PROTESTAS EN SANIDAD

Los médicos privados también cuelgan sus batas y paran: "Tenemos los mismos problemas que la pública"

A partir del 23 de enero, los médicos sevillanos suspenderán un día por semana todas las consultas y las protestas de los facultativos privados -unos 50.000 en España, el 95% autónomos- se extenderán por todo el país

Intervención en un quirófano.

Intervención en un quirófano. / EPE

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Mientras las movilizaciones de médicos de la sanidad pública se suceden a lo largo y ancho de España, son ahora los facultativos privados -más de 50.000 ejercen como autónomos en clínicas o consultas propias, o prestando servicios para centros y hospitales- los que piden paso para denunciar las bajas tarifas -sobre 8 o 9 euros por una primera consulta de un médico general y en torno a 15, si es un especialista- que les pagan las aseguradoras. Se levantan en protesta por tarifas que les obligan a ver a incontables pacientes para tener ingresos dignos. Comenzarán el 23 de enero en Sevilla: un día a la semana colgarán sus batas y suspenderán todas las consultas de especialidades médicas o quirúrgicas para todas las compañías. Después, las movilizaciones se extenderán por el resto de España. "La privada tiene ahora los mismos problemas que la pública, existe un malestar generalizado de los médicos. Está el panorama calentito", resume a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA el oftalmólogo Ignacio Guerrero, presidente de la Unión Médica Profesional (Unipromel).

Los médicos que ejercen en la medicina privada en su inmensa mayoría son autónomos y cobran de las aseguradoras por consulta.

El doctor Guerrero retrata la situación precisamente desde Sevilla, la primera ciudad donde, a partir del 23 de enero, escenificarán su descontento. Comienza precisando que las compañías aseguradoras pensaban que los médicos "iban a tirar para adelante y aguantar. Pero estaban equivocados". De hecho, el oftalmólogo lo advertía el pasado verano a este diario. Llevan años denunciando las tarifas que les pagan las compañías aseguradoras con imposiciones contractuales "en muchos casos abusivas". Se quejan de que las cuantías que cobran por cada acto llevan congeladas décadas y necesitan baremos (honorarios) dignos. Más de 50.000 médicos ejercen en el sector como autónomos o pequeños empresarios. En clínicas o consultas propias, o prestando servicios para hospitales y centros sanitarios. Suponen un 95% de los profesionales que trabajan para la sanidad privada.

"Un abuso continuado"

"Las cosas se producen normalmente por un abuso continuado. A nosotros, si cada dos o tres años, nos hubieran subido un euro de medicina general -ahora la consulta se paga en torno a 8 o 9 euros-; luego a 11, luego a 12...las tarifas de la Primaria estarían en torno a 25 euros y cualquier persona con cabeza sabe que es muy razonable que un médico cobre eso. Y los especialistas, con todo lo que supone que te vea un especialista, que menos que pagarle 45, ya no le pagues 100...; pero el año pasado nos llegan las cartas diciendo que no. Que no subían ni el IPC. Que 17 de euros de media al especialista y 8 o 9 para Atención Primaria", detalla el doctor Guerrero, cabeza de la plataforma que agrupa a los médicos de ejercicio libre.

La media de ingresos de un médico privado en España no llega a los 50.000 euros anuales brutos, frente a los 180.000 de Alemania, asegura el doctor Ignacio Guerrero.

Frente a las ganancias de aseguradoras y grupos hospitalarios, insiste, la media de ingresos de un médico privado en España no llega a los 50.000 euros anuales brutos. "En Alemania está en 180.000, en Francia, en 170.000 euros... Esto ya no puede seguir así". Por eso, augura, las movilizaciones arrancarán en los próximos días en Sevilla no son más que el primer paso. "Se está hablando de hacer paros a nivel nacional en Oftalmología y en otras provincias ya se los están planteando como Badajoz, Huelva, Las Palmas....todos los colegios están recibiendo quejas", precisa.

Hospital privado en Madrid.

/ EPE

Sevilla prende la mecha

"En realidad es muy simple. En la privada las cuantías que cobran los médicos por cada acto llevan congeladas tres décadas. La causa es la relativa abundancia de médicos existente hasta hace poco, que provocaba que siempre hubiera médicos dispuestos a trabajar aunque las retribuciones fueran bajas. Esto favoreció la estrategia de las compañías aseguradoras de conseguir clientes abaratando las pólizas, una estrategia de 'bajo coste' que era posible gracias a las bajas retribuciones a los médicos", añade Rafael Ojeda, presidente del Sindicato Médico de Sevilla, que ha arropado y asesora a sus compañeros en sus reivindicaciones.

Mientras, en la sanidad pública, el Sindicato Médico de Andalucía (SMA), ha convocado ya varias protestas en los últimos meses y ha llamado a un paro la jornada del 27 de enero por la situación de la Atención Primaria, los médicos que ejercen en la sanidad privada o mixta fueron convocados el martes 20 de diciembre en el Colegio de Médicos de Sevilla a una asamblea en la que se les informó del calendario de movilizaciones. 

