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EN 1987

29 años sin Lady Di: el día que los reyes Juan Carlos I y Sofía enseñaron Toledo a la princesa de Gales

La princesa de Gales visitó la capital de Castilla-La Mancha en 1987 junto al entonces príncipe Carlos y los reyes de España

Visita de la princesa de Gales, Lady Di, a la ciudad de Toledo en 1987

Visita de la princesa de Gales, Lady Di, a la ciudad de Toledo en 1987 / Archivo de Toledo

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Rafa Sardiña

Rafa Sardiña

Toledo

Este lunes, 31 de agosto, se cumplieron 29 años de la muerte de Diana de Gales, una de las mujeres más conocidas y queridas del siglo XX. Su figura continúa hoy presente en la memoria colectiva y, en Toledo, todavía hoy recuerdan una de sus visitas más especiales a España: la que realizó el 24 de abril de 1987 junto al entonces príncipe Carlos de Gales y los reyes de España, Juan Carlos I y Sofía.

Aquel día, Lady Di recorrió algunos de los lugares más emblemáticos de la capital de Castilla-La Mancha: desde la Puerta de Bisagra hasta la Catedral y la judería.

Sin móviles, redes sociales ni selfies, fueron miles las personas que se concentraron a lo largo del recorrido para intentar ver de cerca a la pareja real británica. Algunos incluso consiguieron acercarse tanto a Diana que llegaron a cogerla del brazo, para desesperación de los equipos de seguridad.

La llegada de Lady Di a la ciudad de Toledo

La comitiva real llegó a Toledo alrededor del mediodía. Los príncipes de Gales aterrizaron en helicóptero en los terrenos de la Academia de Infantería, al otro lado del río Tajo. Allí les esperaba el Rey Juan Carlos I, que tomó personalmente el volante de una furgoneta para trasladarlos hasta el centro histórico. En el vehículo viajaban también la Reina Sofía y las infantas Elena y Cristina.

Para la ocasión, Diana eligió un elegante traje gris de rayas blancas y unos zapatos de tacón que, como se comprobaría más tarde, no fueron precisamente los más cómodos para recorrer las empedradas calles de Toledo.

La primera parada fue la Puerta de Bisagra, uno de los lugares tradicionalmente utilizados para recibir a las grandes personalidades que visitaban la ciudad. Allí aguardaban las autoridades toledanas, entre ellas el delegado del Gobierno, Pedro Valdecantos; el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono; y el alcalde de Toledo, Joaquín Sánchez Garrido.

Catedral, judería y Santo Tomé

Desde la Puerta de Bisagra, la comitiva continuó hasta hasta la Catedral Primada. La llegada de Lady Di provocó una gran concentración de vecinos y visitantes en los alrededores del templo.

En el interior recorrieron alguno de los espacioes más destacados de la Catedral, entre ellos el coro, el altar mayor, el Ochavo, el Transparente y la sacristía. El ahora rey Carlos III mostró especial interés por las obras de arte, debido a su conocida afición por la pintura. Tanto él como Diana dejaron además sus firmas en el libro de honor de la Catedral de Toledo.

Los reyes, Juan Carlos I y Sofía, junto a los príncipes de Gales, Carlos y Diana

Los reyes, Juan Carlos I y Sofía, junto a los príncipes de Gales, Carlos y Diana / Archivo de Toledo

29 años después, el recuerdo de Lady Di permanece

Diana de Gales murió el 31 de agosto de 1997, a los 36 años, después de sufrir un grave accidente de tráfico en París. Viajaba junto a Dodi Al-Fayed cuando el vehículo en el que circulaban chocó contra una columna en el túnel del Pont de l'Alma mientras intentaba escapar de los paparazzi.

Dodi Al-Fayed y el conductor, Henri Paul, murieron en el accidente. Diana fue trasladada con vida al hospital, pero los médicos no pudieron salvarla debido a la gravedad de sus heridas internas. El único superviviente fue el guardaespaldas Trevor Rees-Jones. Su muerte conmocionó al mundo y convirtió a Diana en una figura todavía más presente en la memoria colectiva.

Conocida como «la princesa del pueblo», destacó por su trabajo humanitario y por su cercanía con la ciudadanía. Durante su vida pública apoyó numerosas causas sociales, contribuyó a cambiar la percepción sobre el sida y participó activamente en campañas contra las minas antipersona.

Su matrimonio con Carlos, celebrado en 1981, terminó en divorcio en 1996. La pareja tuvo dos hijos, Guillermo y Enrique.

Casi una década antes de su muerte, Diana había recorrido las calles de Toledo como una joven princesa de 25 años. Aquel 24 de abril de 1987, entre multitudes, escolares, artesanía, monumentos y calles empedradas, protagonizó una de esas visitas reales que permanecen en la memoria de una ciudad.

Ahora, 29 años después de su muerte, aquella jornada vuelve a cobrar protagonismo y permite recordar a una Diana mucho más joven, sonriente y cercana, descubriendo Toledo a pie y ante la mirada de miles de personas.

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