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INTERVENCIÓN POLICIAL

Desmantelan en Toledo un grupo criminal acusados de más de 50 delitos entre robos y sustracciones

El centro de operaciones de la banda criminal se localizó en una finca rural en localidad de la Puebla de Montalbán

Policía y Guardia Civil desarrollando un operativo conjunto

Policía y Guardia Civil desarrollando un operativo conjunto / POLICÍA NACIONAL

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Joaquín De la Aleja

Tras meses de investigación, la Guardia Civil y Policía Nacional han conseguido desarticular en Toledo a un grupo criminal dedicado a la ejecución de robos con fuerza en las provincias de Toledo y Ávila. Una operación conjunta denominada Roulin-Muela, en la que se han detenido a siete personas que se le imputan más de 50 delitos, incluyendo robos en establecimientos y sustracción de vehículos.

El pasado mes de abril, la ciudad de Toledo vivió un episodio negro de varios robos, en los que se identificaban distintos patrones en su ejecución, como la sustracción de vehículos de alta gama utilizados para la huida. Los Cuerpos de Seguridad del Estado siguieron el rastro de la banda hasta encontrar su centro de operaciones, una finca rural ubicada en la localidad de La Puebla de Montalbán. Este lugar servía como escondite para los vehículos robados y como almacén para los objetos sustraídos, algunos de los cuales han sido recuperados. Durante el registro, también resultaron detenidos cuatro miembros del grupo criminal y, seguidamente, llevados a prisión sin fianza, según fuentes policiales.  

Los siete detenidos están acusados de más de medio centenar de delitos, incluyendo robos con fuerza, sustracción de vehículos, daños, hurtos en el interior de vehículos, robo de placas de matrícula, falsificación documental y receptación.

Una banda criminal especializada y bien organizada

El operativo se inició el pasado 1 de abril tras varios robos reportados en Toledo. Las primeras indagaciones permitieron identificar un patrón delictivo: el grupo utilizaba vehículos de alta gama previamente sustraídos para llevar a cabo sus fechorías. Uno de estos automóviles fue utilizado en el asalto a una clínica dental, un hecho que fue ampliamente difundido en redes sociales y que ayudó a los investigadores a obtener nuevas pistas.

A medida que avanzaban las pesquisas, los agentes descubrieron que el grupo operaba con una estructura organizada y funciones bien definidas, además de implementar medidas para evitar su identificación. Además de los robos a establecimientos, se dedicaban a la sustracción de vehículos y otros efectos utilizados para facilitar sus actividades delictivas.

Un vehículo oficial de Protección Civil para la ejecución de los robos

Entre los incidentes destacados se encuentra el robo de un vehículo oficial perteneciente a Protección Civil, que fue utilizado posteriormente en otros robos. También se registraron sustracciones de furgonetas, quads y motocicletas en talleres mecánicos para su transporte o venta.

Las fuerzas de seguridad desplegaron un amplio dispositivo que incluyó cuatro registros simultáneos en domicilios y un asalto a la finca mencionada. Durante estas acciones se recuperaron numerosos objetos relacionados con los robos investigados, herramientas especializadas para forzar cierres, prendas utilizadas por los delincuentes para ocultar su identidad y armas simuladas. También se recuperaron varios vehículos y motocicletas que ya han sido devueltos a sus propietarios.