INFORME DE FUNDACIÓN LA CAIXA

La brecha de ocupación entre jóvenes con formación superior y básica aumenta ocho puntos en dos décadas

En 2021, la empleabilidad de las personas de entre 25 y 34 años con estudios universitarios fue del 78,2%

Un grupo de alumnos, durante los exámenes de selectividad.

Un grupo de alumnos, durante los exámenes de selectividad. / MARC ASENSIO

Uno de los falsos mitos más arraigados entre algunas familias es que la universidad es una fábrica de parados. Un nuevo estudio vuelve a echar por tierra esta leyenda. La brecha en la tasa de ocupación de la juventud española con un nivel de estudios básicos (primaria o ESO) y con titulación universitaria aumentó 8 puntos en 20 años (de 2001 a 2021) a favor de la formación superior, según los datos de Eurostat y la OCDE. Así lo revela un informe incluido en el dosier 'Jóvenes, oportunidades y futuros', del Observatorio Social de la Fundación la Caixa.

En 2021, la tasa de ocupación de las personas de entre 25 y 34 años con estudios superiores fue del 78,2% frente al 59,2% de los jóvenes con estudios de primaria o ESO, lo que indica una diferencia de 19 puntos porcentuales. En 2001, la ocupación entre universitarios era del 75,7%, y la de los jóvenes con estudios básicos, del 64,6% (diferencia de 11 puntos porcentuales), según el estudio, liderado por Lígia Ferro, de la Universidade do Porto, y Pedro Abrantes, de la Universidade Aberta y el Instituto Universitário de Lisboa.

La fotografía española también tiene réplica a nivel europeo. Entre 2001 y 2021 la brecha entre ambos segmentos de la población, en función del nivel de estudios, aumentó 6 puntos a favor de los universitarios. Mientras la tasa de ocupación de los jóvenes de entre 25 y 34 años con formación superior fue del 85,1% en 2021 (85,3% en 2001), la empleabilidad de los jóvenes europeos con estudios de primaria o secundaria fue del 56% (62% en 2001).

"El nivel educativo de los jóvenes se ha vuelto un factor aún más decisivo para sus oportunidades en el mercado laboral"

Pedro Abrantes

— Profesor e investigador

“El nivel educativo de los jóvenes se ha vuelto un factor aún más decisivo para sus oportunidades en el mercado laboral. Esto ha sido una tendencia constante a lo largo de las últimas dos décadas y se sigue dando en la actualidad. Además, es una tendencia más acusada entre las chicas. Es decir, la desigualdad de género se ha ampliado para las jóvenes con bajos niveles educativos, pero casi desaparece entre las que tienen estudios universitarios”, explica el investigador Abrantes, que ha presentado esta mañana las principales conclusiones del estudio en un acto celebrado en CaixaForum Madrid junto al director general adjunto de la Fundación la Caixa, Juan Ramón Fuertes.

Si en lugar de comprar la empleabilidad de los jóvenes universitarios con los que tienen una formación básica se hace con los graduados en bachillerato y Formación Profesional, también los universitarios salen ganando, con un aumento de la brecha en más de 6 puntos a su favor.

Evolución

Hace 13 años, el 35% de los jóvenes en España tenía estudios de educación básica, el 25% contaba con un nivel de educación secundaria y el 40% restante tenía formación superior. Mientras, la media europea de jóvenes con estudios básicos era del 16% frente al 48% de jóvenes con estudios secundarios superiores y un 36%, superior.

En 2021, la tasa de jóvenes españoles que solo habían cursado estudios básicos desciende al 28%, mientras que el 24% cuenta con estudios de educación secundaria superior y el 49%, con formación universitaria. La media de los jóvenes europeos con estudios básicos se sitúa en el 12%, el 42% tiene formación secundaria superior, y el 46%, universitaria.