HUMANIZACIÓN

Cuando la música inunda hospitales y residencias: "La emoción es enorme"

Microconcierto en una sala de Hemodiálisis de un hospital.

Microconcierto en una sala de Hemodiálisis de un hospital. / Músicos por la Salud

  • Músicos por la Salud reivindica el poder sanador de las canciones para pacientes de los hospitales y residentes de centros sociosanitarios.

  • La ONG nació en 2015 y, desde entonces, despliega un ejército de músicos por centros donde cada vez son más reclamados; sus "puntos fuertes" son Comunidad Valenciana, Madrid, Cataluña, Andalucía y Castilla y León.

  • La entidad un llamamiento a los grupos políticos para que impulsen una normativa que garantice la presencia de la música en directo en los hospitales.

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Cuando uno se sumerge en la vida de un hospital, como paciente o como acompañante, el resto del mundo deja de existir. Es una realidad paralela. Cualquiera que lo haya vivido, lo sabe bien. Lo dice Guillermo Giner que, durante once meses estuvo a pie de cama junto a su madre, enferma de cáncer, en el Hospital La Fe de Valencia. De aquella vivencia única nació, en 2015, Músicos por la Salud, una ONG de la que es presidente y fundador. Los impulsores de la entidad -la de mayor despliegue en pequeños conciertos en hospitales y centros sociosanitarios en España, fundamentalmente en Comunidad Valenciana, Madrid, Cataluña, Andalucía y Castilla y León- hace un llamamiento a los grupos políticos para que impulsen una normativa que garantice la presencia de la música en directo en los hospitales. 20.000 firmas avalan una petición fundamentada por las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala Giner a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

"¿Cuándo volvéis?". Es la pregunta que pacientes, familiares y personal sanitario realizan de manera más habitual al finalizar un micro´concierto de Músicos por la Salud asegura Giner. Desde el comienzo de su actividad, han acompañado a aproximadamente 427.490 personas y están impulsando un manifiesto que pide al Ministerio de Sanidad y a las comunidades autónomas y que sigan la recomendación de la OMS. El presidente de la entidad añude al informe Arts&Health evidence network, de 2019, en el que, por primera vez, se estudió, a gran escala, sobre los beneficios de las artes y de la música en vivo para la salud física y mental, recomendando a los gobiernos incluirla en el entorno sanitario.

La música ayuda a prevenir enfermedades mentales o ayuda en trastornos neurológicos y al final de la vida.

En el informe de la OMS los autores concluían: se han encontrado suficientes evidencias sobre su valor potencial para ayudar a prevenir la aparición de enfermedades mentales y el deterioro físico relacionado con la edad o apoyar el tratamiento de las enfermedades no transmisibles y los trastornos neurológicos; y ayudar en la atención de enfermedades agudas y al final de la vida.

Incontables beneficios

Guillermo Giner relata incontables beneficios para pacientes y acompañantes que viven "una enorme emoción". Pero, advierte, la falta de una normativa hace que la inclusión del arte en espacios sociosanitarios, tal y como ha recomendado la OMS, sea complicada. Habla de un proyecto que va de música, de compañía, de afectividad, de cercanía, de ilusiones, de recuerdos, de vida a través de las melodías, de esperanza que llega con las canciones... Que aporta momentos de respiro y alivio mediante la música para ayudar a pacientes y residentes durante su estancia en hospitales y centros sociosanitarios.

Microconcierto de piano en un hospital.

/ Músicos por la Salud

Con ese espíritu nació, en 2015, un proyecto que, recalca, como muchas veces sucede, surgió de una experiencia personal. Se remonta a sus propias vivencias: su padre falleció cuando él tenía 14 años y después, a su madre le detectaron un cáncer de colon. Durante dos años, estuvo ingresada un total de 11 meses en La Fe de Valencia. En los últimos meses, ya en la etapa final, las alegrías de su madre -que era una gran amante de la música- pasaban por las visitas de su hijo y por las piezas que Guillermo le ponía en una tablet. "Sus óperas, sus zarzuelas...Se ponía a cantar (lo hacía muy bien) y yo la veía y pensaba: 'No estamos en La Fe, mi madre no tiene cáncer y no se está muriendo. Es mi madre, es la que yo recuerdo'...La música la llevaba al sitio donde ella quería estar", evoca.

Una iniciativa pionera

Durante esos largos once meses, la madre de Guillermo tuvo muchos compañeros de habitación. Pocas veces, admite el hijo, coincidían en la música que quería escuchar, recuerda. Cuando fallece, en 2015, Guillermo fundó Músicos por la Salud: la idea, darle vida a la experiencia que acababan de vivir. El primer contacto es con la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana. Les gustó esa idea de meter a los músicos en los hospitales. Se plantearon entonces, hacer los conciertos en los halls o en los salones de actos. Pero Guillermo les corrigió: su idea era entrar en las habitaciones y en los propios servicios de los hospitales. "Nos respondieron: 'Pero ahí la gente está sufriendo, no está para música'. Y nos mandaron a un hospital que está fuera de Valencia, el Luis Alcañiz, en Xátiva", recuerda.

