CADENA DE SOLIDARIDAD

2.500 litros al año, 777 bebés alimentados, 429 generosas madres... La maravillosa historia de los hermanos de leche

Una madre amamanta a su bebé.

Una madre amamanta a su bebé. / H12O

  • El Banco Regional de Leche Materna del madrileño Hospital 12 de Octubre es uno de los más importantes de los 16 que hay en España: sirve a otros siete hospitales y tiene centros satélite repartidos por la comunidad.

  • Almudena, una gran prematura a la que donaron leche en sus primeras horas de vida, tiene casi un centenar de hermanos de leche; su madre, Érika, quiere devolver el favor y ahora se ha convertido en donante.

  • "Pensar en la ayuda que le estoy dando a estos niños me produce una alegría inmensa", dice Érika.

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Cuando Almudena, año y medio, peleona como pocas, nacida en mitad de una pandemia y mucho antes de lo previsto, se haga mayor, sabrá por su madre que, danzando por la vida, tiene a un buen número de hermanos de leche. Casi un centenar. Bebés que, como ella, nacida con 26 semanas, necesitaron de leche humana para salir adelante en sus primeras y críticas horas. Érika Bresnan, su madre, se convirtió en donante porque antes, otra mujer generosa, donó su leche para su pequeña. "Aquello se me quedó grabado a fuego", confiesa esta farmacéutica 29 años a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. Su historia es la de otras tantas madres altruistas y generosas que, en estos años -en 2001 se abrió el primer banco en Mallorca y actualmente hay 16 por toda España- han llenado de leche -y de vida- hospitales donde están ingresados recién nacidos muy prematuros o enfermos a los que sus madres no pueden amamantar y para los que, ese alimento, es oro.

El Banco Regional de Leche Materna de la Comunidad de Madrid, ubicado en el Hospital 12 de Octubre, es uno de los que tiene mayor actividad de España: 2.500 litros de leche consumidos al año, 777 bebés alimentados y 429 madres donantes en 2021. Es verano el hospital lanza un mensaje: hay leche -actualmente tienen 150 litros en los congeladores más lo que hay repartido por los hospitales de La Paz, Severo Ochoa y Puerta de Hierro-Majadahonda como centros satélites colaboradores- pero "las donantes se van de vacaciones y disminuye el volumen, y niños prematuros y enfermos siguen naciendo, por eso nos interesa un ritmo de donantes nuevas que puedan suplir a las que salen". Lo explica la doctora Beatriz Flores, neonatóloga y una de las responsables del Banco Regional. ¿Para alimentar a cuántos bebés dan esos 150 litros de leche que tienen ahora en reserva?. "Depende, los hay que consumen diez mililitros al día y otros, 500. Según el tipo de bebé", detalla la médico.

En diciembre de 2007, nació el banco de leche del 12 de Octubre, el primero en funcionamiento en un servicio de neonatología.

A través de la doctora Flores este diario realiza un recorrido por el que es uno de los 16 bancos de leche que hay en España. El de Mallorca, que depende del Banco de Tejidos de Baleares, fue el primero del país. Se creó en el año 2001. En diciembre de 2007, nació el del 12 de Octubre, el primero en funcionamiento en un servicio de neonatología. "Al principio abrimos un banco pequeño, sólo para niños enfermos y prematuros de la propia unidad", relata la médico. Ya en 2010, consiguieron el certificado ISO por el sistema de gestión de la calidad, una certificación que, presume la doctora, mantienen hasta el momento.

En España, desgrana la doctora, hay tres modelos de bancos de leche. El de Mallorca, depende del Banco de Tejidos y reparte a las unidades neonatología que lo pidan. "Luego está nuestro, que es un modelo de servicio de Neonatología que lleva leche a otras unidades. O el mixto, por ejemplo en Valencia o Valladolid, donde a veces el procesamiento es en un banco de tejidos pero captar donantes y la gestión lo hacen en el servicio de neonatología. Cada comunidad elige un modelo, pero todos son válidos mientras las cosas se hagan bien", añade.

En 2014, en el 12 de Octubre vieron que, por una cuestión de equidad, la leche tenía que llegar a más niños y empezaron a distribuirla a otros hospitales madrileños.

En 2014, en el 12 de Octubre se dieron cuenta de que, por una cuestión de equidad, la leche tenía que llegar a más niños, no sólo a los que nacían en el propio hospital y empezaron a distribuirla a otros hospitales madrileños. Actualmente, da servicio para los bebés muy prematuros o enfermos de ocho centros: La Paz, Clínico San Carlos, Puerta de Hierro-Majadahonda, Severo Ochoa, Príncipe de Asturias, Alcorcón, Getafe y el propio 12 de Octubre, relata la doctora.

