REINSERCIÓN SOCIAL

El camino hacia la reinserción: cancelar antecedentes para dejar atrás la cárcel

El camino hacia la reinserción: cancelar antecedentes para dejar atrás la cárcel
  • Justicia organiza talleres en las prisiones para recordar a los condenados que tienen derecho a la cancelación de sus antecedentes penales y sexuales una vez cumplan sus penas

  • Un robot avanza desde marzo de 2021 en la automatización de este trámite, que permite a quienes han pagado su deuda con la sociedad acceder a puestos de trabajo, oposiciones o incluso poder tener un perro peligroso

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"Es la última puerta, dar carpetazo final", así considera Carlos (nombre ficticio), un treintañero de Valladolid, el trámite que le queda pendiente para dejar atrás el "error" que cometió siendo muy joven y que le llevó a pasar una temporada en prisión, donde, según su testimonio, "ha aprovechado las oportunidades" para lograr un trabajo de auxiliar de almacén que le permite recuperar de nuevo su vida.

Carlos cuenta su historia a las puertas del Centro de Reinserción Social (CIS) Máximo Casado de Valladolid, un edificio feo, pero funcional de ladrillo rojo que se alza a las afueras de la ciudad, frente a unas populares queserías, donde ha asistido junto a casi medio centenar de reclusos en semilibertad a un taller en el que se les ha enseñado cómo deben realizar un último trámite hacia la reinserción. 

Todo ha consistido en una charla a cuenta de dos responsables de área de Registros del Ministerio de Justicia, Ana Dehesa y Arancha Indurria, quienes se han trasladado desde Madrid para explicarles de forma didáctica algo que la mayoría de los ciudadanos desconoce: que una vez cumplida la condena y bajo determinados requisitos se tiene derecho a solicitar la cancelación de sus antecedentes penales. De lo contrario, esta mácula permanece cuando se solicita el dato en los registros públicos, obstaculizando trámites tan importantes como el acceso a unas oposiciones, la obtención de determinados empleos e incluso de permisos para tener un perro peligroso.


/ La coordinadora de área de Registros de Apoyo a la Actividad Judicial, Arancha Indurria, durante su charla.

El Código Penal recoge en su artículo 136 el derecho que tienen todos los condenados que hayan extinguido su responsabilidad penal a obtener del Ministerio de Justicia la cancelación de sus antecedentes penales, siempre que no vuelvan a delinquir y en unos determinados plazos. Estos van desde los seis meses para las penas leves hasta los tres, cinco e incluso diez años según la gravedad del delito cometido.

Contrariamente a lo que se pudiera pensar, que esta cancelación no se realiza de forma automática una vez uno cumple con la sociedad y pasa el plazo correspondiente, la realidad es que el apunte permanece si no se pide su borrado.

Las solicitudes para cancelar los antecedentes penales fueron 58.086 sólo el año pasado. Desde el mes de marzo, Justicia cuenta con un robot que efectúa este trámite de modo automático y ya ha logrado beneficiar desde marzo de 2021 a 320.000 personas, pero el logaritmo aún no alcanza todos los casos y queda camino por delante.

Por esa razón, Justicia viene celebrando este tipo de talleres en varias cárceles y centros de reinserción. Ya han tenido lugar con bastante éxito de público en los siete centros penitenciarios de Madrid, en el de Segovia, en CIS de Valladolid y ya están previstos en Brieva (Ávila) y Huelva.


/ Alba Vigaray (Fotos)

EL PERIÓDICO DE ESPAÑA ha asistido al último de ellos, celebrado este miércoles en un aula de grandes ventanales y paredes de pintadas de un verde fuerte que hacen olvidar que nos encontramos en un establecimiento penitenciario. Varios de los asistentes, la mayoría varones, acuden con uniformes de trabajo y algunos se saludan y se preguntan cómo les va la vida antes de que comience la charla, que pueden interrumpir en cualquier momento para mostrar sus dudas o preguntar por sus casos concretos.

"EL FISCAL ME LO SACÓ OTRA VEZ EN EL JUICIO"

"Yo te voy a contar mi caso, se me cancelaron los antecedentes, pero luego volví a delinquir y en el juicio el fiscal me lo sacó otra vez ¿pero no estaban cancelados?", pregunta uno de los asistentes, al que Ana explica que la cancelación es efectiva a la hora de solicitar el certificado que te puede pedir una empresa si buscas trabajo, si bien los antecedentes son un dato que pueden seguir consultando jueces, fiscales, y policía judicial. "Pero no lo puede utilizar", subraya.