La hoja de ruta de las protestas en la capital hispalense pasa por proponer una serie de días en los que se suspenderán las consultas de las especialidades médicas o quirúrgicas para todas las aseguradoras. Los paros comienzan el lunes 23 de enero y se plantea, por ahora, un mes completo, hasta el día 28 de febrero. Las suspensiones de las consultas serán un día por semana. Además, "se valorará continuamente la posibilidad de incrementar los días semanales de protesta y las áreas de actividad de cese de la actividad asistencial durante estos días. Si no hay respuesta, se convocará una concentración el 28 de febrero en San Telmo, y allí se anunciarán nuevas medidas y protestas".

"Sólo pedimos que las compañías se sienten a negociar", explican los convocantes.

"Sólo pedimos que las compañías se sienten a negociar así que, acabada la primera ronda de protestas, a la compañía que no se siente se le hará un paro de dos, tres días...o se le anulará la agenda. Si no quieren nada con nosotros, no habrá atención a los pacientes que tendrán que ir pagando como se hizo toda la vida", indica Ignacio Guerrero. En el calendario de movilizaciones se respeta que cada médico organice su consulta a su criterio. "Es su decisión suspenderla los días de protesta" señala en una comunicación el órgano colegial hispalense que, precisa, los médicos que trabajen en grandes centros hospitalarios deberán tener la opción de poder cerrar también sus consultas ese día, y deberán consensuar cuándo anular las citas.

No se contempla la suspensión de intervenciones quirúrgicas ni urgencias; pero sí de todas las pruebas complementarias, analíticas o estudios de imagen

El colegio detalla que no se contempla la suspensión de intervenciones quirúrgicas ni urgencias. Pero, sí todas las pruebas complementarias, analíticas o estudios de imagen que no tengan carácter urgente. Según ha avanzado el presidente del colegio sevillano, el doctor Alfonso Carmona, la idea es extender las protestas por todas las provincias andaluzas.

Paros en toda España

Y, después, insiste el doctor Ignacio Guerrero, la idea es ampliar las movilizaciones por todo el país. Porque, enfatiza, la situación para los facultativos es "insostenible". Siguen batallando. Sin éxito. Pese a que la contratación de seguros privados se ha disparado, advierte, precisamente, a raíz de la saturación de la sanidad pública a costa de la crisis sanitaria. La Asamblea General de Unipromel -celebrada el 18 de junio- aprobó una hoja de ruta basada en dos líneas de trabajo: una, presentar una oferta de negociación a las compañías que quieran sentarse a dialogar un nuevo modelo basado en una revisión en las relaciones contractuales.

Una segunda línea, era la de establecer alianzas con los grupos hospitalarios para solicitar la colaboración a sus pacientes "para que estén perfectamente informados de los baremos de coberturas de sus pólizas de las compañías y puedan comprobar que son insuficientes para garantizar esa calidad asistencial en comparación con los de la sanidad pública y con los precios privados, que deben estar a la vista del público".

El doctor Ignacio Guerrero

/ EPE

Para el doctor Guerrero las compañías estaban obligadas a negociar en otoño si querían evitar un grave conflicto y, sobre todo, una enorme pérdida de confianza de los ciudadanos en el sector de los seguros. Si las compañías no mejoraban sus baremos de coberturas será la libre relación entre médico y el paciente la que debe prevalecer, acordando si fuera necesario un copago de mutuo acuerdo que suplemente esa baja cobertura. A lo largo del 2023 su idea pasa por entregar esos documentos en forma de factura "sombra" como parte del contrato privado entre el médico y el paciente, dejando a la compañía la decisión de aceptar el importe completo o una parte acogiéndose a sus criterios y a las condiciones firmadas en las pólizas con sus asegurados.

"Los clientes de las compañías pagan tan poco que los centros privados están muchas veces más sobrecargados que la sanidad pública", señala el doctor Rafael Ojeda.

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"Esta situación se ha vuelto insostenible por dos razones: en primer lugar, las pólizas actuales no permiten una atención sanitaria de una calidad adecuada. Los clientes de las compañías pagan tan poco que los centros privados están muchas veces más sobrecargados que la sanidad pública. La calidad se está resintiendo hasta límites preocupantes", apunta a su vez el doctor Rafael Ojeda. El colapso de la sanidad pública no ayuda: de este modo en los centros privados cuyos profesionales ven aumentar en exceso el volumen de pacientes. Desde enero hasta septiembre de 2022, el ramo de salud aumentó un 7,30 % y aportó 7.915 millones de euros, según muestran los datos provisionales recabados por Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras (ICEA) y recogidos por UNESPA, la asociación que representa al seguro en España. Con datos de 2021, en España hay 11,5 millones de personas que pagan por un seguro de salud.

"Cada vez hay menos médicos dispuestos a trabajar por las cifras ridículas que se están pagando", asegura el presidente del sindicato médico sevillano.

La segunda razón que apunta el doctor Ojeda para el bloqueo de la situación es "la relativa escasez de médicos hace insostenible la estrategia de bajas retribuciones. Cada vez hay menos médicos dispuestos a trabajar por las cifras ridículas que se están pagando. En definitiva, hemos llegado a un punto en que las compañías no tienen más remedio que asumir que las retribuciones a los facultativos deben aumentar y que la estrategia de sanidad privada de bajo coste es insostenible", concluye.