Su intención es seguir ampliando ese servicio. Incluso donar leche a los hospitales privados de la comunidad. "Pero no es un camino fácil. Hay que coordinarse con la Consejería y formar a los profesionales para dar un tratamiento adecuado a la leche que reciben. No es llevar la leche y ya", explica la neonatóloga. ¿Y cómo se certifica la calidad de esa leche?. "Hay que tenerlo todo por escrito y registrarlo para poder medirlo. Gracias a eso podemos decir cada año el volumen de leche, las donantes, las curvas de pasteurización...todo está registrado", apunta la médico.

El Banco de Leche fue el primero integrado en un servicio de Neonatología en España.

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Las cifras del Banco Regional son impresionantes. Con datos del 12 de Octubre, en 2021 un total de 777 niños prematuros o enfermos fueron alimentados con leche materna, donada por 429 generosas madres. Cada año, cuentan con 300 nuevas donantes. Pero no de enero a diciembre, matiza la médico: "Activas, tenemos alrededor de cien en cada momento". ¿Cuál es el perfil?. Según un estudio que manejan son mujeres de entre 30/35 años, universitarias y el motivo por el que donan es que "o les sobra leche o quieren ayudar", explica la doctora Flores.

"La leche humana no es comparable a ningún otro tipo de alimentación y mucho más para estos niños", dice la neonatóloga Beatriz Flores.

A la mayoría de las madres, la donación les dura lo que les dura la lactancia. Para ser donante es necesario satisfacer antes las necesidades nutricionales del propio hijo, estar familiarizada con el proceso de extracción de leche y ser una persona sana y con hábitos de vida saludables. Por eso, antes, se les hace a las madres una encuesta de salud. La doctora Beatriz Flores habla de los enormes beneficios de la leche humana para los bebés enfermos o prematuros. La evidencia científica, es abundante.

"La leche humana no es comparable a ningún otro tipo de alimentación y mucho más para estos niños. Lo que hace es evitar que tengan una afectación intestinal gravísima que es la enterocolitis necrotizante, que les lleva a tener cirugías, alimentaciones prolongadas...es una enfermedad muy grave y el uso de leche donada y pasteurizada está demostrado que disminuye la incidencia de esta enfermedad. Los bebés la toleran muy bien y van aumentando rápido la cantidad que toman, con lo cual se les puede quitar más rápido la nutrición intravenosa, que siempre produce riesgo de infección. Ese beneficio se ha visto, incluso, en adolescentes que han tomado leche donada en vez de fórmula: a largo plazo es un factor de protección cardiovascular. Es decir, no sólo es nutrición, sino también salud", señala la médico.

Una inmensa cadena de solidaridad

Pero, sin duda, lo más maravilloso de todo ese proceso tan complejo, añade Beatriz Flores, es "la inmensa cadena de solidaridad que supone la donación. Es altruista y supone un esfuerzo para esas madres. No es como la de sangre que donas y te olvidas hasta pasados tres meses. Esto es a diario, en un periodo de sus vidas que o tienen un hijo o varios, o trabajan. Es un compromiso importante. Tratar con estas personas es un valor humano increíble. Y también el agradecimiento de las mamás que reciben esa leche para sus hijos. A veces, esas madres, a su vez, se convierten en donantes. Es como si se cerrara el círculo", confiesa admirada la doctora Flores.

Biberones en uno de los bancos de mayor actividad de España.

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Érika se convirtió en donante porque antes, otra madre generosa, dio su leche para su pequeña Almudena y, como luego le contaron los médicos, aquellas primeras horas con esa alimentación, fueron vitales para la pequeña. "Aquello se me quedó grabado a fuego", dice. Su chiquitina llegó con demasiado adelanto. Ya el embarazo, explica su madre, fue complejo. Lleno de sustos. La madrugada del 6 de noviembre, con 26 semanas y tres días, la niña, muy pequeñita, llegó al mundo "gritando y berreando" para sorpresa de unos padres -los dos sanitarios- que, ante la gravedad de la situación, esperaban que su estado fuera peor.

Un prematuro "muy pequeño" es aquel de menos de 28 semanas y menos de 1.000 gramos y Almudena nació con 26.

"Nos dio una lección. Desde siempre, nos ha demostrado que se agarra a la vida con muchas ganas. Cuando nos dijeron que venía antes, el mundo se nos caía encima. No hablamos de un par de semanas antes, sino que apenas llegaba a los seis meses de embarazo", confiesa. Cuenta la doctora Beatriz Flores que cuando se habla de un prematuro "muy pequeño" es aquel de menos de 28 semanas y menos de 1.000 gramos. "Esos son los que más se benefician de la leche humana, porque son los que más riesgo tienen de tener enterocolitis necrotizante. Pero también le damos a los menores de 35 semanas, que les viene muy bien. También a los que están enfermos, sin ser prematuros", puntualiza.

