Crisis en el PP

Casado se despide entre aplausos de los diputados que le han abandonado

Sánchez asegura al PP que no adelantará las elecciones y que cuando llegue el momento competirán con sus "méritos", no con sus "debilidades"

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Pilar Santos

Pablo Casado ha acudido esta mañana al Congreso de los Diputados por "obligación y respeto" y ha hecho su última pregunta a Pedro Sánchez, en la tradicional sesión de control al Gobierno de los miércoles. El todavía líder del PP llevaba hoy un discurso escrito que ha acabado así: "Espero que el Gobierno se ponga al servicio del interés general con respeto a las instituciones, a la unidad nacional y a la igualdad de todos los españoles. Porque es a ellos a quienes nos debemos. A nadie más. Entiendo la política desde la defensa de los más nobles principios y valores, desde el respeto a los adversarios y la entrega a los compañeros. Todo para servir a España y a la causa de la libertad. Porque ese es el futuro que merecen nuestros hijos y que debemos construir todos juntos". 

Después de esas palabras, su grupo parlamentario, que en su mayoría le dio la espalda el martes y se sumó a un goteo de deserciones general que lo han dejado solo, los diputados lo han aplaudido. Incluso se pusieron en pie. Casado se ha levantado y ha saludado, tímidamente y con educación.

En su respuesta, Sánchez le ha dicho que le desea "lo mejor en lo personal" y que no adelantará las elecciones, pese a que él mismo se lo ha pedido en múltiples ocasiones. Una pulla que ha continuado con un mensaje de tranquilidad al PP: el jefe del Ejecutivo ha asegurado que llamará a las urnas cuando toca, a finales del 2023, porque antepone “el bien” de los españoles a “cualquier otro tipo interés” partidista, como sería coger ahora al principal partido de la oposición con el pie cambiado. “Competiremos en base a nuestros méritos y no en base a nuestras debilidades”, ha subrayado.

Los tres fieles

Tras escucharle, Casado no ha querido gastar su turno de réplica, pese a que todavía le quedaba margen para agotar sus tres minutos. Se ha levantado del escaño y ha bajado la escalerilla para salir del hemiciclo. Tras él han salido los tres miembros de su dirección que se han mantenido fieles hasta el último momento: los vicesecretarios Pablo Montesinos, Antonio González Terol y Ana Beltrán. Teodoro García Egea no ha acudido a la sesión de control, pese a que quiere seguir de diputado. El ya exsecretario general dimitió ayer por la tarde.

Al todavía jefe de los populares le queda otra jornada amarga por delante. Después de verse este martes acorralado y solo y haber cedido a convocar un congreso extraordinario, Casado ha convocado a las ocho de esta tarde a los presidentes territoriales del PP en la sede de Génova. No acudirá Isabel Díaz Ayuso, ya que es jefa de Ejecutivo, pero no lidera el partido en la comunidad madrileña, una de las razones por las que el partido ha implosionado exactamente en una semana.

Sí que verá a Alberto Núñez Feijóo, su probable sucesor. El presidente de la Xunta de Galicia se ha erigido en portavoz de los barones críticos que, tras ver la gravedad del choque entre Casado y Ayuso, pidió ya el viernes pasado al presidente de su partido que cerrara esta crisis o se vería obligado a reclamar un congreso extraordinario para elegir a un nuevo líder.

El jefe de los conservadores no consiguió un acuerdo con Ayuso para poner fin a sus graves cruces de acusaciones: ella denunció que él ordenó espiarla, él lanzó sombras de corrupción sobre ella. El entendimiento, por contra, se ha dado entre la presidenta de Madrid y Feijóo, una alianza, avanzada por 'El Periódico de Catalunya' medio que pertenece al mismo grupo editorial que este diario, que ha resultado fatal para Casado.

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