Tú y yo somos tres

La crítica de Monegal | Chistes en Cantabria, la aristocracia política ríe

La crítica de Monegal | Chistes en Cantabria, la aristocracia política ríe
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Ferran Monegal

Parada de expresidentes en Cantabria. Reparto de medallas muy hermosas. Homenajeados: Aznar, Zapatero, Rajoy y Felipe González, que no pudo asistir. Abre el acto Miguel Ángel Revilla. Se dirige a los tres condecorados allí presentes y dice: "Señores exvicepresidentes, muy conocidos míos...". ¡Ahh! El cachondeo fue mayúsculo.

Aznar pegó un brinco y exclamó: "En mi vida me han llamado muchas cosas, pero nunca exvicepresidente". Por su parte, Zapatero, aguantándose la risa a duras penas, mira a Revilla y le advierte: "Yo también he tenido la tentación de llamarle a usted vicepresidente". Rajoy remata: "Ya sé por qué Felipe Gonzalez no está aquí en este momento: porque, en buena técnica, es el único que va a seguir siendo expresidente y no exvicepresidente". Y mientras esto sucedía, y los allí reunidos hacían esfuerzos por no carcajearse por el suelo, Revilla iba poniendo caras de fatalidad, ruborizado totalmente, y le salían los ojos de las cuencas.

Todo esto le retrataron y visionaron en ‘Más Vale Tarde’ (La Sexta), con gran regocijo y despiporren, y en efecto aquellas magnas condecoraciones en Cantabria parecían un ‘sketch’ de 'El Club de la Comedia'. ¡Ah! Todo el mundo habla de eso. Los memes se suceden. Hay un océano de chascarrillos. No pregunten, en cambio, de qué iba la ceremonia, que dijeron los expresidentes al margen del momento divertido, o qué ponian las medallas en el anverso y el reverso. Solo interesa el chiste.

Es posible que estas risas que experimentaron Aznar, Zapatero y Rajoy hayan ido bien a su organismo. Reír, y vivir bien, dicen que aumenta la longevidad. En este mismo programa nos informaron que en la Oxford University han analizado la vida de 57.000 políticos, entre los años 1816 y 2017, y este estudio arroja un dato indiscutible: de media, los políticos viven siete años más que el resto de la ciudadanía. O sea, y como advertía el diputado Agustín Zamarrón, el más longevo del Congreso: "¡Ay! Los representantes de la sociedad no somos representativos". Efectivamente: ni son representativos en número de años de vida (los que les votamos vivimos siete años menos), ni tampoco lo son en otra cosa que el análisis de Oxford no dice: en ‘calidad de vida’. ¡Ah! Las élites políticas hoy son la nueva aristocracia. Lo decía Pepe Mujica: "Los políticos tenemos que vivir como la mayoría, no como la minoría”.

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