Sucesos

Una oreja mordida, 10 mayorías y un restaurante ilustre: el oscuro viaje a prisión de Cecilio, el "alcalde broncas"

El alcalde, Cecilio Lera, posa en la cocina de su asador en una imagen de archivo 

El alcalde, Cecilio Lera, posa en la cocina de su asador en una imagen de archivo  / EFE

  • Cecilio Lera, reputado cocinero, ha ganado desde 1979 todos los comicios para el PSOE en Castroverde de Campos (Zamora), del que hizo hijo adoptivo a Obama en 2010

  • Conocido por su carácter pendenciero -en una pelea perdió parte de una oreja-, ahora está en prisión acusado de ofrecer 200 euros a una niña de 14 años por prostituirse

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En Castroverde de Campos (Zamora) hay dos personajes famosos. Muy famosos. El primero, Diego de Ordás, que hace cinco siglos formó parte de la expedición de Hernán Cortés en la conquista de México, y al que el pueblo ha dedicado un monumento en la plaza del Consistorio con su busto dispuesto sobre una especie de pequeña pirámide azteca. 

El segundo, su alcalde, Cecilio Lera, de 68 años, hostelero de prestigio en su día -a su restaurante acudió José Luis Rodríguez Zapatero cuando era presidente del Gobierno, entre otras personalidades-, primer edil entregado y mediático desde 1979 -llevó el pueblo a la fama en 2010 tras nombrar hijo adoptivo a Barack Obama-, y vecino de sangre caliente. Muy caliente. 

Vista del cartel del parque dedicado a Barack Obama en el pueblo. 

/ R. BÉCARES

Una oreja mellada, resultado de un mordisco en una refriega con el Ruso, le quedó como recuerdo de ese carácter explosivo [tras la reyerta, ocurrida "hace ya mucho tiempo", llevó el trozo de oreja envuelto en una servilleta al Hospital Clínico de Zamora, pero ya no pudieron hacer nada]. Fue uno de los muchos altercados en los que se ha visto envuelto, dicen en el pueblo. "Tenía el día 27 otro juicio porque le pegó a uno que le dijo no se qué de una calle", desvela un vecino que prefiere no dar el nombre. Como la mayoría. No vaya a ser.   

Como buen famoso, Lera tiene sus detractores -"siempre ha sido un soberbio y un broncas"- y sus defensores -"ha hecho mucho por el pueblo, pero mucho, aquí el que tuvo lo que hay que tener para asumir la Alcaldía cuando empezó la democracia fue él"-, pero los dos bandos coinciden en algo. 

"Llevaba ya una temporada de carnaval", viene a resumir un paisano mayor familiar suyo para decir, en un retruécano eufemístico, que se pasaba de la raya con el alcohol, lo que le llevó a protagonizar numerosos incidentes. 

"Mira, yo no le guardo rencor", asegura Agapito Modroño, activista político de Villalpando que denunció a Lera en los 90 por darle puñetazos y patadas tras discutir por una polémica por una subvención. Condenaron al alcalde a pagarle 200 euros. "Pasado el tiempo hicimos las paces. Y las cosas hay que decirlas como son. Él ha sido toda la vida camorrista por cosas de la bebida, pero tiene buen corazón. Fíjate, que tuvo muchos años acogido a un niño saharaui...".

Vista del Ayuntamiento con el monumento dedicado a Diego de Ordás

/ R. BÉCARES

"Está borracho día sí día también", coinciden varios de sus conocidos. Algunos admiten que ya al cruzarse con él de primeras sabían qué "humor" gastaba ese día y, si era de esos días, era mejor no cruzar palabra con él.  

El último de esos incidentes acabó con sus huesos en la cárcel de Topas el pasado martes, acusado de un delito de inducción a la prostitución a una niña del pueblo de 14 años, tal y como avanzó en exclusiva LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA

La petición de prisión provisional sin fianza la hizo el propio fiscal y la jueza de Villalpando se lo concedió por riesgo de reiteración delictiva, por sus antecedentes y ante la imposibilidad de garantizar que pudiera influir en la víctima o los testigos, según fuentes consultadas del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

Expulsado del PSOE

Con Lera, llueve sobre mojado. El PSOE, partido al que perteneció durante cuatro décadas y con el que obtuvo diez mayorías absolutas, le expulsó a principios de 2020 tras denunciarle su entonces mujer por amenazas en el ámbito de la violencia doméstica. 