También les explica la existencia de segundo certificado que cada vez es más usual que se pida, "incluso para trabajar en la cafetería de un hospital" apuntan, puesto que lo exige la ley, y que existe desde 2016. Se trata del certificado de delitos de naturaleza sexual, si bien en este caso la cancelación no llega hasta 30 años después de haberse cumplido la pena. "Muy bien, poco me parece", comenta uno de los oyentes, mientras varios asienten a su alrededor.

Los plazos para la obtención de la cancelación del resto de delitos ya no reúne tanto consenso en la sala, y a alguno se le antoja excesivo. Así lo comentan cuando a una mujer, que dice haber sido condenada a un año de prisión por hurto, Ana le confirma que tendrá que esperar tres años para ver cancelados sus antecedentes. "Quiero cancelar para conseguir a mis hijos", señala, a lo que las responsables del curso replican que en ese asunto, que depende de un juez, hay otros factores que no son los antecedentes a tener en cuenta.


/ Alba Vigaray (Fotos)

También se plantean casos de impago de multas que conllevan algunas sanciones, y que impiden la cancelación de antecedentes "Si alguno tiene una multa antigua id al órgano judicial a pagar", les recomiendan las funcionarias, que también les apuntan que, para pedir las cancelaciones no les hace falta ningún abogado. "Podéis pedirlo incluso por correo postal, mandándonos una fotocopia de vuestro DNI", insisten.

POR IR EN BICI SIN LUCES

Durante la charla también se explica el sistema ECRIS, por el que los estados de la UE comparten los antecedentes penales de sus ciudadanos. Arancha advierte en este momento que es mejor no delinquir fuera del país para evitar casos como el de un ciudadano que arrastraba un antecedente por conducir sin luces una bicicleta en Reino Unido, donde estos datos no se borran jamás. 

El acto fue clausurado por el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, y el secretario general para la Innovación y Calidad del Servicio Público de Justicia, Manuel Olmedo, que recordaron a los presentes que, con independencia de la limitación obvia de algunas de sus libertades como consecuencias de haber sido condenados, siguen siendo ciudadanos con derechos como el de cancelación de antecedentes, a los que no deben renunciar.

Tras las palabras de los responsables de Interior y Justicia -que los asistentes agradecieron con efusivos aplausos- Carlos comparte con nosotros su experiencia y también lo hace Omar (también ficticio), de 40 años y original de una ciudad del sur de España, que ha logrado rehacer su vida en Valladolid tras pasar por una prisión y recalar en el CIS Máximo Casado.

"Es duro no tener libertad, pero dentro de la prisión hay talleres y la convivencia fue sencilla", relata Carlos, que ha seguido un programa de los denominados 'InOut' de la Fundación la Caixa que ha consistido en unos meses de clases coincidiendo con el cumplimiento de sus penas y en unas prácticas posteriores en una empresa donde ahora ha logrado un contrato. Ya solo le quedaría cancelar sus antecedentes para considerar que todo ha terminado.

Es consciente de que su situación quizá obedece a las ventajas fiscales que las compañías obtienen al contratar a personas como él, que son "de exclusión", pero añade que también se han tenido en cuenta sus capacidades personales. "Tengo amigos en paro que no saben hacer un currículum", apunta, para añadir que le gustaría retomar la Formación Profesional que quedó abandonada cuando entró en prisión.

UN VIAJE DESDE EL SUR PARA EMPEZAR DE NUEVO

Omar tiene una historia diferente. De carácter más retraído, agradece la labor del Centro de Reinserción y deja hablar a Yolanda, trabajadora social que lleva su caso y explica la importancia de las redes de apoyo que han permitido que, tras cumplir su condena, Omar haya podido abandonar Algeciras (Cádiz) -la procedencia también es ficticia- y comenzar una nueva vida en una ciudad diferente. Ahora tiene un trabajo que le permite pagarse un piso para "volver a empezar", y la cancelación de sus antecedentes también es importante.


/ Alba Vigaray (Fotos)

Los responsables de Justicia subrayan que la aparición de antecedentes a veces sorprende a quienes han tenido una condena leve cuando solicitan el certificado de cara a la realización de algún trámite.

Se trata de ciudadanos que no pueden considerarse delincuentes pero que arrastran alguna sanción penal en asuntos derivados de tráfico, una pelea que acabó en lesiones, etc. También en estos casos la cancelación no debería olvidarse, para evitar "darse un susto" con un tema que en la mayoría de los casos ya se da por totalmente zanjado.

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