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EXPOSICIÓN

María, la artista toledana de 90 años que pasó de pintar a escondidas de madrugada a llenar salas de exposición

María Sánchez-Biezma, la pintora toledana de 90 años, exhibe más de cien obras en la exposición 'Miradas de Rostros Femeninos', resultado de cuatro años de trabajo autodidacta

María, la artista toledana de 90 años que pasó de pintar a escondidas de madrugada a llenar salas

María, la artista toledana de 90 años que pasó de pintar a escondidas de madrugada a llenar salas / R.R.

Una de las artistas toledanas que exponen ahora en la ciudad tiene una historia detrás igual de emocionante que sus cuadros. A sus 90 años, casi 91, María Sánchez-Biezma con ‘Miradas de Rostros Femeninos’ muestra al público más de 100 obras que ha realizado en los últimos cuatro años. En este caso, son retratos con relieve, combinando pintura con artesanía, pero lo cierto es que no hay técnica que se le resista.

María, la pintora de 90 años de Toledo que aprendió de forma autodidacta

En declaraciones a La CRónica de Toledo dentro de El Periódico de España, la pintora María Sánchez-Biezma explica: "Yo todo lo que veo que no he hecho, quiero aprender y sigo con la ilusión esa". Con su vitalidad desbordante y las ganas de reinventarse, es difícil imaginarse que la artista lo ha pasado mal, pero lo cierto es que ha tenido que hacer frente a situaciones muy complicadas: "He trabajado mucho, pero he tocado muchos palos, he tenido unas experiencias maravillosas que otras personas no las tienen, que a mí me han enriquecido moralmente y estoy muy orgullosa de la vida que llevo".

María tiene 9 hijos, 18 nietos y 9 bisnietos, gran parte de su motor. Aunque está muy orgullosa de esta familia que ha formado, es una realidad que le ha supuesto verdaderos retos económicos. Lo que le motivó por no dejar de trabajar y pelear por todos.

María Sánchez-Biezma desde la habitación de Toledo en la que pinta siempre

María Sánchez-Biezma desde la habitación de Toledo en la que pinta siempre / R.R.

En el año 1960, se sacó el carné de artesana, un reconocimiento oficial expedido por las Comunidades Autónomas en España que certifica profesionalmente a una persona en un oficio artesano. En 1969, consiguió una plaza interina como profesora de Muñequería en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Toledo. Solo cuatro años después, consolida su plaza por oposición, primera de su promoción y fue en el 2000 cuando se jubiló para dedicarse a sus pinceles desde casa.

Esta artista de Toledo recuerda que no hay edad para cumplir los sueños, si hay ganas y trabajo detrás. A este diario reconoce que: "En esta vida hay que tener ilusión, cualquier cosa que te propongas, si tú te pones a trabajar y eres constante en ello, lo consigues". En su caso, considera que ha tenido "mucha constancia, mucho tesón, mucho aprender y mucho querer", además de guardar un gran espacio a practicar.

El arte de la pintura lo aprendió cuando todos en casa dormían

Aunque a María Sánchez-Biezma el amor a la pintura le ha acompañado toda la vida, no siempre lo ha tenido fácil para dedicarse a este arte. Sus padres y su marido veían esa afición como una tontería que no servía para nada, la toledana reconoce que se ha enfrentado a muchas trabas en este camino: "No me dejaban pintar y yo por las noches me levantaba, cuando estaban todos dormidos me levantaba a pintar y así he ido haciéndolo toda la vida, he seguido con la afición, nunca la he perdido", recuerda a La CRónica de Toledo. 

María Sánchez-Biezma en la inaguración de su exposición 'Miradas de rostros femeninos' en el Centro Cultural San Clemente

María Sánchez-Biezma en la inaguración de su exposición 'Miradas de rostros femeninos' en el Centro Cultural San Clemente / Diputación de Toledo

Todo este camino ha sido de forma autodidacta. María aprendió a pintar a través de programas de televisión y libros. Su secreto para conseguirlo era intentarlo e intentarlo hasta que estuviera convencida con el resultado: "Yo sola he ido aprendiendo de todo, mi meta ha sido ponerme metas toda la vida, yo me decía, yo tengo que aprender a hacer esto". Ahora, dispone de todo el tiempo que quiere para sus obras y puede ir innovando, probando y progresando.

Para esta artista de Toledo, la pintura es un relajante: "Yo cuando tenía un disgusto, cogía los pinceles y era como un bálsamo". Incluso, cuenta que siempre ha sido como "un vicio" para ella.

Su exposición, 'Miradas de Rostros Femeninos' estará disponible hasta el 1 de abril en el Centro Cultural de San Clemente, organizada por la Diputación de Toledo. Aunque las más de 100 obras que forman la muestra avalan su éxito, María piensa que esta experiencia le viene grande y que sus cuadros no son tan buenos. Sin embargo, todo el que entra en la sala está encantado con el resultado y así se lo trasladan.

Los nueve hijos de la artista le animan a no dejar nunca de pintar, cuando llegan los momentos complicados o de dudas. Incluso, le compran los lienzos cuando no tiene ganas de seguir, diciéndole que no sea tan humilde.

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