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ESCAPADA

Así es el Mercadona más bonito de España: en una iglesia rehabilitada que es un tesoro arqueológico

Talavera es famosa por muchas cosas, pero una de las más sorprendentes es su capacidad de dar una nueva vida a algo que dejó de tenerla

Esta ciudad tiene uno de los Mercadonas más sorprendentes de España.

Esta ciudad tiene uno de los Mercadonas más sorprendentes de España. / Istock

Martín Álvarez

Si pienso en cosas made in Spain se me ocurre el jamón serrano, las ferias y fiestas de pueblos y… el Mercadona; no hay nada más español que este supermercado valenciano. Entrar a este Mercadona no es como entrar a cualquier otro. Aquí no te recibe una fachada anodina ni un cartel estándar, sino un edificio histórico, con muros centenarios y una historia que viene de mucho antes de que existieran los carros de la compra. Está en Talavera de la Reina y está en la calle Arco de San Pedro, 15, en pleno Conjunto Histórico.

Y lo singular es esto es que supermercado se levantó sobre el espacio donde estuvo, desde el siglo XIII hasta mediados del XX, la antigua iglesia mudéjar de San Pedro. Un templo que hoy vive una segunda vida muy distinta, pero, al mismo tiempo, muy respetuosa. Es uno de los ejemplos más claros de cómo un edificio histórico puede reutilizarse sin perder su esencia.

Una iglesia con siglos de historia

Si vas a Talavera y tienes un antojo de última hora, ¡qué menos que saber la historia del sitio donde ahora compras tus caprichos favoritos! Primero, conviene aclarar, para no patinar: no es que hoy se compre dentro de una iglesia intacta (no hay nave completa con altar, bancos y vidrieras como en otras reconversiones europeas). Lo que hay es un supermercado moderno con integración patrimonial en el mismo enclave histórico. Ese matiz es importante, porque es justo lo que hace que el proyecto sea interesante, y es que no convierte el pasado en decorado, pero tampoco lo borra como si nunca hubiera existido. El conjunto no se queda solo en el templo desaparecido, sino que también se restauró e integró una casa-patio vinculada al entorno, como parte de esa intención de encajar el edificio en el casco histórico sin romperlo.

La rehabilitación para convertirla en supermercado se planteó desde el principio como un proyecto de puesta en valor del edificio, no como una simple adaptación funcional. Por eso se conservaron elementos estructurales, volúmenes originales y parte de la lectura histórica del espacio. Vamos, que aquí pensaron en todo; en ti, en Talavera y en el respeto a su historia.

Un Mercadona que no borra lo que fue

El resultado es un supermercado que sorprende desde dentro. Techos altos, sensación de amplitud y una estructura que deja intuir claramente que ese espacio fue otra cosa antes. No hay decoración temática ni artificios, el edificio habla solo.

Mercadona ha replicado aquí una fórmula que ya ha utilizado en otros puntos de Españaapostando por la rehabilitación de edificios singulares en lugar de levantar construcciones nuevas cuando el entorno lo permite. En Talavera, el acierto es doble, porque el supermercado se integra en pleno casco urbano y contribuye a mantener viva la zona.

Talavera más allá del supermercado

La visita a este Mercadona suele ser la excusa perfecta para redescubrir Talavera. La ciudad es conocida internacionalmente por su cerámica, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, y conserva un casco histórico con muralla, iglesias y plazas que merecen un paseo sin prisas.

Muy cerca se encuentran la basílica del Prado, el puente viejo sobre el Tajo y varios talleres artesanos donde la cerámica sigue siendo algo vivo, no un souvenir. Como suele pasar, lo que empieza como una curiosidad acaba convirtiéndose en una visita más completa de lo esperado.

Reutilizar en lugar de borrar

Este Mercadona se ha convertido en uno de los más fotografiados de España no por ser extravagante, sino porque demuestra que se puede modernizar sin borrar el pasado. En tiempos de construcciones rápidas y espacios clónicos, encontrar un supermercado dentro de una iglesia rehabilitada dice mucho de cómo pueden convivir lo cotidiano y lo histórico.. Y es que, en Talavera, hacer la compra se ha convertido, casi sin querer, en una pequeña lección de patrimonio.