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Semana de la Infancia de Toledo

¿No sabes cómo ayudar a tu hijo cuando está mal? La psicóloga Lydia Manzanares da las 5 recetas para aprender a usar un "botiquín emocional"

Durante la Semana de la Infancia de Toledo, la psicóloga Lydia Manzanares explicará esta tarde en su taller los consejos para que padres y profesionales sepan cómo actuar ante ciertas situaciones tanto en el colegio como en casa

La psicóloga Lydia Manzanares impartirá el taller del Botiquín emocional esta tarde a las 17:00

La psicóloga Lydia Manzanares impartirá el taller del Botiquín emocional esta tarde a las 17:00 / Freepik

María Saiz

María Saiz

La Semana de la Infancia de Toledo 2025 —que seguirá hasta el próximo 25 de noviembre— está poniendo sobre la mesa la importancia de la protección digital de niños y jóvenes. Con una treintena de actividades centradas en la cultura, educación y la seguridad de los derechos digitales, la programación también abarca el ámbito psicológico con talleres donde se darán consejos y vías de actuación para padres y profesores.

Uno de estos, y que tiene lugar esta tarde a las 17:00 horas, es el taller de 'Primeros auxilios psicológicos. Botiquín emocional para acompañar a niños, niñas y adolescentes desde el entorno escolar y familiar', a cargo de Lydia Manzanares Esteban. La psicóloga explica al El Periódico de España que este botiquín, denominado de recursos ABCDE, "ofrece un marco sencillo para intervenir de forma segura y eficaz con los niños y adolescentes que están ante situaciones de malestar emocional".

¿Cómo actuar ante esta situación?

Este taller "no exige de conocimientos clínicos, pero sí habilidades humana: escucha, contención, validación y observación", apunta. La profesional desarrolla uno a uno con ejemplos prácticos:

  • A - Acoger: mostrar cercanía, respeto y disposición para escuchar sin juzgar. Ejemplo: "Te he notado con cara triste en clase hoy, ¿quieres que hablemos un momento?
  • B - Buscar información: escuchar activamente, a veces sin preguntar o preguntando con mucho tacto para comprender qué le ocurre. Ejemplo: "¿Cuánto tiempo llevas sintiéndote así? ¿Quieres contarme qué ha pasado?"
  • C - Contener emocionalmente: validar, calmar y dar valor a lo que la persona está sintiendo. Ejemplo: "Entiendo que estés triste. Estás pasando por una situación complicada y es normal que te sientas así. No tienes que estar bien todo el tiempo. Paso a paso te vamos a ayudar".
  • D - Derivar: valorar si necesita más apoyo. Si se interviene por parte de la familia y el malestar persiste en el tiempo o aparecen señales nuevas como baja autoestima, aislamiento, problemas de conducta, autolesiones... Informar a la familia para que el alumno sea derivado a un recurso psicológico. Ejemplo: "¿Te parece bien que hablemos con alguien más que pueda ayudarte mejor?"
  • E - Estimular recursos: fomentar resilencia. Ejemplo: "¿Qué te ayudó la otra vez que te sentiste así? ¿Qué te hace sentir un poco mejor cuando estás así?

Síntomas para saber cuándo un niño está mal

La psicóloga no solo explicará cómo actuar, sino también a detectar cuando se dé esta situación. Manzanares explica que los padres deben estar atentos a síntomas de estrés o los siguientes problemas emocionales:

  • Irritabilidad
  • Aislamiento
  • Autolesiones
  • Bajo rendimiento académico
  • Problemas de sueño
  • Cambios de apetito
  • Falta de concentración
  • Falta de ganas de jugar o moverse
  • Síntomas somáticos (dolores de cabeza y estómago)

Para poder acompañar a los jóvenes desde un enfoque psicológico saludable, Manzanares destaca cuatro acciones: "Destacar lo positivo y reforzar las cosas que hace bien más que corregir lo negativo, mostrar cómo gestionamos nuestras propias emociones, estar muy presentes en la etapa de la adolescencia y validar antes de educar". Esta última significa que "antes de corregir una conducta, es importante validar la emoción que hay detrás. Esto no significa justificar, sino reconocer lo que el niño siente y pueda aprender a gestionarlo desde la calma para evitar que niegue o minimizar sus emociones, lo que puede tener consecuencias profundas en su desarrollo psicológico, social y físico. Evitar decir: 'No llores', 'No te enfades', 'Sé fuerte'…"

Una guía que servirá para que familias y profesionales sepan cómo intervenir ante estas situaciones, cada vez más frecuentes dentro de las aulas.

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