ENCUENTRO "DISCRETO"

El PSOE y Junts se reúnen este sábado en Ginebra para abordar la legislatura

Los recelos entre ambas formaciones no se han disipado tras el pacto que permitió la investidura de Pedro Sánchez

Santos Cerdán y Carles Puigdemont.

Santos Cerdán y Carles Puigdemont. / ARCHIVO

La relación entre el PSOE y Junts per Catalunya, de la que depende el destino de la recién estrenada legislatura, continúa marcada por el sigilo. Los recelos entre ambas formaciones no se han disipado tras el pacto que permitió la investidura de Pedro Sánchez. Socialistas y posconvergentes acordaron entonces mantener encuentros mensuales, con un verificador internacional sentado en la mesa, y el primero de ellos tendrá lugar este sábado en Ginebra. Allí acudirán tanto Carles Puigdemont como el secretario de Organización del PSOE y principal interlocutor con Junts, Santos Cerdán. 

Ambos partidos han intentado mantener el secreto sobre esta cita hasta el final. En teoría, según lo firmado en su acuerdo político, debería producirse antes de que termine noviembre, pero finalmente tendrá lugar el 2 de diciembre en la ciudad suiza. El retraso es mínimo. Ni socialistas ni posconvergentes le otorgan especial importancia. Lo relevante, coinciden, es que se produzca el encuentro, y que de las varias mesas de diálogo aceptadas por los socialistas (con ERC y entre el Ejecutivo central y el Govern) esta sea la primera en reunirse.

“Hemos cuadrado las agendas y habrá una reunión de trabajo, sin más. Anunciamos que iba a haber reuniones de este tipo. No es la primera ni va a ser la última. No hay que darle más importancia”, dijo Cerdán este miércoles en el Congreso de los Diputados, tras la apertura solemne de la XV legislatura, con Felipe VI como protagonista. Para dejar claro su rechazo a la figura del Rey, los grupos independentistas, de Junts a Bildu, pasando por ERC y el BNG, evitaron asistir a la ceremonia. 

Referéndum e impuestos

Fuentes socialistas no esperan grandes avances en la cita de este sábado con los posconvergentes en Ginebra. Se trata, señalan en la cúpula del partido de Sánchez, de continuar avanzando en una relación que sigue marcada por la desconfianza pero sin la que el mandato de Sánchez será imposible. “Ni Junts se fía de nosotros, ni nosotros de ellos”, reconoció hace un par de semanas el ministro de Justicia y de la Presidencia, Félix Bolaños, para justificar la existencia de un verificador internacional del que por el momento se desconoce su identidad. 

“El PSOE y Junts reconocen sus profundas discrepancias y son conscientes de la complejidad y de los obstáculos del proceso que se disponen a emprender. (...) Al mismo tiempo, constatan que se pueden alcanzar acuerdos importantes sin renunciar a las respectivas posiciones”, señala el acuerdo político firmado por el PSOE y Junts el pasado 9 de noviembre. “Para la consecución de estos acuerdos, y dadas las profundas discrepancias sobre la forma final de la resolución del conflicto, además de las desconfianzas mutuas reconocidas por ambos, el PSOE y Junts han acordado dotarse de un mecanismo entre ambas organizaciones, internacional, que tenga las funciones de acompañar, verificar y realizar seguimiento de todo el proceso de negociación y de los acuerdos entre ambas formaciones a los que se llegue”, continúa el documento. 

El pacto también explicita los asuntos que abordarán socialistas y posconvergentes en esta primera reunión. Puigdemont y sus colaboradores propondrán la celebración de un referéndum de autodeterminación amparado en el artículo 92 de la Constitución, así como una modificación legal que “facilite la cesión del 100% de todos los tributos que se pagan en Catalunya”. El PSOE, que rechaza ambas iniciativas, defenderá el “amplio desarrollo” del Estatut de 2006 y “medidas que permitan la autonomía financiera y el acceso al mercado” de la comunidad autónoma. 

Ambas partes, sin embargo, están de acuerdo en la necesidad de abordar un “plan para facilitar y promover el regreso a Catalunya de la sede social de las empresas que cambiaron su ubicación a otros territorios en los últimos años”, a consecuencia del ‘procés’. Con ese objetivo en mente, Sánchez ha nombrado ministro de Industria a Jordi Hereu, exalcalde de Barcelona. 

El aviso de Puigdemont

La cita llega tras un serio aviso al PSOE por parte de Puigdemont. El expresident de la Generalitat advirtió este martes a Sánchez de que si “no hay avances suficientes” en los acuerdos con Junts, se abriría la posibilidad de que sus cinco diputados voten con el PP en iniciativas parlamentarias. Por ejemplo, en el terreno económico y en política internacional, donde hay sintonía ideológica entre conservadores y posconvergentes. 

“Podríamos votar con el PP para derribar los Presupuestos o por una resolución sobre Israel, donde nuestra posición en realidad está más alineada con el PP”, dijo el ‘expresident’ de la Generalitat a ‘Politico’. Según este medio, Puigdemont también transmitió al líder de los conservadores en la Eurocámara, el alemán Manfred Weber, que no sería descartable que Junts votase incluso a favor de una moción de censura encabezada por el partido de Alberto Núñez Feijóo

Desde Junts aseguran que Puigdemont en ningún caso formuló una propuesta "formal" y menos aún estableció "negociación" alguna con los populares. Las mismas fuentes aseguran que es "política ficción" un acuerdo entre Junts y el PP "mientras se mantenga la actual actitud con Catalunya y de connivencia con Vox" e insisten en su "compromiso de sostener" el Gobierno siempre que se cumplan los acuerdos.

También desde la tranquilidad acogió el PSOE estos mensajes de Bruselas. Los socialistas no contemplan en ningún caso que los posconvergentes vayan a aliarse con el PP y Vox para desalojar a Sánchez y confían en avanzar en el camino iniciado con la investidura y la ley de amnistía, que ahora iniciará su tramitación parlamentaria. “Puigdemont necesita exhibir que está en una posición de fuerza”, consideran en el PSOE. Pero el clima con Junts, concluyen, sigue siendo “bueno”.