Investigación en marcha

El tiroteo mortal de Barcelona, una discusión familiar por un aparcamiento

El sospechoso se ha dado a la fuga junto a su familia tras disparar presuntamente a un primo que le recriminaba que estuviera realquilando ilegalmente plazas para los coches

El tiroteo mortal de Barcelona, una discusión familiar por un aparcamiento
4
Se lee en minutos
Guillem Sánchez, Jordi Ribalaygue

Los Mossos d'Esquadra conocen la identidad del principal sospechoso que este lunes por la tarde abrió fuego contra un hombre en el barrio de La Mina de la lcalidad barcelonesa de Sant Adrià de Besòs, según las fuentes policiales consultadas por El Periódico de Catalunya, diario del mismo grupo, Prensa Ibérica, que este periódico, . También saben que víctima y agresor se conocían y que entablaron una virulenta discusión que terminó de la peor manera: a balazos. Los hechos ocurrieron sobre las 20.00 horas.

Según los vecinos de La Mina consultados por este diario, víctima y agresor se conocían porque son primos. Ambos tienen la misma edad, unos cuarenta años. El presunto autor material de los hechos residía en la finca de la calle de Rosalía de Castro junto a la que ocurrieron los hechos. Es un edificio de viviendas de protección oficial en el que fue realojado junto a otras familias hace poco más de una década. Para todas ellas coincidir con él ha sido desde entonces una pesadilla.

Pánico en la escalera

"Tenía a toda la comunidad aterrada. Ha echado a cuatro familias amenazándolas de muerte. A uno le puso un cuchillo en el cuello al coincidir con él en ascensor y le ordenó abandonar su domicilio. Ha roto la puerta de la entrada, la de la habitación de los cuadros eléctricos, los buzones y se había adueñado del terrado: solo el tenía las llaves del espacio comunitario y el resto no podían subir a un lugar que había convertido en un corral con gallinas o patos", revelan algunos de los afectados, que ruegan que no conste en ningún caso su identidad por miedo a represalias.

El sospechoso, junto a su familia, huyó de casa por la noche después de matar presuntamente a su primo. Su marcha, a pesar de que se debe a una tragedia como el crimen que sobresaltó al vecindario, ha permitido que muchos de los vecinos que temían encontrárselo cada mañana en la escalera, dispuesto a gritarles por cualquier imprevisto, respiren aliviados. Además de sembrar el pánico en el bloque entero, se valía de su capacidad de intimidación para alquilar ilegalmente espacios libres del garaje. No es que fuera propietario de las plazas, sino que se había apoderado de ellas e imponía un pago a quien quisiera ocuparlas, sostienen las mismas fuentes. Dos jóvenes toparon precisamente este lunes con las exigencias del vecino. Ese fue el inicio de la discusión.

La discusión y el suegro

Los chicos querían disponer de estacionamiento, pero el supuesto asesino les instó a que le retribuyeran para que les dejara acceder al parking. Los muchachos se negaron a pagarle. Según el relato de una fuente, uno de los jóvenes trató de resolver la disputa por la plaza de garaje recurriendo a su suegro, a su vez primo del presunto agresor.

Indignado por el relato de su yerno, el familiar común buscó a su pariente y se encaró con éste. La discusión, crispada, se produjo en medio de la calle y los contendientes se profirieron amenazas, explican en el barrio. Antes de recibir los balazos, la víctima se marchó, pero regresó instantes más tarde donde había encontrado a su primo. Fue en ese momento cuando el supuesto homicida sacó un arma y disparó a su familiar, que quedó tendido en la acera, rodeado de un charco de sangre, tal como muestra un vídeo que circula en el vecindario.

La víctima fue trasladada aún con vida al Centre d'Atenció Primària (CAP) más cercano pero murió a causa de la gravedad de las heridas. Los testimonios presenciales aseguran haber oído tres detonaciones y que los disparos del sospechoso acertaron en el abdomen del fallecido. Este martes por la mañana, junto al portal de entrada a la finca 12-14, se observaban los círculos de tiza con los que la policía científica, durante su inspección técnico policial, marcó los indicios del crimen y los casquillos de bala recuperados.

La alcaldesa pide más policía

El Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs responde que a la Policía Local no le consta oficialmente el nombre del supuesto homicida, dado que la investigación se halla bajo secreto de sumario y en manos de los agentes del grupo de homicidios de la Regió Policial Metropolitana Nord de los Mossos, con lo que no aclara si figuran denuncias contra el supuesto agresor. El caso no será fácil de resolver porque para los policías no está resultando sencillo hallar personas dispuestas a declarar por temor a que se sepa en el vecindario que han colaborado con la policía.

Por otro lado, la alcaldesa, Filo Cañete, ha pedido este martes al Departament d'Interior que aumente la dotación de Mossos destinada a la comisaría de La Mina. Es una reclamación habitual cuando algún altercado altera la vida del barrio, uno de los más pobres del entorno de Barcelona. El consistorio ha pedido asimismo a Interior que avance la junta de seguridad local de Sant Adrià, prevista para el 3 de octubre.

Noticias relacionadas