CRISIS MIGRATORIA

Cruz Roja desliga la caída en el flujo migratorio hacia Canarias del acuerdo con Marruecos

Una voluntaria de Cruz Roja atiende a dos migrantes en su llegada a Lanzarote.

Una voluntaria de Cruz Roja atiende a dos migrantes en su llegada a Lanzarote. / EUROPA PRESS

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Andrea Saavedra

El flujo migratorio hacia las Islas Canarias descendió un 31% en 2022, una situación que el Gobierno central vincula directamente al acuerdo alcanzado en abril con Marruecos para restablecer relaciones con España. Pero Cruz Roja, entidad responsable de la asistencia de los inmigrantes, no lo tiene tan claro. Para la ONG las relaciones geopolíticas no son "tan determinantes" cuando se trata de analizar el flujo de llegadas del último año. "Para nosotros es una cuestión pura y dura de vigilancia y hay veces que ha coincidido con momentos de peor relación y otras, con momentos de mejor relación, está más vinculado con la meteorología", afirma el director de la Unidad de Emergencias de Cruz Roja, Iñigo Vila, quien prefiere no "entrar a valorar las relaciones entre ambos países".

El vínculo con Rabat tampoco influye en la planificación de la organización. "Tras 23 años trabajando en esto nos hemos dado cuenta de que estas cuestiones, aunque hay veces que marcan, no son decisivas y no sirven para planificar nuestra labor" reconoce Vila, quien asegura que la entidad se prepara siempre para la peor de las situaciones porque en el mundo "todo puede cambiar radicalmente de un momento a otro" como ocurrió con la pandemia o con la guerra en Ucrania. Según el responsable de Cruz Roja, el fenómeno migratorio es impredecible y cambiante, por lo que no descarta un repunte en este o los próximos años.

Dos rutas

Vinculado al acuerdo con Rabat o no, lo cierto es que las cifras sí reflejan una disminución en el flujo de llegadas desde 2021. En el conjunto de España la migración se redujo en un 37% pasando de 48.560 personas a 30.595 y surgieron dos flujos muy claros: la ruta atlántica hacia la provincia de Las Palmas y la ruta del mar de Alborán que afecta a Almería, Murcia y las Islas Baleares. Así se extrae de los datos de Cruz Roja de atención a personas migrantes de los dos últimos años que indican que Gran CanariaLanzarote y Fuerteventura concentraron el 48% del total de llegadas a España en 2022 y el 95% del flujo que se dirigió hacia Canarias. El otro gran porcentaje de llegadas se centralizó en las regiones de la ruta de Alborán, que terminaron el año acumulando el 31% del total.

Vila no le da importancia a los cambios de ruta y apunta como uno de los principales motivos de la variación al traslado de los "puntos de partida" por modificaciones en las zonas de vigilancia. El director de Emergencias tampoco observa cambios de tendencia en cuanto a las nacionalidades de los viajeros ni en su sexo. "No tenemos la sensación de que viajen más mujeres ni más niños, los hombres jóvenes siguen representando el 90% de las llegadas", aclara.

La organización humanitaria no observa cambios de tendencia en el perfil de los viajeros

Según Cruz Roja tampoco se ha producido una precarización de las embarcaciones en el último año. "Va por temporadas, hemos recibido barcas de todo tipo y si optan por las neumáticas es porque son más fáciles de esconder", añade Vila, quien rechaza que exista una relación entre la precarización de las barcas y el incremento de siniestros en el mar. "Cuando hay accidentes influyen muchos factores, sobre todo el tiempo", afirma. Según los datos de la ONG Caminando Fronteras entre 2018 y 2022 agonizaron tratando de arribar a España 11.286 personas. Solo en el último año el cómputo fue de 1.784 víctimas.

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El represente de Cruz Roja si reconoce que existe una evolución en el estado en el que llegan los migrantes a las Islas. A principios de los años 2000 los viajeros de las primeras pateras tocaban tierra exhaustos con quemaduras y traumatismos y ahora, es puntual el caso que necesita asistencia sanitaria. "Tenemos identificación temprana, más vigilancia, más capacidad y medios", reconoce. Tanto es así que Vila asegura que España y Canarias "son ejemplo para Europa" en materia de gestión de la migración ya que han sufrido "antes que otros países" el fenómeno. "Siempre hemos sido capaces de ir adaptándonos a los cambios y encontrando soluciones a los problemas que iban surgiendo", añade. ¿La clave del éxito? Que todos los que participan en la asistencia estén coordinados y existan mecanismos para aumentar la capacidad rápidamente. Es decir, mantener bien engrasada la cadena de eslabones conformada por todos los actores implicados.

Lo que tienen claro en la ONG es que el fenómeno es impredecible por lo que, por mucha preparación que exista, siempre hay un mínimo riesgo de "cometer errores" como el del muelle de Arguineguín donde se llegaron a acumular en 2020 más de 2.600 personas, lo que provocó que fuera calificado como el 'muelle de la vergüenza'. "Hemos aprendido mucho de las crisis y lo importante es que tenemos medios, pero nunca estás totalmente preparado", aclara Vila.