Florentino se mira en el espejo de Bernabéu
El presidente del Real Madrid afronta cuatro grandes retos en sus últimos años de mandato: prolongar los éxitos deportivos, culminar el proyecto del estadio, cambiar la estructura societaria de la entidad y lanzar la Superliga
En 2025 habrá elecciones a la presidencia del Real Madrid y Florentino Pérez, socio número 1793, concurrirá a las mismas con 78 años. Un último mandato que le llevará a presidir la entidad blanca, de la que se hizo socio el 1 de octubre de 1961, con 82 años, la misma edad con la que Santiago Bernabéu estuvo al mando de la presidencia del club. Aunque el dirigente de Almansa instó a su junta directiva a buscarle un sustituto por sus problemas de salud, eso nunca ocurrió y Bernabéu fue presidente blanco hasta el último de sus días.
Bernabéu ha sido el espejo en el que se ha mirado siempre Florentino Pérez desde que accedió a la presidencia del Real Madrid, en el año 2000. Cuatro han sido los pilares sobre los que edificó el dirigente que da nombre al estadio su legendaria gestión: los éxitos deportivos, la construcción del Santiago Bernabéu, la modernización del club y la fundación de la Copa de Europa.
Cuatro pilares que está tratando de replicar Florentino Pérez con desigual fortuna. Aunque la comparación es inevitable y son muchos los madridistas que ya consideran que el presidente de ACS ha superado la brillante gestión de don Santiago, Pérez tiene aún tareas pendientes en varios ámbitos para poner el colofón a su mandato y superar la figura legendaria de Bernabéu.
LOS ÉXITOS DEPORTIVOS
El legado de Bernabéu fue tan grande en lo deportivo que parecía que nunca nadie, del Real Madrid o de cualquier otro club, podría alcanzar su palmarés. La consecución de las seis primeras Copas de Europa fue un éxito que internacionalizó al club trascendiendo más allá de nuestras fronteras. El palmarés de don Santiago alcanzó a sumar 16 Ligas, 6 Copas de Europa, 6 Copas de España, 1 Copa Intercontinental, 2 Copas Latinas y 2 Pequeñas Copas del Mundo, en fútbol; y 19 Ligas, 18 Copas de España, 6 Copas de Europa, 3 Intercontinentales y 1 Copa Latina, en baloncesto. Un total de 80 títulos que parecen un techo inalcanzable para cualquiera.
Sin embargo, con Florentino Pérez como presidente el Real Madrid ha sumado ya siete Copas de Europa, después de las dos que levantó Lorenzo Sanz, para completar las 15 que descansan en las vitrinas. Presumía el constructor, con todo el derecho del mundo, de que "el fútbol recordará para siempre uno de los ciclos más exitosos de la historia. Un estadio mítico como Wembley ha sido testigo de un hito muy difícil de repetir: el Real Madrid ha ganado en Londres su sexta Champions en diez años".
Florentino suma 35 títulos con la sección de fútbol (7 Ligas, 3 Copas del Rey, 7 Supercopas de España, 7 Champions League, 6 Supercopas de Europa y 6 Intercontinentales y Mundialitos de clubes), a los que añade otros 28 de baloncesto (3 Copas de Europa, 8 Ligas, 7 Copas del Rey, 9 Supercopas de España y 1 Copa Intercontinental). 63 títulos que seguirán creciendo en estos años hasta acercarse a los 80 de Bernabéu.
EL ESTADIO SANTIAGO BERNABÉU
Aunque se achaca la idea de la construcción de un nuevo estadio a Santiago Bernabéu, fue el presidente Antonio Santos Peralba el primero que verbalizó, en la primavera de 1943, la necesidad de construir un nuevo campo con capacidad "al menos" para 40.000 espectadores. Pero fue la llegada de Bernabéu a la presidencia, en septiembre de 1943, lo que determinó definitivamente el inicio de la construcción. En su primera reunión con la junta directiva, Bernabéu declaró: "Señores, necesitamos un campo mayor y vamos a hacerlo".
Bernabéu sostenía que un estadio más grande permitiría recaudar más dinero para hacer crecer al club, fichar a mejores jugadores y atraer a más aficionados, convirtiéndose en el motor del club a medio y largo plazo. Los terrenos costaron tres millones de pesetas y el estadio se inauguró el 14 de diciembre de 1947 con un amistoso entre Real Madrid y Os Belenenses de Portugal. El estadio recibió el nombre de Estadio Real Madrid Club de Fútbol, pero los aficionados lo rebautizaron como 'Nuevo Estadio Chamartín' o 'Chamartín'. Con una capacidad para 75.145 espectadores, de los cuales 27.645 estaban sentados (7.125 cubiertos) y 47.500 de pie (2000 cubiertos).
Ese estadio se le quedó pequeño al club y cuando Florentino Pérez desembarcó en la presidencia del club llegó con la intención de construir otro estadio majestuoso en la Ciudad Deportiva de Valdebebas, con lo que se obtuviese por la venta de los terrenos en La Castellana. La idea inicial del constructor se vino abajo ante la negativa de los socios de mover el campo de lugar, propuesta que generó mucha polémica y que terminó forzando que Pérez desistiera. Si no podía construir uno, remodelaría el viejo Bernabéu para convertirlo en un parque temático para el madridismo y los aficionados al fútbol que triplicase los ingresos ordinarios para permitir al club y al equipo seguir creciendo.
