La guía más rugbera del Seis Naciones 2025

Por Fermín de la Calle

En la agenda de los medios británicos, el Seis Naciones 2025 que arranca este viernes 31 de enero aparece con un asterisco. "‘British and Irish Lions year, mate!’", me respondieron la primera vez que pregunté a un colega galés. Y esto, que para los continentales no es relevante, va a disparar las prestaciones de las selecciones de las islas porque sus jugadores pelean por entrar en la convocatoria de los ‘turistas’ el próximo verano. En este ocasión los Lions (la selección que engloba a jugadores de todas las naciones de las islas británicas) viajan a Australia a las órdenes de Andy Farrell, que ha dado un paso al lado en Irlanda dejando al mando a Simon Easterby, un clásico del rugby irlandés como jugador y entrenador.

Europa vive embelesada por el expansivo rugby que despliegan los clubes franceses, especialmente tolosarras y bordeleses, lo que hace que el XV del gallo aparezca en las casas de apuestas entre las favoritas junto a Irlanda. Liderados por Antoine Dupont, los galos buscan reivindicar la excelencia de una generación meliflua cuyo palmarés se diluye entre sus burbujas.

EL CALENDARIO

INGLATERRA

Ser seleccionador de Inglaterra es una tortura. Cada decisión origina tantas críticas como alternativas existen, y como no hay rugby en el mundo que produzca cantidad tan industrial de jugadores como el inglés, el ruido es constante. Por eso Marcus Smith, Underhill o Furbank se han pasado de moda y ahora Finn Smith, los Willis o Immanuel Feyi-Waboso ocupan las portadas. En Inglaterra hay un millón de jugadores de rugby y casi un centenar ‘convocables’ por la selección. No es extraño, por tanto, que Steve Borthwick viva instalado en el ojo del huracán. Pero es que además ni los resultados son convincentes ni el equipo tiene una identidad definida de juego. Cinco victorias en 12 partidos en 2024 son un bagaje pobre para una selección de tan rancio abolengo como la inglesa.

FRANCIA

Francia puso toda la carne en el asador para armar un equipo capaz de ganar su Mundial en casa y ahora aprovecha esa inercia para tratar de dominar Europa con un rugby ofensivamente exuberante. Pero, de momento, es algo que ocurre a nivel de clubes más que de selección. Las actuaciones de Stade Toulousain y Bordeaux-Begles en la Champions han deslumbrado al viejo rugby europeo, especialmente este último fin de semana en el que los primeros endosaron 80 puntos a Leicester y los segundos 66 a los Sharks sudafricanos, que venían de robarle el bonus ofensivo a Toulouse.

ESCOCIA

Escocia comienza a ser una expectativa inacabada que no termina de coronar sus buenas sensaciones en los partidos ante selecciones del primer escalón. Los caledonios arrastran la etiqueta de ‘dark horse’ en las últimas ediciones con más resignación que entusiasmo. 26 años acumulan sin colocar el trofeo del Seis Naciones sobre la chimenea y lo que les duele aún más, 35 sin someter a sus vecinos británicos y alzarse con la Triple Corona.

GALES

Los galeses son gente honorable y sarcástica. Y en estos días, preguntado uno por sus expectativas para este Seis Naciones, tiraba de sorna para ofrecer el pronóstico más ajustado a la realidad posible: “Tendremos suerte si terminamos últimos”. En esas está Gales, que el año pasado sufrió doce derrotas en los doce tests que jugaron con Warren Gatland al mando. Desde 1937 los galeses no terminaban un año sin ganar un solo partido. Dragones… de madera. Una racha que cualquier otro no habría podido soportar, pero acabe como acabe el Seis Naciones, que será el 18º para Gatland (13 con Gales y 5 con Irlanda), él seguirá siendo el entrenador más laureado.

IRLANDA

Simon Easterby ha sido casi todo en Irlanda. Tercera línea, entrenador de delantera, técnico de defensa y durante este Seis Naciones se convertirá en seleccionador irlandés porque Andy Farrell anda gestionando los British & Irish Lions, que se marchan a Australia en verano. Cambio de conductor que no conllevará un cambio de ruta en esta Irlanda con una convocatoria que se recita de memoria.

ITALIA

Italia celebra sus Bodas de plata en el Seis Naciones este año y lo hace en su mejor momento de juego en el panorama internacional. Después de romper el año pasado una lamentable racha de ocho ediciones consecutivas cargando con la cuchara de madera y encadenando derrota tras derrota, los chicos de Diego Domínguez fueron capaces de doblegar a Gales y Escocia, además de empatar en Lille con Francia un partido en el que el palo de la H evitó el triunfo con un patada con el tiempo cumplido de Garbisi. Además, sus dos derrotas fueron por menos de un ensayo, dato que retrata el salto competitivo de los transalpinos.

El Periódico de España

Texto: Fermín de la Calle
Formato: Nacho García