Astronáutica

Despega con éxito Ariane 6, el colosal cohete con el que Europa recupera su autonomía espacial

El vehículo cuenta con tecnología española y, además, en su vuelo inaugural ha logrado poner en órbita a un satélite catalán y uno gallego

Ariane 6: Europa tiene un nuevo cohete en el espacio

Agencia ATLAS | Foto: EFE

Valentina Raffio

Europa acaba de inaugurar un nuevo capítulo en su gran libro de la exploración espacial. Este martes, tras más de una década de preparativos y más de 4.000 millones de euros invertidos en el proyecto, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha logrado lanzar con éxito su nuevo y flamante Ariane 6, el colosal cohete con el que el Viejo Continente recupera su acceso directo al espacio y gana autonomía estratégica en un mundo plagado tensiones geopolíticas que se reflejan incluso fuera de la órbita terrestre. El nuevo gran vehículo ha despegado desde el puerto espacial europeo de Kourou, en la Guayana Francesa, sobrevolado el planeta a unos 580 kilómetros de altura y ha desplegado con éxito un total de ocho misiones científicas en el espacio, entre las que destacan dos proyectos españoles. "Hemos hecho historia", exclama, con gran entusiasmo, Josef Aschbacher, director de la agencia europea tras el buen despegue de este primer gran vuelo inaugural del Ariane 6.

El nuevo gran cohete europeo surge del esfuerzo de cientos y cientos de profesionales de todo el continente, así como de universidades, empresas y todo tipo de instituciones científicas y técnicas. Entre ellos también destaca el trabajo de la empresa barcelonesa GDT Systems, quien ha jugado un papel clave en el desarrollo y verificación del 'software' que permite la gestión autónoma del cohete desde el mismo momento del lanzamiento hasta la inserción del vehículo en órbita. Según explican los responsables de la empresa, también han participado en la creación de los simuladores que han permitido poner a prueba todos los sistemas antes del lanzamiento de este martes. Y esta no es la única aportación española a la misión de este martes. En su vuelo inaugural, este cohete ha llevado al espacio a un satélite catalán diseñado por un centenar de estudiantes de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y un instrumento gallego. 

El desarrollo de este proyecto se ha alargado una década y ha costado 4.000 millones de euros

Según explica el equipo detrás de esta hazaña, el despegue de este cohete es un momento clave para la carrera espacial y, sobre todo, para los proyectos de investigación que se están gestando en Europa. "Este vehículo nos permite recuperar nuestro acceso directo al espacio, la autonomía de Europa para lanzar misiones", argumenta Aschbacher quien también recuerda que, hasta ahora, la falta de un cohete de estas características obligaba tanto Europa como a sus estados miembros a delegar el lanzamiento de sus misiones espaciales a agencias como la NASA o empresas privadas como SpaceX. Todo ello, con importantes sobrecostes y problemas de calendario. El éxito del vuelo de hoy, pues, implica que la industria espacial europea acaba de recuperar su pasarela directa al espacio y, además, también supone un punto de inflexión geoestratégico de cara a competir con grandes potencias como Estados Unidos, Rusia, China, India o Japón. 

El futuro de un gigante espacial

El cohete Ariane 6 es, esencialmente, un gigante espacial. Se trata del cohete más grande y potente construido hasta ahora en Europa. Mide más de 60 metros, el equivalente a un rascacielos de 20 pisos de altura. O al monumento de Colón que preside la zona del puerto de Barcelona o la torre más alta de la Sagrada Familia. O casi tan alto como el edificio de Telefónica en Madrid. El vehículo pesa un total de 826 toneladas una cifra que, para que nos entendamos, equivale a poner sobre una báscula un centenar de elefantes africanos adultos. O un Boeing 747, uno de los aviones más grandes del mundo que cuenta con hasta dos pisos, completamente cargado tanto de equipaje como de pasajeros. El cohete está equipado para llevar al espacio entre 11.500 y 20.600 kilos de material, o lo que es lo mismo, entre ocho y 14 coches. Además de su gran tamaño y aún más gran capacidad, la ventaja de este cohete está en su diseño ya que puede adaptarse para albergar desde una misión de grandes dimensiones hasta una constelación de decenas de pequeños nanosatélites. 

Tras el éxito de este primer lanzamiento, Ariane 6 aspira a llevar al espacio a toda una nueva generación de misiones. Con una media de diez lanzamientos al año. Según ha trascendido hasta el momento, ya hay más de 30 vuelos programados para este cohete. En la mayoría de casos, los contratos están firmados con instituciones públicas y europeas. También hay una veintena de billetes, o mejor dicho de cupos, que han sido adquiridos por el magnate estadounidense Jeff Bezos, fundador de Amazon y dueño de Blue Origin, quien afirma que quiere utilizar el cohete europeo para desplegar una constelación propia de satélites para mejorar la conexión a internet. En las últimas semanas también ha trascendido que algunos de los lanzamientos apalabrados podrían cambiar de mano a último momento, como es el caso del proyecto MeteoSat (MTG-S1) que tras comprometerse con el cohete europeo parece que pasará ahora a manos de SpaceX. 

El vehículo prevé realizar unos 10 vuelos anuales y por ahora ya tiene unos 30 programados

El futuro de este vehículo espacial dependerá, en gran medida, de cuán competitivo consiga ser respecto a los vehículos de la NASA o de SpaceX. Por ahora, tal y como apuntan las estimaciones iniciales, cada lanzamiento de un Ariane 6 costaría entre 75 y 115 millones de euros lo que en la práctica, salvo la aplicación de subvenciones, sería igual al de su predecesor. En una reciente entrevista, el fundador de SpaceX, Elon Musk, también argumentó que la gran debilidad del cohete europeo es que está diseñado a la vieja usanza bajo una filosofía de 'usar y tirar'. "Desde un punto de vista meramente económico, es imposible que un vehículo así pueda competir con uno donde se reutilizan más del 80% de los componentes. Es el equivalente a construir un avión desde cero cada vez que tienes que hacer un viaje", afirmó el magnate detrás de los cohetes Falcon, que hasta ahora destacan como una de las opciones más económicas y 'sostenibles' de la industria aeroespacial. 

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