CIENCIA

El Sol entra en su etapa más frenética y expulsa una de las llamaradas más grandes desde que existen registros

La NASA detecta la erupción solar más violenta del actual ciclo solar y afirma que podríamos estar llegando a su punto de máxima actividad

El Observatorio de Dinámica Solar de la NASA captó esta imagen de una erupción solar el 10 de enero de 2023.

El Observatorio de Dinámica Solar de la NASA captó esta imagen de una erupción solar el 10 de enero de 2023. / NASA

Valentina Raffio

Valentina Raffio

Hace ya meses que la comunidad científica avisa de que nuestro astro rey, el Sol, está entrando en un ciclo de alta actividad. En agosto del año pasado ya se detectaron los primeros signos que mostraban cómo, tras años de calma, nuestra estrella estaba aumentando de nuevo su actividad. Ya entonces se predijo que esto iría aumentando con el paso de los meses y que, probablemente, llegaría a su máximo a principios de este año. Según advierten desde la NASA, la predicción se está cumpliendo. Todo apunta a que el Sol está entrando en su etapa de frenesí. Esta semana, sin ir más lejos, se ha detectado una de las llamaradas solares más grandes desde que existen registros. ¿Pero significa esto que estamos ante el máximo de actividad solar?

Antes de responder a esta pregunta cabe dar un paso atrás y ver este fenómeno en su contexto. La vida de nuestro Sol, el astro situado al centro del Sistema Solar, se regenta por ciclos de aproximadamente 11 años. En algunos, el astro permanece en calma y apenas muestra signos de actividad. Pero en otros ciclos, en cambio, la estrella se revoluciona y exhibe periodos de alta actividad electromagnética en la que, por ejemplo, se dan múltiples llamaradas solares y eyecciones de material. Todo apunta a que ahora mismo estamos ante uno de estos ciclos de alta actividad. El fenómeno empezó tímidamente en diciembre de 2019 y podría alargarse, con sus más y sus menos, hasta casi 2030. 

"Podríamos estar cerca del punto máximo de esta fase, por lo que las erupciones solares de este tipo podrían volverse más comunes"

Todavía es pronto para decirlo pero, tal y como argumentan los expertos de la NASA, parece que podríamos estar llegando ante el pico de actividad máxima del sol. Hace unos días, de hecho, se detectó una erupción solar masiva de clase X8.7 que, según explican los expertos, es una de las más poderosas detectadas en todo este ciclo solar. "Podríamos estar cerca del punto máximo de esta fase, por lo que las erupciones solares de este tipo podrían volverse más comunes", afirma el último análisis realizado por la agencia espacial estadounidense y el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA.

Efectos de las llamaradas

Un dato curioso sobre esta última gran llamarada social es que parece haberse originado en la misma región que hace unos días vivió un periodo de intensa actividad electromagnética que, a su vez, acabó provocando auroras boleares en muchos puntos del globo. En esta ocasión, sin embargo, los expertos ven más complicado que este fenómeno se vuelva a producir ya que "debido a su actual ubicación" no parece que vaya a producir estas espectaculares luces nocturnas más allá de las zonas polares de nuestro planeta. 

La actividad electromagnética del sol puede alterar las comunicaciones por radio y las señales de navegación por GPS

Donde sí parece que estas violentas llamaradas solares podrían tener un impacto significativo es en las tecnologías y los sistemas de comunicación terrestre. Sobre todo en las las comunicaciones por radio de larga distancia y las señales de navegación GPS. Tampoco se pueden descartar eventuales apagones derivados de este fenómeno. Los expertos recuerdan que este tipo de radiaciones no resultan perjudiciales para nuestra salud ya que, por suerte, "el campo magnético terrestre y la atmósfera nos protegen de la radiación de las tormentas solares". Eso sí, en caso de que esto vaya a más es probable que se tengan que tomar medidas de seguridad adicionales para los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional ya que allí están mucho más expuestos a este fenómeno.