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ORGULLO TOLEDANO

Carmen Vaquero y toda una vida engalanando su balcón en el Corpus de Toledo: "Es la única manera de mantener las tradiciones"

Su familia lleva 75 años poniendo 'guapo' al Casco Histórico toledano, y recientemente recibió un premio por toda esta trayectoria

Balcón de la vivienda de Carmen Vaquero, en la plaza de las Cuatro Calles. En la imagen de la derecha se le puede apreciar colocando la decoración.

Balcón de la vivienda de Carmen Vaquero, en la plaza de las Cuatro Calles. En la imagen de la derecha se le puede apreciar colocando la decoración. / CEDIDA

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Juan Luis Martín

Juan Luis Martín

Otra de las grandes y muchas tradiciones que rodean al Corpus de Toledo son las decoraciones en los balcones de la ciudad. En concreto, del Casco Histórico, que se llena de mantones y flores. Carmen Vaquero recibió recientemente el galardón a ‘Embellecimientos de fachadas de 2025’, por toda una trayectoria -de 40 años- decorando su vivienda ubicada en la plaza de las Cuatro Calles. Para ella es "un orgullo, y creo que es merecido, porque sigo la tradición de una familia".

Una tradición de 75 años que encara sus 'últimos tiempos'

75 años de tradición familiar y ella lleva 40, en su vivienda ubicada en la plaza de las Cuatro Calles. "Esta casa la compró mi abuelo en 1911, pero la tiró y la hizo nueva en 1914. Mi casa se ha adornado toda la vida por fuera y yo lo sigo haciendo. Jugamos con algo de ventaja, porque es de estilo neomudéjar", explica.

Lo indispensable para cumplir esta tradición en los balcones son los mantones de manila y adornos florales. Esto es lo que colocan todos los hogares ubicados en el Casco Histórico de la ciudad. Carmen coloca siempre tres mantones -uno por cada balcón- y este año diez ramos de flores que, como siempre, se los compra al conocido como ‘Javier Florista’. Y son bien aprovechadas, porque solo duran 24 horas debido a que son naturales y por estas fechas la temperatura es alta.

Carmen tiene muchos mantones porque van pasando "de generación en generación", y nos detalla que uno de calidad puede llegar a costar "3.000 euros". Se ve realmente precioso desde la calle, pero lleva un trabajo inmenso detrás. "Montar todo serán unas cinco horas", detalla a este periódico.

Los balcones de la ciudad se llenan de flores y decoración con la llegada del Corpus

Los balcones de la ciudad se llenan de flores y decoración con la llegada del Corpus / Ayuntamiento de Toledo

Es tal el valor de la decoración, que las viviendas ubicadas en el Casco Histórico tienen que retirar su decoración a mediodía y por las noches porque "es habitual que roben. En una calle robaron a todas las casas", nos cuenta. De hecho, la mayoría de los hogares del centro suelen retirar en momentos del día sus mantones, en especial los de las plantas más bajas, ya que están al alcance de cualquiera y, como hemos comprobado, tienen un gran valor de mercado. Pero ella, hasta que pueda, no tendrá miedo y seguirá decorando su casa porque "lo bonito de nuestro Corpus es que no ha cambiado nada con respecto a cuando yo era pequeña, porque se han mantenido todas las tradiciones. Es la única manera", afirma.

Ella tiene 75 años y, sin hijos ni nietos, confiesa a La CRónica de Toledo que "me da mucha pena, pero parece que esto terminará conmigo. Continuaré hasta que tenga ganas y salud, sobre los 80 años". Por lo que esto hace que, más si cabe, el toledano deba apreciar y disfrutar cada vez que pase por esta plaza de la decoración que comparte con todos la familia Vaquero Serrano, que llevan toda una vida haciendo más bonita la fiesta más célebre de la ciudad.

Esto es lo más tradicional del Corpus para Carmen Vaquero

  • Limpieza general de la casa. Carmen explica a La CRónica de Toledo que "es una tradición de los toledanos hacer una limpieza general a la casa. Yo, además, tengo 60 cristales y las palomas ensucian mucho".
  • Limpieza intensiva de los balcones. Como no puede ser de otra manera, además de la limpieza general de la casa, los balcones están como nuevos, ya que es lo que cada familia luce posteriormente con su decoración tradicional de esta época en la ciudad.
  • Aperitivo después de la procesión. Después de la procesión es habitual que las familias toledanas ofrezcan un aperitivo en sus hogares a sus familiares y amigos más allegados. "Yo he tenido invitados de hasta Estados Unidos", nos afirma entre risas.
  • La tradición del pertiguero. El pertiguero se encarga de comprobar que todos los toldos colocados están a la altura correcta para que no rocen con la Custodia. Es otra histórica tradición de la ciudad.

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