Guillermo Giner, presidente de Músicos por la Salud.

/ Músicos por la Salud

Aquello fue un proyecto piloto. Un germen de lo que vendría después. Entonces, contaban con los músicos de un conservatorio y sus alumnos. Destaca Guillermo que, en España, el 55% de los músicos profesionales proceden de la Comunidad Valenciana. Doce meses después, Músicos por la Salud estaba en 17 hospitales públicos. El único "punto negativo", indica Giner, por citar uno, era la frecuencia de las visitas.

UCI, hospital de día de Oncología, hemodiálisis y salud mental son los cuatro grandes bloques donde se ofrecen los conciertos.

"Nuestro 'San Benito' es que que siempre les parecía poco. Al final, si tú estás de 10 a 12, y haces UCI, hospital de día de Oncología, hemodiálisis y salud mental, estás media hora a la semana en cada servicio. Sin en un hospital de día de Oncología, los pacientes están de 8 de la mañana a 8 de la tarde, ¿a cuántos pacientes estás atendiendo?. ¿A un 2%?. Y el que los pacientes quieran más visitas siempre, nos llena de satisfacción", indica Giner. 25.000 conciertos celebrados desde el nacimiento de la ONG avalan su éxito.

Metodología propia

El presidente de Músicos por la Salud habla de una iniciativa pionera, pero con metodología propia. "No es algo improvisado, ni una actuación puntual, es el resultado de años de trabajo", puntualiza. Los datos de su memoria desgranan que ofrecen su arte en 365 hospitales -nueve de ellos de referencia- y centros sociosanitarios. No sólo de mayores, también de personas con discapacidad, parálisis cerebral, trastorno del espectro autista...

En 2019, el primer "piano por la salud" se instaló en el Hospital La Paz de Madrid y fue inaugurado por James Rhodes.

El recorrido, explica el presidente de la ONG, ha sido largo e intenso. Repleto de hitos: en 2017, la Generalitat Valenciana adhirió sus programas a todos los centros de mayores; en 2019, el primer "piano por la salud" se instaló en el Hospital La Paz de Madrid y fue inaugurado por el pianista James Rhodes o, en 2020, el año del estallido de la pandemia de coronavirus, la entidad se reinventó llevando a cabo micro conciertos online lo que fue, en muchas ocasiones, el único vínculo entre los pacientes, residentes y su entorno en plena crisis sanitaria. Ya en 2022, desde la fundación, se solicitó a los diputados la tramitación de una proposición no de ley para solicitar la inclusión de músicos -actualmente participan cerca de 3.000 en el programa- en el sistema sanitario siguiendo la recomendación de la OMS.

Pequeño concierto en un hospital.

/ Músicos por la Salud

La ONG tiene actualmente presencia en todo el país, salvo en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Es verdad, detalla su presidente, que sus "puntos fuertes" son Comunidad Valenciana, Madrid, Cataluña, Andalucía y Castilla y León, las comunidades donde hay músicos contratados que acuden todos los días a los centros. En el resto de España, es una actividad esporádica donde, por falta de financiación, sólo se celebran conciertos anuales. A los músicos, profesionales, los contrata la propia ONG que, a su vez, busca financiación para poder cubrir esa asistencia.

España, a la cola

Para avalar esas recomendaciones, la entidad realiza sus propias investigaciones. Entre los últimos estudios, de 2021, en los resultados se observó, por ejemplo, que -entre quienes acudían a más sesiones semanales de micro conciertos- se daba una mejoría en la salud psíquica: menos obsesiones, compulsiones y fobias; así como en la salud física, ya que mejoran de forma significativa en social y vitalidad.

"España está a la cola. Polonia, Lituania, Portugal...son países donde está regulado. Estamos a años luz", indica Giner.

Porque, finaliza Guillermo Giner, la música es vida, es salud. Es emoción. Por eso, los casi 3.000 profesionales que participan con la ONG y llevan sus pequeños conciertos a los hospitales y residencias deben tener capacidad de improvisación y, muchas veces, atender las peticiones de un público siempre vulnerable. De hecho, se explica, programas de este tipo están implantados desde hace años en hospitales de varios países de nuestro entorno. "España está a la cola. Polonia, Lituania, Portugal...son países donde está regulado. Estamos a años luz. Por no hablar de Estados Unidos donde esta iniciativa nace tras la Segunda Guerra Mundial para atender el estrés postraumático de quienes venían de la guerra...Pero eso es otro mundo", finaliza.

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