FARO DE VIGO

Denuncian a una maestra en Pontevedra por atar a dos niñas de 3 años por darse “besitos en la boca”

Una de las familias acaba de presentar una denuncia en la Guardia Civil

Cinco menores dejan de acudir a esta clase

El exterior del colegio de Montemogos, en la parroquia de Beluso, en Bueu.

El exterior del colegio de Montemogos, en la parroquia de Beluso, en Bueu. / Santos Álvarez

David García

El final del curso lectivo 2023/24 llega con polémica en el colegio Montemogos de Bueu, en Pontevedra, donde cinco familias han dejado de enviar a sus hijos e hijas a la clase de 4º de Infantil (3 años) como muestra de malestar con la tutora de los menores. Una de las familias va más allá y formalizó una denuncia ante la Guardia Civil en la que se acusa a la docente de haber atado a su hija a una silla a principios de curso, supuestamente por darle “besitos en la boca” a otra de sus compañeras. Unas acusaciones que también corroboran otras familias a través de conversaciones en el grupo de whatsapp que tienen en común y que fueron trasladadas en diversos escritos a la dirección del centro, ubicado en Beluso, y a la Inspección Educativa a lo largo de todo el curso.

La familia denunciante tuvo conocimiento de los hechos a principios del mes de noviembre a partir del relato de la otra menor, que le dijo a su madre que no podía “dar besos en la boca porque si no me van a atar como le hicieron a ella” [la hija de los demandantes]. La niña habría continuado explicando que no se trataba de ningún juego y que la profesora supuestamente las habría atado a las dos con una “cuerda marrón, que le pusieron en la barriga para aprender que los besos no se dan en la boca si no en la cara”.

Los progenitores de esta menor trasladaron lo sucedido a la familia de la otra niña, que es la que finalmente ha decidido presentar denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Cangas y cuyas diligencias se trasladarán al puesto de Marín. En esa denuncia se relata que “las únicas que estaban atadas” eran estas dos niñas, “para aprender que no se dan besos en la boca, que tenían que estar quietas y cuando aprendieran las soltaba”.

Escritos ante la dirección e Inspección Educativa

En el momento en el que las familias comenzaron a tener conocimiento de estos presuntos hechos presentaron un escrito ante la dirección y la Inspección Educativa –firmado por siete de las nueve familias con menores en esta clase– en el que relataban otras quejas, como “aislar o apartar a una niña que estaba llorando”, “ridiculizar a una alumna diciéndole que es un bebé por el simple hecho de llorar”, “dejar a un niño defecado solo durante un tiempo excesivo”, entre otras.

En lo que respecta a los besos entre los menores exponen: “Al parecer –y siendo conscientes de que los niños son muy pequeños y no son capaces de contar, precisar y describir todo lo que experimentan– la profesora ha atado con una cuerda (cordel o similar) a dos alumnas de la clase, con el supuesto objetivo de que no puede darse besos en la boca. Una medida de castigo y aprendizaje forzoso, tomada para solucionar un problema que, en sí mismo, no debería ni ser un problema”.

La profesora hacia la que se dirigían las quejas estuvo de baja durante el mes de noviembre, un periodo en el que según la denuncia los menores “están más contentos” con su nueva maestra.

La Inspección Educativa: "No hay pruebas para demostrar que lo que dicen los niños es cierto o no"

La titular se reincorpora a su puesto a finales de mes y seis familias deciden dejar de enviar a sus hijos e hijas a clase, una medida que se solo se mantiene unos días porque a principios de diciembre la tutora vuelve a estar de baja. Esa ausencia se prolonga hasta el pasado 30 de mayo y durante estos meses volvieron a presentar varios escritos, además de una reunión con el inspector de zona para interesarse por la investigación. “Nos dice que no hay pruebas para demostrar que lo que dicen los niños es cierto o no”, relatan en la denuncia ante la Guardia Civil. No obstante, durante todo ese periodo los menores “han tenido tres profesoras diferentes, con las cuales estaban contentos y solo no quieren asistir a clase cuando está la titular”.

Medidas organizativas

La reincorporación de la docente motivó una reunión con la dirección, en la que se trasladó que hasta el final del curso –que concluye hoy– se traslada que la profesora titular seguirá al frente del aula con el apoyo de otra persona, que de cara al curso 2024/25 no volverá a ser la tutora de esta clase y que en todo caso las familias afectadas disponen de plazo hasta el 31 de agosto para cambiar la matrícula de sus hijos a otro centro educativo. Faro de Vigo, del mismo grupo editorial, se puso en contacto tanto con la Consellería de Educación como con la dirección del colegio de Montemogos-Beluso, desde donde explicaron que ante las quejas presentadas “se adoptaron medidas organizativas”.

En todo caso esas medidas no son suficientes para la mayoría de las familias porque cinco de ellas han renunciado a enviar a clase a sus hijos e hijas durante este mes de junio. En el caso de los demandantes avanzan que han decidido trasladar la matrícula de su hija a otro centro educativo.