba de Extremadura y Andalucía

  • Lo que hizo en realidad fue mantenerlo como gerente en Andalucía y crear un nuevo puesto de gerencia para Extremadura

  • Tras la publicación de este artículo, Renfe ha remitido a este diario un escrito diciendo "que el responsable del corredor de Extremadura fue cesado en sus funciones" y "posteriormente, recolocado en otro puesto"

Renfe mantiene al responsable del caos del tren a Extremadura que dijo haber cesado
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El pasado 1 de noviembre —martes festivo y último día del puente de Todos los Santos— el "tren rápido" que une Madrid y Badajoz salió con cuarenta minutos de retraso de Atocha porque el maquinista no se presentó. No era el primer incidente que había en la línea, inaugurada a mediados de julio de este año tras décadas de promesas incumplidas. En los menos de cinco meses que lleva operativa los viajeros han sufrido múltiples retrasos, además de tener que aguantar que desde el Ministerio de Transportes se refieran al trayecto como "AVE a Extremadura" cuando en realidad es un Alvia que aún tarda más que un coche.

Tras el percance, el presidente extremeño Guillermo Fernández Vara pidió a través de Twitter la "dimisión del responsable". Y Renfe respondió de inmediato: al día siguiente anunció el cese de los responsables de Servicio Público y Servicios Comerciales en Extremadura. La nota de prensa, aún disponible en su página web, apunta que tras una "investigación interna" la compañía constató que el retraso se produjo "por la concatenación de errores en la asignación de gráficos de personal de conducción".

"En un momento de máximo compromiso de Renfe con Extremadura", continúa, dicha acumulación de errores "explica los ceses". La noticia apareció en múltiples medios de comunicación, este diario incluido.

La realidad, sin embargo, es otra. Según ha podido saber EL PERIÓDICO DE ESPAÑA a través de fuentes sindicales y ha confirmado la propia Renfe, el responsable de los Servicios Comerciales (Alvia e Intercity) de Extremadura mantiene su cargo de gerente en la empresa. J. Á. F. B. era hasta el pasado 2 de noviembre responsable de los Servicios Comerciales del área Sur, que agrupaba los trenes de Andalucía y Extremadura. En lugar de cesarlo, lo que ha hecho Renfe es reorganizar el organigrama. Desde el pasado 22 de noviembre que lo anunció el comité de dirección, J. Á. F. B. se mantiene como gerente de los Servicios Comerciales en Andalucía (lo que ya hacía) y se le quitan las responsabilidades sobre Extremadura, para lo cual se crea un nuevo puesto: el responsable de los Servicios de Renfe Viajeros en Extremadura.

Así lo dice la nota interna emitida por el comité de dirección en esa fecha, a la que ha podido acceder este diario. "Se ha creado, por una parte, la figura de un responsable de los Servicios de Renfe Viajeros en Extremadura. Por otra, se mantiene como gerente de Área de Servicios Comerciales Sur a J. Á. F. B.".

"Extremadura se desgaja de Andalucía en la estructura de Renfe y por eso se va a designar a un responsable en Extremadura. Renfe ha hecho una reorganización para que una persona lleve todos los servicios de viajeros en Extremadura", apuntan desde la empresa pública. Las fuentes sindicales consultadas informan de que el nuevo puesto aún no está cubierto y de que el otro responsable cesado (el de Servicio Público, Enrique Cabrero) no ha sido hasta la fecha recolocado en ningún cargo.

Tras la publicación de este artículo, Renfe ha remitido a este diario un escrito diciendo "que el responsable del corredor de Extremadura fue cesado en sus funciones" y "posteriormente, recolocado en otro puesto". Reiteran, además, que este profesional "lleva 44 años de trabajo en la compañía con plena dedicación al servicio público". El otro responsable cesado "está a la espera de que se le comuniquen sus nuevas funciones". Aclaran que "en ningún caso, un cese supone que una persona queda inhabilitada de por vida para poder llevar a cabo otras responsabilidades" y que los ceses son efectivos en tanto que "ya no mantienen vinculación alguna con los servicios en Extremadura".

Otros "cesados" que mantienen el puesto

El puesto de F. B. no es el único que se mantiene tras el "cese" anunciado a bombo y plantillo por Renfe. De hecho, hay un precedente muy similar en la misma línea. Al día siguiente de inaugurar el nuevo tren extremeño hubo incidencias en tres de los cuatro vehículos que circularon. Renfe hizo ver que rodaban cabezas anunciando el cese del gerente de Producción, un cargo técnico. Esta persona era J. G. E., a la que dos meses después se nombró como "gerente de Estaciones Multioperador", dentro de la Gerencia de Área de Estaciones Multioperador y Coordinación de Asistencia al Cliente, que a su vez está dentro de la Dirección de Experiencia Cliente y Accesibilidad.

Las fuentes sindicales consultadas destacan que en los últimos dos años el número de jefes gerentes "se ha multiplicado" y que los cargos directivos han crecido en un 61% entre 2020 y 2022, si bien estos datos no son públicos y desde Renfe no los han confirmado. Los gerentes suelen ser trabajadores a los que se promociona.

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Al ser promocionados, firman nuevos contratos que los excluyen del convenio colectivo de la empresa. Pero este convenio colectivo les garantiza que, si son cesados, pueden volver a su puesto anterior. Como en los casos mencionados, no siempre sucede así: la empresa les "cesa" públicamente pero en realidad lo que hace es recolocarlos.

Destacan los sindicatos, por último, que los problemas en la línea Madrid-Extremadura no son culpa de una persona concreta sino del "desastre total" de organización que hay en la empresa. Concretamente, lo que ocurrió en el Puente de Todos los Santos fue que el conductor asignado se puso malo y el conductor de reserva no tenía la formación suficiente para conducir el Alvia. De ahí que pusieran otro vehículo —un regional de media distancia— que iba más despacio y tenía menos plazas, lo que dio lugar a imágenes de viajeros tirados en los pasillos.

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