Por estos hechos fue condenado el pasado 19 de abril, según fuentes jurídicas, pero no cumplió pena porque se le aplicó el eximente de alcoholismo. Se le impuso, eso sí, una orden de alejamiento de su ex pareja de 80 metros y la obligación de someterse a un tratamiento de desintoxicación durante dos años. A la vista de los hechos está que no lo habría cumplido. Además, este mismo noviembre se saltó la orden de alejamiento, que, tras otra vista con la juez, le fue ampliada a 160 metros. 

Imagen de un cartel colocado por el alcalde en su despacho.

/ R. BÉCARES

"Yo no sé si es que cruzó la medicación [del tratamiento] con el alcohol, o qué", trataba de razonar sobre lo ocurrido otro vecino, a primera hora del pasado viernes, cuando el relente se metía hasta en los huesos en este pueblo reflejo de la España vaciada. 

La diáspora ha dejado a la villa, donde todavía quedan muchas casas levantadas con el tradicional adobe de barro y paja, en 285 habitantes, según los datos del último INE, cuando en la década de los 60 rozaba los 2.000. Cada vez menos gente se dedica a la agricultura, de secano, y la ganadería, antes abundante, ahora es apenas testimonial. 

En el pueblo hay una farmacia, un supermercado, una panadería, dos bares -El Bolonia y el España-, y un estanco donde uno puede encontrar no solo tabaco, sino botijos de barro a 15 euros, bebidas alcohólicas o ropa interior de Abanderado, entre muchas otras cosas. "Yo es que no soy de este pueblo, poco sé", se excusa la dependienta, que pone cara de circunstancias al preguntarle por el alcalde. 

En uno de los dos bares fue donde ocurrieron los hechos el 24 de noviembre. Fue sobre las cuatro de la tarde, cuando Cecilio Lera habría seguido a la menor, después de que abandonara el establecimiento en el que ambos estaban. El alcalde le habría ofrecido 200 euros a cambio de tener sexo con él. Según desveló este sábado LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA, Cecilio vendría acosando desde hace meses a la niña, cuya familia mantenía amistad con el alcalde desde hace mucho tiempo.

Cocinero en Francia

En el bar España, frente a la casa del alcalde, que en su día fue el mesón El Labrador, donde Cecilio, que trabajó en su juventud en restaurantes de Francia y Suiza, bordaba los platos de caza y de cuchara -dicen que los pichones estofados eran lo más-, nadie suelta prenda. Por El Labrador pasaron conocidos políticos, artistas y periodistas, entre ellos Carlos Herrera, o el ex presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera.

Varios paisanos toman el café y charlan de cuitas domésticas, sin importancia, en voz alta, atentos al movimiento del foráneo. El camarero, que tiene decorado el bar con una camiseta y objetos del Athletic de Bilbao, se encoge de hombros al preguntar por el alcalde. 

Pocos en la localidad se atreven a saltarse esa omertá autoimpuesta de primeras, aunque luego, si no hay nadie alrededor, algo cuentan. "Todo empezó cuando se divorció, hará unos dos años, la nuera tuvo mucho que ver... le expulsaron de la familia. Si es que ha tenido siempre muy mal beber", relata una persona que conoce a la familia muy bien. 

En el pueblo se comenta que su ex mujer y su hijo, Luis Alberto, reconocido chef no solo en la provincia sino en toda Castilla y León -su restaurante Lera, a las afueras del pueblo, tiene dos soles Repsol-, andan muy apesadumbrados por lo ocurrido. Una vez más. Hace tiempo que no quieren saber nada de él. 

Todo esto podría afectar a la trayectoria del joven cocinero, conocido en el pueblo por ser "muy buena gente, muy tranquilo", además de un cocinero "buenísimo" al que pronto podrían reconocer con una estrella Michelin. Por las mesas del restaurante de Luis Alberto, formado con Arzak o Irizar, pasa todos los años, entre otros, David Muñoz, chef de DiverXo, con su pareja, Cristina Pedroche, a celebrar el cumpleaños de ella.

