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AMBOS EN EL SIGLO XXI

Los peores incendios de la historia de Castilla-La Mancha: del drama de Riba de Saelices al incendio de La Mierla

Con más de 32.000 hectáreas calcinadas, el incendio de La Mierla se ha convertido en el mayor de la historia de Castilla-La Mancha, superando al de Riba de Saelices en el que fallecieron once personas

El incendio de Riba de Saelices calcinó 13.000 hectáreas y se cobró 11 víctimas mortales

El incendio de Riba de Saelices calcinó 13.000 hectáreas y se cobró 11 víctimas mortales / Ayuntamiento de Riba de Saelices

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María Saiz

María Saiz

Desde hace casi dos semanas, el incendio forestal declarado el 16 de julio en La Mierla (Guadalajara) mantiene en vilo a Castilla-La Mancha. Con más de 32.000 hectáreas quemadas, se ha convertido ya en el mayor incendio registrado en la historia de la comunidad autónoma, superando el que durante dos décadas ocupó este lugar: el de Riba de Saelices de julio de 2005. Aquel fuego, además de calcinar cerca de 13.000 hectáreas, costó la vida de once miembros del retén de Cogolludo.

Apenas unos días antes de cumplirse el vigésimo primer aniversario de aquella tragedia, Guadalajara vuelve a enfrente a un incendio de dimensiones excepcionales. Aunque el balance humano es completamente distinto, la magnitud de las llamas de La Mierla ha reabierto el recuerdo de uno de los episodios más dramáticos vividos en Castilla-La Mancha y ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad del monte frente a los grandes incendios forestales.

La Mierla, el mayor incendio de la historia de Castilla-La Mancha

El incendio en La Mierla, en la Sierra Norte de Guadalajara, comenzó el pasado 16 de julio. Y apenas unos días, las llamas avanzaron con enorme rapidez favorecidas por las altas temperaturas, el viento y las condiciones del terreno, obligando a evacuar a 34 municipios y confinar a otros 14; convirtiéndose en el mayor incendio forestal registrado hasta la fecha en Castilla-La Mancha y el quinto a nivel nacional.

El incendio forestal en La Mierla (Guadalajara), declarado el pasado 16 de julio, ha calcinado por el momento 32.000 hectáreas

El incendio forestal en La Mierla (Guadalajara), declarado el pasado 16 de julio, ha calcinado por el momento 32.000 hectáreas / Infocam

Tras doce días de trabajo ininterrumpido, el fuego continúa activo, aunque en una situación mucho más favorable. Según el dispositivo de extinción, se mantiene en el nivel 1 por la posible aparición de algún pequeño foco en la ladera norte del incendio, en la zona de Condemios de Arriba y Condemios de Abajo, Aldeanueva de Atienza y Albendiego. En el resto del perímetro la situación permanece estable, sin incidencias reseñables durante los últimos días.

En el operativo han participado por el momento 1.118 efectivos, apoyados por 241 medios -43 aéreos y 190 terrestres-. Y la superficie afectada supera ya las 32.000 hectáreas, duplicando ampliamente la del incendio de Riba de Saelices y situando este fuego entre los mayores registrados en España durante las últimas décadas.

Riba de Saelices, el incendio que cambió para siempre la lucha contra el fuego

Hasta este verano, el incendio de Riba de Saelices era el mayor registrado en Castilla-La Mancha y uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente de la región.

El fuego comenzó el 16 de julio de 2005 en el paraje conocido como Cueva de los Casares, en el término municipal de Riba de Saelices. En pocas horas, las llamas se propagaron con enorme rapidez hasta calcinar 13.000 hectáreas, aproximadamente la mitad de ellas en las primeras horas del incendio.

La tragedia quedó marcada por la muerte de once miembros del retén de Cogolludo, que quedaron atrapados mientras trabajaban en las labores de extinción. Nunca antes Castilla-La Mancha había sufrido una catástrofe humana de semejante magnitud vinculada a un incendio forestal.

El impacto social y político fue enorme. Tras el incendio se llevaron a cabo investigaciones parlamentarias y se revisaron numerosos protocolos relacionados con la prevención, la coordinación de emergencias y la gestión de grandes incendios forestales. Con el paso de los años, Riba de Saelices se convirtió en un símbolo de la necesidad de reforzar la protección de quienes combaten el fuego y de mejorar la planificación frente a este tipo de catástrofes.

Pese a estar separados por más de dos décadas, los incendios de Riba de Saelices y La Mierla forman ya parte de la historia de Castilla-La Mancha. El primero será siempre recordado por la tragedia humana que supuso; el segundo, por convertirse en el mayor incendio jamás registrado en la comunidad autónoma.

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