ALERTA SANITARIA

Las personas LGTBI piden que no se vincule al colectivo con la viruela del mono

  • La FELGTBI+ advierte de "las importantes repercusiones que tiene vincular una enfermedad con un colectivo, tanto a nivel social, como a nivel personal y psicológico, puesto que crea un estigma"

  • Todas las personas con la viruela del mono comparten el perfil de 35 años de edad, coincidiendo con los años en que se dejó de administrar la vacuna contra la viruela en España, indica la entidad

Un paciente con la enfermedad de la viruela del mono con una erupción cutánea en la mano.

Un paciente con la enfermedad de la viruela del mono con una erupción cutánea en la mano.

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EPE

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) ha pedido "responsabilidad" para que no se vincule al colectivo, particularmente a los hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, como grupo de riesgo ante la viruela del mono. Advierten de "las importantes repercusiones que tiene vincular una enfermedad con un colectivo, tanto a nivel social, como a nivel personal y psicológico, puesto que crea un estigma, que, si se asienta, es muy difícil de combatir".

La entidad recuerda que el Ministerio de Sanidad ha lanzado una alerta sanitaria al conjunto de comunidades autónomas tras confirmar en Madrid siete casos positivos y mantener como sospechosos otros 24 a la espera de los resultados del Centro Nacional de Microbiología.

En ese contexto, la Federación se remite a unas declaraciones de Elena Andradas, directora general de Salud Pública de esta comunidad, indicando que la transmisión del virus suele ser respiratoria, pero por las características de los casos detectados "la transmisión apunta a un contacto con mucosas infectadas durante relaciones sexuales. La mayoría corresponden a ese dato. Todos son adultos jóvenes y la mayoría así son, pero no todos. No hay ninguna mujer. Son todo hombres jóvenes", refiriéndose a hombres gais y bisexuales.

Vínculo estrecho con la persona infectada

Ante estas afirmaciones, la entidad afirma que es "importante señalar que la transmisión se da en el contexto de un vínculo estrecho con la persona infectada, no necesariamente por vía sexual y, por supuesto, no es exclusiva de la población LGTBI+". Advierten de "las importantes repercusiones que tiene vincular una enfermedad con un colectivo, tanto a nivel social, como a nivel personal y psicológico, puesto que crea un estigma, que, si se asienta, es muy difícil de combatir".

Por este motivo, piden que "todos los agentes implicados sean responsables y no fomenten la desinformación, puesto que esta tiene un doble efecto, por un lado, estigmatiza a los colectivos vulnerables y, por otro, genera una falsa sensación de invulnerabilidad en el resto de la población".

Contacto estrecho con otras personas

La entidad recuerda que el contagio inicial de la viruela del mono suele producirse por contacto con animales o carne contaminada en ambientes selváticos. Una vez que el humano es portador, la transmisión se produce mediante un vínculo estrecho con la persona contaminada, es decir, por contacto directo con las zonas infectadas. Además, continúan, se ha demostrado que la forma principal de adquirir el virus es por contacto directo con la zona afectada y que las zonas afectadas generalmente son zonas de piel seca.

Por tanto, el colectivo subraya que "las cadenas de transmisión pueden surgir en cualquier contexto que implique un contacto estrecho con otras personas". Toni Martí, coordinador del Grupo de Salud Integral de FELGTBI+, señala que "todas las personas con la viruela del mono comparten el perfil de 35 años de edad, coincidiendo con los años en que se dejó de administrar la vacuna contra la viruela en España".

La entidad recuerda que 1980 es el primer año en que no se administra la vacuna y pide prudencia a personas inmunodeprimidas, menores de 35 años, niños, ancianos…

Añade que 1980 es el primer año en que no se administra "por considerarse una enfermedad erradicada, por lo que lo normal, como en casos de cualquier alerta sanitaria, es pedir prudencia a las personas inmunodeprimidas, en este caso menores de 35 años, niños, ancianos… y, en todo caso, tener en cuenta las informaciones de expertos sanitarios, como la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC)". A pesar de la alarma, continúan desde la Federación, se considera una enfermedad con un bajo riesgo de contagio, ya que la prevención "pasa por limitar los contactos muy estrechos con las personas infectadas".

Nahum Cabrera, coordinador del Grupo de VIH de FELGTBI+, recuerda que "es una enfermedad más de transmisión por contacto directo de las zonas infectadas, no es de fácil transmisión", pero avisa sobre un aspecto: si se percibe alguna erupción cutánea inusual por el entorno de la zona genital, se debe contactar con el sistema de salud especializado de referencia.

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