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DKV redefine la telemedicina con un modelo centrado en el paciente

Combina telemedicina, inteligencia artificial y atención médica para ofrecer un modelo híbrido en el que la tecnología acompaña, pero no sustituye, al profesional sanitario

Con Lifelight, de DKV, tomarse la tensión arterial es tan fácil como hacerse un selfie.

Con Lifelight, de DKV, tomarse la tensión arterial es tan fácil como hacerse un selfie. / Khaletski Siarhei\goffkein.pro

Mayte L. Fernández

Tras el auge de la telemedicina en España —líder en Europa con un crecimiento del 153% desde 2020—, el reto ya no es el acceso, sino garantizar calidad clínica y acompañamiento médico. En este contexto, DKV ha desarrollado un modelo asistencial propio que integra tecnología avanzada con un seguimiento profesional continuo, situando al paciente en el centro de cada decisión.

La propuesta de DKV se basa en un enfoque estructurado de atención a distancia, donde médicos cualificados utilizan herramientas digitales para prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades con el mismo rigor que en la consulta presencial. Este enfoque cobra especial relevancia en la prevención cardiovascular, donde las enfermedades siguen siendo la principal causa de muerte en España, representando entre el 26% y el 27% de las defunciones anuales.

¿Cómo funciona Lifelight y por qué es tan innovador?

Herramientas como Lifelight permiten realizar controles periódicos de forma sencilla. Gracias a su tecnología avanzada, convierte un simple vistazo a la cámara del móvil en una herramienta capaz de medir la presión arterial y el pulso sin contacto. El sistema detecta cambios imperceptibles al ojo humano mediante modelos avanzados de inteligencia artificial entrenados con miles de registros clínicos.

Certificada como dispositivo médico de clase IIa en la Unión Europea, Lifelight garantiza la fiabilidad de sus mediciones dentro de un entorno clínico supervisado. Pero su verdadero valor está en lo que ocurre después: si se detecta algún riesgo, el usuario no queda solo frente a la pantalla, sino que accede directamente a un profesional médico de DKV. A partir de ese momento, se activa un proceso asistencial completo que puede incluir recomendaciones personalizadas, seguimiento, prescripción de tratamientos, solicitud de pruebas o derivación a especialistas. La tecnología actúa así como puerta de entrada a un sistema de atención conectado, ágil y continuo.

DKV ofrece un chat médico 24/7 y videoconsultas con especialistas.

DKV ofrece un chat médico 24/7 y videoconsultas con especialistas. / D.R.

Un proceso asistencial completo

Este enfoque se articula a través de la app «Quiero cuidarme más», diseñada para acompañar al usuario en todas las fases de su salud, desde la prevención hasta el seguimiento. Más allá de funcionalidades concretas, la clave está en la integración: cada servicio forma parte de un mismo ecosistema clínico coordinado.

Así, el paciente puede resolver consultas, compartir información médica o acceder a distintos servicios siempre con el respaldo de profesionales sanitarios. El objetivo no es ofrecer múltiples herramientas independientes, sino construir una experiencia coherente donde la tecnología tenga un propósito claro: facilitar el acceso, mejorar el diagnóstico y reforzar el acompañamiento.

En esta misma línea, soluciones como la dermatología digital o la gestión de la medicación se integran de forma natural dentro del proceso asistencial, manteniendo siempre el criterio médico como eje central.

A partir de este enfoque, se impulsa también un abordaje integral de la salud que combina entrenamiento cognitivo, pautas personalizadas de actividad física y nutrición, y herramientas de bienestar emocional para favorecer el equilibrio psicológico y la participación social.

Herramientas como Lifelight permiten realizar controles periódicos de forma sencilla

Tecnología que acompaña

El avance de la salud digital no consiste en reemplazar al profesional sanitario. Recursos como el chat médico 24/7, las videoconsultas o los programas de prevención refuerzan un modelo que acompaña al paciente de forma continua y personalizada. Este enfoque permite resolver dudas en tiempo real, mejorar la adherencia a los tratamientos y anticiparse a posibles complicaciones. Además, facilita un seguimiento más cercano sin necesidad de desplazamientos, adaptándose al ritmo de vida del usuario. Así, la tecnología se convierte en un aliado que conecta al paciente con su médico de forma ágil y eficaz.