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Paleogenética

La antigua pasión entre hombres neandertales y mujeres humanas dejó una huella profunda en el ADN moderno

Un estudio publicado en Science revela que los cruces entre hombres neandertales y mujeres humanas explican la escasez de ADN neandertal en el cromosoma X

Antiguos patrones sexuales dejaron su huella en el genoma humano moderno.

Antiguos patrones sexuales dejaron su huella en el genoma humano moderno. / Crédito: Pixabay.

Pablo Javier Piacente / T21

Una investigación de la Universidad de Pensilvania demuestra que la mayoría de los cruces entre especies se produjeron entre hombres neandertales y mujeres humanas modernas, un sesgo sexual que dejó una marca clave en nuestro genoma y ayuda a explicar por qué el cromosoma X apenas conserva ADN neandertal en la población actual.

Algunas de las principales características del genoma humano contemporáneo comenzaron a desarrollarse en los encuentros entre neandertales y nuestros antepasados, los ancestros de los primeros humanos modernos: hace aproximadamente 600.000 años, las comunidades se mezclaron y pareció darse una especial afinidad entre hombres neandertales y mujeres humanas.

Un estudio que aparece en la revista Science y fue liderado por especialistas de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, sugiere que la antigua pasión entre hombres neandertales y mujeres humanas dejó una huella duradera en nuestro ADN. La investigación propone que no fue la “toxicidad” genética sino la dirección de los apareamientos la explicación principal de la escasez de ADN neandertal en el cromosoma X de los humanos modernos.

Más allá de la supervivencia del más apto

Como se explica en una nota de prensa, la mayoría de los humanos modernos con ascendencia no africana poseen pequeñas cantidades de ADN neandertal en gran parte de su genoma, pero al mismo tiempo tienen muy poco o nada en sus cromosomas X.

La nueva investigación pone en duda una vieja suposición en torno a que la causa fue la selección natural y la eliminación de genes neandertales "tóxicos". Los hallazgos muestran que los neandertales tienen más ADN humano en sus cromosomas X que en otras partes de sus genomas.

Teniendo en cuenta que los machos y las hembras transmiten los cromosomas X de manera diferente, los científicos hallaron que este patrón genético apunta a un fuerte sesgo sexual: la concreción de una mayor cantidad de apareamientos entre machos neandertales y hembras humanas.

Los descubrimientos ponen en evidencia el papel de las interacciones sociales en la evolución humana, más allá de la supervivencia biológica, al momento de darle forma al genoma humano. Esto desafía la idea de que nuestra evolución fue impulsada únicamente por la supervivencia del más apto.

Un sesgo sexual en las relaciones entre neandertales y humanos modernos

Los autores compararon genomas antiguos con genomas modernos para buscar señales de intercambio genético. Hallaron un patrón sorprendente: mientras que los humanos modernos fuera de África llevan pequeñas cantidades de ADN neandertal a lo largo de casi todo el genoma, el cromosoma X presenta vastas “reservas” donde la contribución neandertal es prácticamente nula.

En el mismo sentido, los genomas de tres neandertales analizados muestran un exceso aproximado del 62 % de ADN de humanos anatómicamente modernos en sus cromosomas X en comparación con otros cromosomas. Ese desequilibrio apuntó a una dirección preferente en los cruces: mayormente machos neandertales con hembras humanas.

Referencia

Interbreeding between Neanderthals and modern humans was strongly sex biased. Alexander Platt et al. Science (2026). DOI:https://doi.org/10.1126/science.aea6774

El equipo concluyó que si las variantes neandertales del cromosoma X fuesen dañinas para los humanos modernos, también deberían haberse eliminado las variantes humanas del cromosoma X en los neandertales. Pero no fue así: los neandertales conservaron, incluso en exceso, segmentos humanos en su X.

Mediante modelos matemáticos y simulaciones demográficas, los investigadores mostraron que un sesgo en la dirección de las parejas, no solo procesos migratorios complejos ni selección negativa dominante, reproduce más claramente el patrón observado en los genomas.