El 'DAFO' de Isabel Díaz Ayuso

El análisis estrella del mundo de los negocios
disecciona las opciones de los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid

EL PERIÓDICO DE ESPAÑA disecciona las opciones electorales de los principales aspirantes a ocupar la presidencia de la Comunidad de Madrid los próximos cuatro años con una colección de análisis DAFO en formato multimedia. 'DAFO' son las siglas de "debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades", cuatro claves muy útiles para entender el presente y futuro de todo proyecto.

ISABEL DÍAZ AYUSO

Su DAFO está marcado por cuatro años turbulentos, con una pandemia, unas elecciones anticipadas a mitad de legislatura en las que arrasó y acabó con Ciudadanos, una gestión con claroscuros y una lucha fratricida por el poder interno en el PP de la que salió ganadora. Estos son sus puntos a favor y en contra.

La presidenta ha logrado paralizar in extremis las protestas de los médicos que durante cuatro meses han mantenido un pulso con el gobierno regional con una huelga ininterrumpida en la atención primaria y puntual en hospitales y urgencias extrahospitalarias. A pesar del acuerdo, las dos manifestaciones masivas que se han visto en las calles de Madrid muestran que a los ciudadanos les preocupa la sanidad pública y quieren un mejor servicio.

Los casos de mala alimentación y escasos medios en las residencias de mayores en los últimos meses apuntan a la capacidad gestión de los servicios públicos de la Comunidad. La sensibilidad en torno a lo que ocurre en los centros de mayores se ha incrementado en estos dos años después de que se empezara a hablar de “los protocolos de la vergüenza” sobre la derivación de ancianos a los hospitales en plena pandemia, término que se coló en la política pasadas las elecciones de 2021, aunque judicialmente no ha habido consecuencias.

Aunque las expectativas electorales son ajenas a ella, ha sido la propia presidenta quien ha marcado dónde radica su éxito. Hace escasas semanas aseguró que “sería nefasto” tener que formar un gobierno de coalición con Vox. Su voluntad es superar su propia marca y acercarse a la mayoría absoluta para no tener que depender de nadie con un doble objetivo: gobernar sola con sus propias reglas de juego y posicionarse para un futuro dentro del partido, donde de momento el único barón popular que gobierna con absoluta y ha logrado desterrar a Vox del debate político en su región es Juan Manuel Moreno.

En 2021 Díaz Ayuso dobló sus propios resultados en unas elecciones planteadas a cara de perro contra Pedro Sánchez y Pablo Iglesias tras la pandemia, sin ningún otro protagonista en la contienda, y con especial éxito en el sur de Madrid, donde recogió votos en territorio socialista. Esta vez, los ciudadanos tienen que elegir también a su alcalde y en los municipios donde los socialistas tienen alcaldes fuertes el riesgo de que ya no opten por Ayuso lo reconocen incluso en Sol.

Aunque Ayuso tiene entrada entre sus votantes, las encuestas señalan que la formación resiste en la Comunidad. Es muy difícil que Monasterio vote en contra de un gobierno del PP con unas elecciones nacionales a la vista, pero si Ayuso necesita alguno de sus votos para la investidura, puede hacerle sufrir y exigir entrar en el Gobierno y condicionar su programa, como han hecho en Castilla y León. Vox ha decidido además presentarse en los 179 municipios de la región, cuando en 2021 la papeleta solo se encontró en 99 localidades, con el fin de rascar votos en sitios donde hasta ahora solo estaba el PP.

Una de las estrategias que ha seguido Ayuso durante sus cuatro años de legislatura es repetir sus propuestas por fases: anunciar lo que anunciará más adelante, el anuncio en sí, el inicio de la ejecución y de nuevo algún punto del proceso de ejecución. Le ha ocurrido con las propuestas sobre vivienda, sanidad, incentivos fiscales, recursos contra las leyes de Pedro Sánchez. Corre el riesgo de que la población recuerde que sus promesas ya las han escuchado antes.

Tiene un control absoluto del PP de Madrid, con un número dos que dirige la formación como una maquinaria engrasada para ensalzar su figura sin ninguna fisura. Quedaron atrás las guerras internas y la renovación que ha impulsado en el partido provoca que todos los candidatos sean, al menos mientras los resultados respondan, fieles seguidores que no deslizarán ningún mal gesto o comentario sobre su presidenta. Las posibilidades de fuego amigo son reducidas.

Ayuso se ha convertido en un fenómeno pop de la política. Su forma de expresarse, sin seguir un argumentario o palabras de madera, directa y sin complejos tanto para enfrentarse ideológicamente a la izquierda como para frenar a Vox en la región le han aupado entre la población conservadora madrileña. La tenacidad y osadía que ha mostrado para enfrentarse a quien quisiera frenarle, llevándose por delante a Pablo Iglesias en unas elecciones o incluso al presidente de su propio partido, Pablo Casado, han generado una épica en torno a ella que ha impulsado su figura.

Los madrileños premiaron hace dos años la gestión de Madrid en torno al Covid. La apertura de los bares, las calles con gente, los teatros abiertos… muchos ciudadanos asumieron que esa “libertad” que le sirvió de lema en 2021 en contraposición a las restricciones impuestas por el Gobierno y en otras comunidades autónomas era positiva. El relato de la defensa de lo madrileño frente a lo que se impone desde fuera sigue teniendo fuerza en las encuestas.

Es su antagonista perfecto y Ayuso explota la confrontación con él intentando visualizar la escasa entrada que el presidente tiene en la región, donde el PSOE es hoy tercera fuerza regional. La dirigente popular ha logrado erigirse en ocasiones como líder de la oposición a Sánchez y utiliza toda la maquinaria legal a su alcance para posicionarse como el contrapunto de las políticas nacionales. Ha presentado 13 recursos en el TC contra leyes de Sánchez y legislado para que en el ámbito autonómico se limiten los efectos de algunas de las medidas aprobadas por el Gobierno de la nación. Se presenta como muro de contención del sanchismo.

Todas las encuestas la dan como ganadora, y eso genera a su vez el arrastre del voto útil. Muy pocos sondeos apuntan a una clara mayoría absoluta, pero no hay ningún otro partido en la región que alcance su posición como formación mayoritaria de la cámara autonómica y la suma de las fuerzas que conforman el bloque de izquierda tampoco logran de momento desbancarla.

La economía madrileña ha crecido en los últimos años, superando incluso el PIB de Cataluña, algo que Ayuso ha sabido mantener durante su mandato. Fue refugio para compañías e inversores que prefirieron evitar riesgos empresariales por los conflictos políticos en Cataluña y tras la pandemia el 75% de las inversiones extranjeras en España se quedan en Madrid. A eso ha sumado un relato sobre su modelo de región, como capital del español en el mundo y referencia del mundo hispano, queriendo convertir Madrid en la Miami europea. A pesar de las desigualdades económicas que denuncian algunas organizaciones de la región, la candidata popular ha logrado que su discurso económico cale en una importante capa de la población.

El Periódico de España

Textos: Elena Marín
Diseño original: David Jiménez
Formato: Nacho García