A día de hoy la remodelación está a punto de concluir, pero el presidente se ha encontrado con contratiempos inesperados en la explotación del mismo. Por un lado, la falta de insonorización del mismo se ha convertido en un problema estructural grave porque los ruidos han ocasionado las quejas de los vecinos y la justicia ha parado los conciertos. Florentino advertía que "los conciertos apenas suponen un ingreso del 1% de los presupuestos", pero en los presupuestos iniciales se advertía un ingreso de hasta 400 millones por ellos. El otro problema es la gestión del skybar, que fue concedida a una empresa sin experiencia en la gestión de negocios de hostelería y ahora se ha encontrado con un problema de impagos que salpica a proveedores y al club.
El sobrecoste de las obras del estadio, entre otras cosas por la inflación producida por la guerra de Ucrania, ha disparado la factura hasta los 1.163 millones de euros. Un coste alto que tiene al club encorsetado en otras áreas y que comenzará a fluir con el aumento de los ingresos que se van incorporando a las arcas del club con el paso de los meses. Pérez elevará a otra dimensión al estadio que soñó Bernabéu.
LA MODERNIZACIÓN DEL CLUB
En este punto, Florentino Pérez se encuentra ante el mayor desafío de la historia del Real Madrid, la remodelación estatutaria para convertirlo en una sociedad anónima deportiva sin perder el control de las acciones y del club. Una tarea complicada que contradice su discurso inicial al hacerse cargo de la presidencia madridista. "El Real Madrid es de sus socios y nunca se convertirá en una sociedad anónima deportiva", advirtió en su intervención inicial al ser nombrado presidente.
Hoy el contexto y el discurso han cambiado. "Nuestro club debe tener una estructura organizativa que nos proteja como institución y como propietarios del Real Madrid. Se convocará una asamblea para decidir la nueva estructura del club y la decisión final se someterá a un referéndum. No tengan ninguna duda de que haremos todo lo que sea necesario para que este club siga siendo de sus socios", apuntó en el informe del presidente de la asamblea de socios recientemente celebrada.
Pérez insistió en que "haremos todo lo que sea necesario para que este club siga siendo de sus socios como lo ha sido en nuestros 122 años de historia. En definitiva, para que nadie pueda quitarnos nuestro patrimonio económico". El dirigente de ACS lleva meses trabajando con bancos y abogados de su total confianza como Key Capital y Clifford Chance, que casualmente son también sus socios en la aventura de la Superliga, para reformar los estatutos del club.
El modelo, aunque él no la haya verbalizado, apunta a una sociedad anónima deportiva (SAD), con una acción para cada socio. Y el valor del patrimonio del club lo puso el presidente en la última asamblea: "Dicen que nuestro patrimonio ronda los 7.000 millones de euros, aunque yo creo que supera los 10.000". Un patrimonio que se repartirá en acciones entre los 95.612 socios que pasarían de socios a accionistas. Para vigilar que el club no acabe en manos de otros, uno de los métodos estudiados por el club es adoptar como medida intermedia que la Fundación Real Madrid pueda asumir el rol de consejo de administración en esa sociedad anónima, reservándose el derecho de autorización en las operaciones que tengan que ver con esas acciones. Y hay que recordar que el propio patrono vitalicio de la Fundación es Florentino.
LA COPA DE EUROPA Y LA SUPERLIGA
El 4 de septiembre de 1955 se inauguraba oficialmente la Copa de Europa de clubes, que ideó Gabriel Hanot, editor del periódico francés ‘L'Equipe’, con el sustento de la UEFA y la complicidad capital del Real Madrid. Los mejores equipos del continente se medirían cada año y en su primera edición el equipo blanco se proclamó campeón tras eliminar a Servette, Partizán, Milan y doblegando en la final al Stade de Reims francés (4-3). El Madrid tuvo que remontar un 0-2 tras solo diez minutos y reaccionar a un nuevo gol galo al inicio de la segunda parte para el 2-3. El idilio del Real Madrid con la Copa de Europa acababa de comenzar, encadenando cinco títulos seguidos en el inicio de la competición.
Sin embargo, y pese a los triunfos blancos en la Champions, la evolución de aquella vieja Copa de Europa, Florentino Pérez ha chocado frontalmente con los dirigentes de UEFA, especialmente con el presidente Aleksandr Ceferin, y ha propuesto abrir otra vía con la creación de una nueva competición gobernada por los propios clubes. Pérez se quiere ahorrar la mediación de la institución y repartir ese dinero entre los clubes, en concreto entre la aristocracia del fútbol europeo a la que ha invitado a la mesa.
Pero la Superliga se ha encontrado con el portazo de los clubes, amenazados por ligas nacionales, los aficionados y hasta los gobiernos. La Superliga parece sentenciada de muerte, porque a estas alturas Real Madrid y Barcelona (y el interés de un Nápoles que no estaba invitado a la fiesta) son los únicos participantes potenciales. La Premier ha firmado un documento que imposibilita que la jueguen y alemanes e italianos se han desmarcado del torneo.
La única buena noticia para el dirigente madridista es la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea confirmando que la UEFA abusó de su monopolio en su respuesta al anuncio de la creación de la Superliga. Algo que ha disparado el optimismo de Florentino: "Hoy soy más optimista que nunca respecto a la Superliga. La sentencia del Tribunal Europeo, algo histórico y que se estudiará en las universidades, puso fin al monopolio de UEFA. Nunca dijimos que sería fácil. Ha sido algo titánico, con presiones y amenazas... Igual que Bernabéu impulsó la creación de la Copa de Europa, venciendo a la oposición. Nosotros hoy nos sentimos orgullosos de esta batalla por la Superliga. Pero no puede quedar sólo en celebrar la sentencia. Es una oportunidad única, real. Queremos devolver la grandeza al fútbol. El sistema no funciona y el momento es crítico".
El Periódico de España
Texto: Fermín de la Calle
Formato: Nacho García
