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¿Sabes cuáles son las principales causas por las que llaman a los bomberos de Toledo en invierno?

El Parque de Bomberos del Ayuntamiento de Toledo realiza más de mil intervenciones anuales dentro de la capital

Miembros del Parque de Bomberos del Ayuntamiento de Toledo realizando una maniobra

Miembros del Parque de Bomberos del Ayuntamiento de Toledo realizando una maniobra / Bomberos Ayuntamiento de Toledo / Instagram

María Saiz

María Saiz

Hace una semana el centro de Toledo se convirtió en un escenario de maniobras donde más de cien bomberos de toda España pusieron a prueba su destreza en las XIX Jornadas de Rescate en Altura. Y es que, tener que acceder a una casa por una ventana puede llegar a formar parte de su rutina, pero la mayoría de intervenciones no ocurren en lugares inaccesibles, sino dentro de los propios hogares.

Con la llegada del frío, los bomberos del Ayuntamiento de Toledo, que sólo actúan dentro de la ciudad, recuerdan la importancia de extremar la precaución en el hogar. "En esta época, las intervenciones más comunes son por descuidos en cocinas, braseros, estufas y chimeneas. Además de accidentes domésticos a causa de las velas, que cada vez son más comunes cuando nos acercamos a la Navidad", explica el sargento de dicho parque, Alberto Félix, al Periódico de España.

Las llamadas a los bomberos más frecuentes en invierno

Y es que, este tipo de descuidos o dispositivos del hogar en mal estado, son la principal causa de llamadas a los bomberos en la capital. Alberto Félix destaca:

  • Llamadas por olor a gas, provocadas por calderas en mal estado, chimeneas o también estufas portátiles de mala calidad.
  • Llamadas por olor a quemado. Estas se deben por sobrecargar eléctricas y calentadores, lo que hace que se derrita el plástico y provoque ese olor tan característico a quemado que alerta al vecino.
  • Por descuidos en cocinas y braseros que provocan el olor a quemado y un fuego que se puede descontrolar al no supervisar las llamas o por una mala ventilación de los braseros.

A ellos se suma el peligro de las velas, tan características una vez nos vamos acercando a las fechas festivas. A la hora de elegir ente unas y otras, se debe evitar las velas con flores secas; además de que los adornos deben estar lo más alejado posible de la mecha. Y por supuesto, estas deben tener una buena base que de soporte, estabilidad y espacio para la cera derretida. En el caso de que la vela se caiga y se inicie un fuego, nunca se debe tirar agua: cubrir la llama con un trapo húmedo, cortar la corriente y avisar al 112.

Otro de los debates que entra todos los años es respecto a las estufas de bombona y su peligro. Estas tienen un gran factor de resgo si no se usan con precaución, sobre todo por la emisión de monóxido de carbono. Debe haber una correcta ventilación y también tienen que tener una revisión de manera regular.

El Parque de Bomberos del Ayuntamiento de Toledo, que es uno de los cinco parques que conforman la red de la provincia —junto al de Belvís de la Jara, Villacañas, Illescas y Santa Olalla— cuenta con 74 profesionales, 15 vehículos y supera el millar de intervenciones anuales en el municipio. Su mensaje es claro: el fuego más peligroso está en los pequeños gestos cotidianos del invierno.

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