Investigación

"Ocho tipejos pasaron de estar cantando conmigo a pegarme una paliza"

El cantante Antonio Consuegra recibe el alta, tras una agresión en un concierto en Abanilla: "Cuando me agarraron del cuello, pensé que iban a darme la enhorabuena"

"Ocho tipejos pasaron de estar cantando conmigo a pegarme una paliza"
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"Estoy con muchos dolores, a base de analgésicos, y el hematoma sigue ahí, presionando el riñón", indica Antonio Consuegra, el vecino de Murcia de 26 años que acababa en el hospital tras ser agredido tras ofrecer un concierto con su banda en un pub de Abanilla: según explicó, se le echaron encima ocho hombres porque estuvo hablando con una chica, pareja de uno de ellos. 

El joven atendía este jueves a La Opinión de Murcia, del grupo Prensa Ibérica,por teléfono desde su domicilio, donde regresó tras recibir el alta del Reina Sofía de Murcia. Tras la paliza, fue ingresado en Cuidados Intensivos, esta semana pasó a planta y este jueves finalmente pudo marcharse a su casa, donde espera terminar de recuperarse.

"Perdí entre cinco y seis litros de sangre, llegué prácticamente muerto a la Arrixaca"

Consuegra, vocalista del grupo Solo Nos Quieren Los Domingos, rememora sobre aquel día que «el concierto iba bien; al concluir, salí a fumarme un cigarro con dos chicas que había conocido, que estaban de público». Fue entonces cuando "me agarra uno por detrás: primero me tira al suelo, y lo siguiente son siete personas que empiezan a darme patadas por todo el cuerpo".

Se da la circunstancia de que los mismos chicos que antes le pegaron habían expresado, en el recital su admiración por el cantante: "Los conocí a la vez que a las chicas. Ellos cantaron con nosotros las canciones, los vi cantando, saltando... fue un shock muy grande", relata la víctima, que tacha de «tipejos» y «sinvergüenzas» a sus atacantes, los cuales "pasaron de estar cantando conmigo a pegarme una paliza".

"Me dieron patadas en la cabeza, en los costados, y la patada que más me hizo daño es la que me perforó el riñón", afirma, al tiempo que reconoce que "cuando me agarraron por el cuello en principio creía que era alguien del público que me iba a dar la enhorabuena: cuando vi que me tenían agarrado, vi que eso no va por donde yo pensaba".

"La ley del silencio"

"Lo que más me duele es que reine la ley del silencio", sentencia Antonio Consuegra, que asegura que «las dos chicas con las que yo salí a fumar y el dueño del local conocen al grupo agresor». 

"Los médicos me dijeron que, si no hubiera ido a Urgencias, habría amanecido muerto"

Desde su punto de vista, "estos tipos actúan como si fueran la mafia de Abanilla".

"Me duele mucho que nadie haya preguntado a mi familia o a mí cómo estoy", lamenta el joven, que insiste en que "no puede ser que ocho tipejos estén sueltos y yo haya estado luchando entre la vida y la muerte".

Sobre este caso, fuentes policiales apuntaron a La Opinión que la mayoría de los sospechosos están identificados, que la Policía les está tomando declaración y que se espera que se produzcan detenciones en breve

El joven Antonio, en el hospital.

"Estoy a base de mórficos y tengo que hacer reposo absoluto para que el riñón se asiente", detalla Antonio Consuegra, tras recibir el alta. Los médicos "lo que más me recomiendan es que esté descansando, porque, para que el riñón se asiente, debe cicatrizar". A este respecto, precisa que "si hago vida normal, la laceración se puede volver a abrir", con el riesgo que eso conlleva para su vida.

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Tras la agresión "perdí entre cinco y seis litros de sangre, llegué a la Arrixaca prácticamente muerto", destaca, para apuntar que en el hospital "me han tenido que poner hasta cuatro bolsas de sangre"

Tras la agresión, "por la misma adrenalina, yo me voy de allí» a su casa. Allí empezaron «los dolores insoportables", por lo que acudió al hospital, sin saber aún "la gravedad del asunto". "Los médicos me dijeron que, si no hubiera ido a Urgencias, habría amanecido muerto", subraya.