Almudena recibió leche donada en sus cinco primeras horas de vida. Los neonatólogos explicarían después a los padres lo importante que fue esa alimentación. "Nos sentimos super agradecidos porque esa mujer le dio esa leche a mi hija que consiguió que muchos de los problemas que hubiera tenido se minimizaran. Esas cinco primeras horas de vida fueron críticas, la niña tuvo ese aporte y a mí, aquello se me quedó grabado a fuego", recuerda Érika.

La hija de Érika estuvo ingresada en la UCI del 12 de Octubre durante 81 larguísimos días.

La hija de Érika estuvo ingresada en la UCI del 12 de Octubre durante 81 larguísimos días. "Al final es una niña que ha tenido complicaciones de prematuridad, que se han ido resolviendo. Nos lo dijeron: 'Esto es una carrera de fondo. Tenéis que ir día a día. Partido a partido. Se hizo largo, pero estuvimos acompañados de profesionales muy buenos en todo el proceso", relata la madre. A la joven farmacéutica comenzó a rondarle por la cabeza la idea de ser ella, a su vez, donante. Por aquello de cerrar el círculo. Preguntó. Se informó. "Quería devolver el favor que nos hicieron", asegura.

En excedencia para cuidar a una chiquita que no puede ir a la guardería -su sistema inmunitario está más debilitado que el de otros bebés y corre riesgo de coger más infecciones respiratorias-, cuando Érika, farmacéutica, ya se puso a donar se dio cuenta del trabajo que suponía. "Es un esfuerzo. Tienes que estar cada cierto tiempo sacándote la leche, tienes que tener suministro para tu hija y para sus hermanos de leche. Pensar en la ayuda que le estoy dando a estos niños me produce una alegría inmensa. Hablar de 'hermanos de leche' es precioso, muy poético. Cuando Almudena sea mayor se lo contaré y creo que le gustará mucho saber de ese vínculo, aunque nunca los llegue a conocer".

Biberones de leche en los frigoríficos del hospital.

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La última vez que Érika preguntó, Almudena tenía nada menos que 96 hermanos de leche. "También es verdad que soy un caso excepcional, tengo una producción importante", admite emocionada. Aprovecha el momento para hacer campaña en favor del banco de leche. "Siempre lo cuento y cuando animo a otra madre y tiene dudas, por ejemplo por si no tiene leche suficiente, le digo que, por poca que sea, ayuda. Esto es como agua bendita, es oro. Si puedes entregar una pequeña cantidad, hazlo".

Recogida a domicilio

Desde hace tres años, la Fundación Infantil Ronald McDonald ofrece un servicio gratuito -denominado Milk Truck, Solidaridad sobre Ruedas- de recogida de leche materna en el domicilio de las donantes. Es fruto de un proyecto de colaboración puesto en marcha con el 12 de Octubre justo al tiempo que estallaba la pandemia por coronavirus. A pesar de las dificultades del momento, se logró mantener el nivel de donaciones. Gracias a ese acuerdo y mientras en otros bancos del país, los hospitales se veían en aprietos, en el madrileño no tuvieron problemas. "Es más, ese año tuvimos hasta más volumen de leche. Fue un hito. Nos salvó de la debacle", señala la doctora Flores.

En 2021, el 81 % de las donantes del Banco Regional utilizaron el servicio de recogida a domicilio.

Así, el 81% de las donantes del Banco Regional utilizaron este servicio en 2021 y se recolectaron 1.388 litros de leche materna. Durante los cinco primeros meses de este año, se recogieron 560 litros. Resuelve, dicen desde el 12 de Octubre, una de las dificultades habituales de las madres: la necesidad de desplazarse de forma semanal o quincenal para llevar la leche recolectada.

Una furgoneta de recogida de leche a domicilio de la Fundación Infantil Ronald McDonald.


/ Fundación Ronald McDonald

La leche donada es transportada al hospital en un vehículo frigorífico perfectamente identificado y se entrega en el Banco Regional o en uno de los hospitales colaboradores. Allí, se selecciona y procesa para ser apta para el consumo de los recién nacidos que lo necesiten. Que son más de los que parecen y para los que esa leche, es vida. "Estar con las donantes y ver su solidaridad y generosidad, es impresionante. Es maravilloso y trabajar con varios centros está siendo muy motivador y muy bueno", concluye la doctora Beatriz Flores.

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