DERMATOLOGÍA

Qué es la dermatitis atópica y 11 recomendaciones para evitar el desesperante picor

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica y recurrente, benigna y no contagiosa, pero molesta. Muy molesta. Tanto que la mitad de los afectados sufren ansiedad o depresión

Qué es la dermatitis atópica y 11 recomendaciones para evitar el desesperante picor
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Rebeca Gil

Como testigo directo, Jaime Llaneza, presidente de la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica, define esta patología con las siguientes palabras:

  • «Es vivir con un picor constante que no te deja disfrutar con normalidad de cosas más sencillas y cotidianas».

Como especialista, la doctora Milagros Lázaro, presidenta del Comité de Alergia Cutánea de la Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica (SEAIC) habla de las molestias con las siguientes palabras:

  • «Los pacientes con dermatitis atópica tienen una mayor incidencia de ansiedad y depresión. De hecho, el 50% de las personas con esta enfermedad las sufren».

Y como resumen, en pocas palabras, se puede afirmar que la dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica y recurrente, benigna y no contagiosa, pero molesta. Muy molesta.

Síntomas de la dermatitis atópica

Sus síntomas más habituales son:

  • Piel seca,

  • Picor,

  • Inflamación,

  • Enrojecimiento y

  • Descamación.

Es una enfermedad recurrente porque aparece en brotes a lo largo de la vida del paciente.

Y los síntomas empeoran por el uso de irritantes, como pueden ser algunos componentes textiles, detergentes, suavizantes…, y también por el estrés, el sudor o por la bajada de temperaturas.

Durante el tiempo en que el uso de mascarillas y geles hidroalcohólicos fue común, los pacientes con esta patología vieron empeorados sus síntomas.

Las huellas que van unidas a la dermatitis atópica son muy expresivas. / Eisfelder at German Wikipedia.

¿Dónde aparece las lesiones cutáneas?

El tipo de lesión cutánea y el lugar donde se sufren las lesiones está muy relacionado con la edad de la persona que la padece:

En los niños menores de dos años, las lesiones aparecen en la cara, y suelen producir enrojecimiento, hinchazón, exudación y formación de vesículas o ampollas.

A partir de los dos años, son los pliegues de rodillas y codos las zonas donde aparece la dermatitis.

En los adultos, sin embargo, la localización es más variable, aunque los párpados es un lugar bastante típico.

Estas lesiones se caracterizan por:

  • Descamación,

  • Formación de grietas,

  • Engrosamiento de la piel.

Y aunque todavía no se conoce cuál es su origen, hay factores genéticos, ambientales e inmunitarios que intervienen en su aparición.

Lo que sí parece claro, tal y como explican desde la Fundación Piel Sana, es que aquellas personas con antecedentes familiares de dermatitis atópica, rinitis alérgica, conjuntivitis alérgica o asma tienen más probabilidades de padecerla.

¿Es una enfermedad pediátrica?

La prevalencia de la dermatitis atópica en España se estima en un 3,4 por ciento de la población general, del cual el 60 por ciento de los casos son infantiles.

De hecho fue considerada una enfermedad pediátrica, ya que la padecen entre el 15% y el 30% de los niños.

Sin embargo, se ha demostrado que, por persistencia o debut tardío, puede afectar hasta adultos mayores, cuya prevalencia se estima entre el 2 y el 10 por ciento.

Y como señala el doctor Ignacio Jáuregui, secretario del Comité de Alergia Cutánea:

  • «En todos los casos, el picor puede provocar la privación del sueño y tener un impacto considerable en la calidad de vida».

Además, como la piel de los afectados por dermatitis atópica no está en buenas condiciones, aumenta el riesgo de que el paciente tenga alguna complicación.

Por eso es frecuente que aparezcan infecciones de la piel por hongos, bacterias o virus, ya que la barrera protectora cutánea falla.

  • La mala noticia es que no existe un tratamiento que cure definitivamente la enfermedad. Y la buena es que sí existen opciones para evitar o mejorar los brotes.

Recomendaciones para los picores

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Y como la piel de los pacientes con este tipo de dermatitis es más sensible e irritable, los dermatólogos de la Fundación Piel Sana hacen una serie de recomendaciones generales para evitar los brotes y minimizar los picores:

  • Realizar duchas cortas (máximo 10 minutos) una vez al día con agua tibia, evitando baños largos o con agua caliente.

  • Utilizar jabones suaves, neutros, con alto contenido en aceite y sin perfumes.

  • No restregar la piel excesivamente y evitar el uso de esponjas ásperas.

  • Aplicar diariamente crema hidratante después de la ducha y mejor con la piel húmeda.

  • Cortar bien las uñas y mantenerlas limpias para evitar infecciones por el rascado.

  • Optar siempre que sea posible por la ropa de algodón o de fibras naturales, evitando materiales sintéticos o la lana.

  • Evitar cubrir excesivamente la piel, ya que el sudor puede empeorar los síntomas.

  • Evitar el uso de detergentes, suavizantes y otros productos irritantes.

  • Realizar las tareas de limpieza doméstica con guantes.

  • En los bebés, cambiar los pañales cuando estén húmedos.

  • Evitar el exceso de calor y cambios bruscos de temperatura. La temperatura ideal está alrededor de los 20ºC.

Será el dermatólogo o el alergólogo el que determinará si es necesario el uso de fármacos, como corticoides o antihistamínicos.