Elecciones andaluzas

Olona se empadronó en casa del presidente de Vox en Granada para ser candidata en las elecciones de Andalucía

  • La candidata de Vox se empadronó el pasado noviembre en una localidad granadina, domicilio del líder de Vox de la mano de quien recaló en esa provincia en las últimas generales, y la Junta Electoral supervisará esa documentación

Olona se empadronó en casa del presidente de Vox en Granada para ser candidata en las elecciones de Andalucía
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La candidata de Vox en Andalucía, Macarena Olona, se empadronó el pasado 5 de noviembre en Salobreña (Granada) en una vivienda propiedad del presidente del partido en esa provincia, Manuel Martín, un exdirigente del PP que ahora es concejal de Vox en esa localidad, según avanzó la cadena Ser.

Estar empadronado en la comunidad, lo que concede condición política de andaluz, es un requisito indispensable para concurrir en las autonómicas y la ley indica que quien vive en varios municipios debe inscribirse en aquel donde habite durante más tiempo. Olona, nacida en Alicante, tenía su domicilio habitual en Madrid y era diputada en el Congreso por Granada.

En una resolución, aprobada por la Junta Electoral de Andalucía el 12 de mayo y a la que ha tenido acceso El Periódico de España, se fijan las condiciones que deben cumplir los candidatos para concurrir a las andaluzas, conforme a la Ley Orgánica de Régimen General (Loreg) en su artículo 46.2. El órgano electoral exige a los candidatos que presenten, entre otros documentos, “un certificado de inscripción de los candidatos en el censo electoral o el padrón municipal, al objeto de acreditar su condición política de andaluces”.

No se pide más. Olona deberá acreditar su empadronamiento pero no demostrar donde ha estado su residencia habitual en los últimos meses, señalan fuentes jurídicas, en un asunto lleno de claroscuros legales, que se repite siempre para los candidatos cuneros, es decir aquellos que aterrizan desde otras circunscripciones. 

Olona es diputada en el Congreso por Granada y encabezó la lista por esa provincia en las dos últimas elecciones generales. En ese caso no era necesario que estuviera empadronada en Andalucía. Ahora, como candidata a la Junta de Andalucía, este empadronamiento es obligatorio y ya se conocía que lo había hecho en un pueblo granadino, aunque no en el domicilio del líder de Vox en la provincia y sin que conste además ningún tipo de contrato de alquiler.

Esta misma semana, el partido comunicó que Olona renunciará a su escaño en el Congreso en el momento que empiece la campaña electoral, el próximo 3 de junio, y que prepara su mudanza para afincar de forma permanente su domicilio en Andalucía. Aquí se vendrá a vivir con su familia “para dedicarse en cuerpo y alma”, señaló en un comunicado.

La presencia de Olona ha sido mucho más intensa en Andalucía desde hace un año. Primero en visitas privadas y ya después en actos públicos. Ha trabajado durante meses una especie de conversión andaluza que ella teatraliza muy bien. La hemos visto, la última vez esta Feria de Sevilla, vestida de gitana, a la grupa en el paseo de caballos, en los toros, y antes ya se jactó de ser devota de las vírgenes de varias ciudades o ha salido a defender la Toma de Granada como la gran fiesta regional.

De la mano de los hijos del fiscal Portero

Olona, abogada del Estado, tras pasar por el País Vasco y Madrid como letrada del Estado, recaló en Granada de la mano de los hijos de Luis Portero, el fiscal asesinado por la banda terrorista ETA, con quienes tiene amistad personal. La persona que montó Vox en Granada es Manuel Martín, concejal de este partido por Salobreña tras décadas en el PP y amigo personal del padre de Santiago Abascal. Martín cerró en ocasiones las listas del País Vasco en los años más duros de ETA. A su vez, es amigo de Onofre Miralles, el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Granada.

Ellos forman el círculo que en su día pidieron que fuera la todavía secretaria del partido en el Congreso quien concurriera por Granada, una provincia conservadora donde estaban convencidos de que podía obtener representación. Por motivos personales, que nunca desvela, Olona tenía en esos momentos “proximidad” con esta provincia.

 El Estatuto de Autonomía de Andalucía señala que “gozan de la condición política de andaluces o andaluzas los ciudadanos españoles que, de acuerdo con las leyes generales del Estado, tengan vecindad administrativa en cualquiera de los municipios de Andalucía”. La ley electoral obliga a tener condición política de andaluz para concurrir en las listas electorales. Es decir, Olona tenía que estar empadronada en esta comunidad.

 La candidata de Vox intensificó su presencia en Andalucía hace meses. En octubre de 2021 ya acudió a un mitin en Sevilla donde, tras muchos rumores, se postuló y se puso a disposición del partido para ser candidata. Vox mantuvo su apuesta en el aire, con dudas en la recta final, hasta el último minuto. En el núcleo duro del partido había voces próximas a Santiago Abascal que aseguraban que enviar Olona a Andalucía era abrir un hueco en una plaza clave, como es la del Congreso, y que la marca estaba fuerte, por lo que se podía obtener un buen resultado en la comunidad con otro candidato.

Sin embargo, las encuestas motivaron la apuesta por Olona, una candidata con un fuerte tirón electoral, según los sondeos, que mejoraba los resultados de Vox en Andalucía y además sacudía la campaña del PP de Juanma Moreno, con un discurso muy alejado del de la candidata de la extrema derecha. El PP siempre se ha mostrado convencido de que un perfil como el de Olona, con un discurso vehemente y que busca la confrontación en los asuntos más controvertidos, podría movilizar al electorado de izquierda en la comunidad. La desmovilización de los votantes del PSOE fue clave para lograr el Gobierno del cambio en Andalucía en las últimas elecciones, con aproximadamente medio millón de votantes de izquierdas que decidieron quedarse en casa y no acudir a las urnas.

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