Cecilio Lera posa en su restaurante con Zapatero y su mujer en una imagen de archivo

/ LOZ

Lo ocurrido ha provocado un terremoto en el pequeño Ayuntamiento, cuyo presupuesto anual apenas supera los 400.000 euros y donde el primer edil y los concejales solo cobran por pleno [50 euros por una sesión al mes]. El pasado viernes, a puerta cerrada debido al Covid y a "las circunstancias excepcionales" vividas, según un papel dispuesto a la entrada del Consistorio, se celebró el pleno donde se formalizó que las funciones de alcalde, en "sustitución por ausencia" de Lera, la asumirá el primer teniente de alcalde, Diodoro Conde.  

Al salir nadie hizo declaraciones y de hecho el alcalde en funciones esperó un tiempo para salir de allí sin cruzarse con nadie. "Hay que seguir adelante", comentaba Rosana Hernández, una de las dos ediles del PP en la localidad, residente en Zamora capital, ya que los populares siempre han encontrado problemas para presentar a algún vecino que rivalizara contra la máquina electoral que es el cocinero. Los ediles del PSOE (cuatro) tampoco se plantearon apartar a Lera con una moción de censura.  

El pleno fue celebrado en un pequeño salón presidido por cinco banderas -la del pueblo, la de Zamora, la de Castilla y León, la española y la europea-, además de un retrato de Diego de Ordás, y varios cuadros de hermanamiento con ciudades españolas y sudamericanas, además de un globo terráqueo y otros objetos antiguos. 

"Trabaja como si fueras a vivir siempre y vive como que fueras a morir mañana", dice un cartel en el despacho del alcalde

"Yo no hago declaraciones", decía el secretario azorado después de afirmar un poco agobiado que había recibido "muchas" llamadas de medios de comunicación durante toda la semana. En el despacho del alcalde, al lado de un cuadro al óleo que recreaba al pueblo, un folio pegado en la pared con esta frase: "Trabaja como que fueras a vivir siempre y vive como que fueras a morir mañana". Allí colocó el lema el alcalde hace no mucho. 

Poco a poco el pueblo va asumiendo lo ocurrido, pero es cierto que es complicado encontrar a alguien que no admita el tesón de Cecilio por mejorar el municipio. Unos hablan de las ayudas que consiguió para cambiar los dañados tejados y las vigas de las casas; otros de la carretera que logró que asfaltaran desde Villamayor de Campos, "que si no seguiría siendo un camino de tierra"; otros de la reciente reforma del barrio de la Ronda... "Siempre que le pedías ayuda te la daba", apunta otra vecina.

Cecilio Lera saluda a Susana Díaz en un acto en Palencia en 2017.

/ EFE

Aunque muchos admiten que fue una sobrada dedicarle un parque a Barack Obama -"eso, menuda bobada"-, suelta un vecino mayor-, el alcalde consiguió, eso sí, sacar al pueblo en mucho medios de comunicación. "Por su defensa a ultranza de la paz", defendía la declaración de hijo adoptivo de Castroverde para el ex presidente de EEUU, cuya foto decora un enorme cartelón a la salida del municipio, frente a unos chopos que lucen ya huérfanos de hojas. Otros le achacan que lo hizo para tener "publicidad" gratis para su restaurante.

Hay quien sigue pensando en el municipio que Cecilio es víctima de una cacería política y que fue el PSOE quien filtró su detención, entre otras cosas porque apoyó públicamente a Susana Díaz en las primarias contra Pedro Sánchez. "Son unos mediocres, Fagundez [secretario general de los socialistas en Zamora] y Tudanca [secretario general del PSOE en Castilla y León]. Cecilio ha salido mil veces para bien en los medios de comunicación, y ahora han hecho esto para hacerle daño, para ponerle la puntilla", soltaba otro familiar del todavía alcalde, que lo seguirá siendo mientras no abandone de motu proprio el acta o sea condenado. 

"Lo que le ha pasado es que antes tenía muchos amigos, cuando era conocido y estaba en el PSOE, y ahora que ya no es nada le han dejado solo, todos han desaparecido", resume a modo de corolario otro paisano que le conoce de toda la vida y evita dar su nombre. Como la mayoría.

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