INVESTIGAN SI LA ENVENENARON

La tía política de Luis Lorenzo, a su cuidadora: "Quiero volver a Asturias. ¿Para qué me han traído a Madrid?"

La primera mujer que atendió a Isabel Suárez en Rivas declaró ante la Guardia Civil que el actor y su pareja "no duchaban" a la anciana en casa "porque les daba asco" y solo le daban "leche y galletas" para comer

La tía política de Luis Lorenzo, a su cuidadora: "Quiero volver a Asturias. ¿Para qué me han traído a Madrid?"
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"Arancha es una víbora que desprende veneno. Tiene la cabeza descolocada totalmente y aires de grandeza. Está de broncas constantemente con Luis y con los niños; no alimentaba bien a Isabel y le hablaba mal". Es la declaración, ante la Guardia Civil, de Mari Carmen, la primera cuidadora que atendió a la tía política de Luis Lorenzo en Rivas-Vaciamadrid en mayo de 2021, cuando la anciana acababa de instalarse en casa de su sobrina Arancha Palomino y del actor. El empleo solo le duró seis días.

Según la declaración de la cuidadora, incluida en el atestado al que ha accedido CASO ABIERTO, el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica, ella tuvo problemas desde el principio para atender a Isabel Suárez, la anciana presuntamente envenenada con cadmio y manganeso por el matrimonio: "Cuando llegué, la casa estaba sucia y desordenada. La señora estaba descuidada, sin higiene. La pusieron en una habitación de niño, en una cama pequeña a ras de suelo, no estaba habilitada para una persona mayor con necesidades. Arancha y Luis no la duchaban en casa, ella decía que esos baños no podían ser utilizados por María Isabel porque le daba asco. La mandaba a los baños del garaje".

La empleada añade que "al día siguiente de empezar a trabajar tuve que bajar al garaje a buscarla (a la anciana), ya que le habían mandado a hacer sus necesidades abajo sola. Arancha me decía que cuando me marchara, ella ducharía a María Isabel, pero cuando yo volvía al día siguiente la señora seguía sin duchar".

"Comía sándwiches que yo llevaba"

La cuidadora de la anciana asegura que la pareja tampoco "la cambiaban de ropa, porque directamente solo tenía una muda. Todos los enseres de Isabel entraban en una pequeña bolsa de viaje, siendo estos un pantalón, un cepillo y una crema". Además, "no había nada de comer en la casa, más que leche y galletas. Tuve que traer mi comida de mi propia casa y dar de comer a María Isabel con sándwiches que yo llevaba, porque la anciana me pedía de comer y yo no podía darle nada porque no había nada, me daba mucha lástima".

De acuerdo con su declaración, Arancha Palomino era la encargada de darle las medicinas a su tía Isabel después de cada comida: "Ella me dijo que de eso ya se encargaba ella". La cuidadora añade que ella "no vio" nunca los medicamentos. La autopsia reveló que la anciana había sido medicada con cuatro fármacos antipsicóticos diferentes: quetiapina, risperidona, aripiprazol y haloperidol. Todos estaban prescritos por médicos distintos, pero el forense concluyó que "resulta infrecuente asociar cuatro antipsicóticos diferentes de forma simultánea".

"Un estorbo"

La mujer describe a la anciana como "una persona buena y cariñosa" y afirma que, pese a todo, el actor y su mujer la trataban mal: "Luis era más callado, pero es muy manipulador. Manipulaba a Arancha como quería. Es una persona muy chula. Me dio la impresión de que Luis no quería a María Isabel para nada, parecía que era un estorbo en la casa para él". Asegura que el hijo común de la pareja "agredía con patadas constantemente a María Isabel" y su hijo mayor "se reía cuando la agredían". La cuidadora "intentaba que no lo hicieran" y se lo comentó a Arancha, pero "a esta le daba igual".

Insiste en que "nos les importaba nada el cuidado de la señora": "María Isabel repetía en ocasiones la expresión: ¿Para qué me han traído? Y decía constantemente que quería volver a Asturias, que no sabía por qué la habían traído a Madrid".

No le pagaron

Pasados seis días, la empleada se marchó de la casa enfadada y la pareja no le pagó nada: "Se excusaron en que tenía que ir un juez a casa a firmar algo para autorizar algo y que no tenían dinero", declara. Reconoce que acabó mal con el matrimonio: "Me negué a seguir trabajando allí porque no se cumplían las condiciones del contrato. Arancha comenzó a insultarme y a amenazar con llamar a la empresa. Me fui de la casa disgustada y llorando".

Su relato contradice el de la otra cuidadora que atendió a la víctima durante su último mes y medio de vida, actualmente investigada por el juez. Esa mujer declaró que María Isabel estaba bien cuidada y le gustaba vivir en casa de su sobrina porque en su casa de Asturias se sentía sola.

La jueza del número 9 de Arganda del Rey mantiene investigados al actor y su mujer, además de a la última cuidadora. La Guardia Civil apunta en su último informe que el plan de la pareja era expoliar económicamente a la anciana y que, al no conseguirlo, fueron maltratándola y aislándola hasta su muerte.

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