CONFRONTACIÓN

Podemos escenificará su ruptura con Yolanda Díaz en campaña: "Todavía nos asocian con Sumar"

La candidatura de Irene Montero buscará reivindicarse como la izquierda real y equiparan a Sumar con el PSOE

La candidata de Podemos a las elecciones europeas, Irene Montero, en un acot en Madrid este sábado.

La candidata de Podemos a las elecciones europeas, Irene Montero, en un acot en Madrid este sábado. / SERGIO PEREZ

Más de seis meses han pasado desde que Podemos consumase su ruptura con Sumar y pasó al Grupo Mixto en el Congreso de los Diputados. Y pese al tiempo transcurrido, en el partido de Ione Belarra son conscientes de que su antigua vinculación con Yolanda Díaz, que fue su candidata a las elecciones generales, puede suponer un hándicap de las elecciones europeas, con Irene Montero como cabeza de lista.

Los morados admiten que la pugna por el voto con Sumar estará presente en campaña, y aunque no será el eje principal, sí buscarán diferenciarse en las próximas semanas: "Competimos por el electorado", vienen a resumir. Uno de los objetivos que se fijan, además de la movilización, es "que la gente sepa que no vamos con Sumar". Pese a que llevan meses de oposición al Gobierno y con duras críticas a Sumar, al que equiparan al PSOE, son conscientes de que hay amplios sectores menos politizados donde el mensaje no ha llegado, y temen que la confusión a la hora de escoger papeleta pueda jugar en su contra: "Hay gente que aún nos asocia con Sumar y no somos lo mismo", precisan.

En esa pugna por el espacio que tienen abierta con Sumar, no escatiman críticas a la hora de referirse a la plataforma de Díaz. Consideran que no tiene un discurso político propio y se malician de que las polémicas que ellos sacan a relucir son después explotadas por Yolanda Díaz. "Nos lo fusilan todo", resumen, deslizando que esta nueva estrategia responde a la mala tendencia que han registrado en las encuestas, al verse desdibujados dentro del Gobierno: "Dicen lo mismo que nosotros, pero más bajito y con una sonrisa". 

HASTA DOS ESCAÑOS

En Podemos fían sus resultados a la figura de Irene Montero, al ser un perfil ampliamente reconocible. "Va a ayudar", resumen fuentes de la formación. "Es la candidata más conocida y eso influye", apuntan en Podemos, donde consideran esto como una "ventaja" frente a la candidata de Sumar, Estrella Galán, que fue designada por Díaz procedente de la sociedad civil. Los morados aspiran a que entre hasta su número dos, la líder regional de Podemos en la Comunidad de Madrid, Isa Serra, y aseguran no contemplar el escenario donde no logren ningún eurodiputado.

Irene Montero centrará gran parte de la campaña en Madrid, la ciudad que vio nacer a la formación hace ahora diez años y donde llegaron a tener su mayor caladero de voto. Pero el fuerte desgaste de la marca y el agotamiento del partido llevó a que también quedaran sin diputados en la Comunidad de Madrid en las autonómicas del pasado mayo, donde perdieron casi todo su poder territorial. El exvicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, también hará campaña activa por su pareja, aunque está por ver cuál es su implicación, después de que en las elecciones gallegas y vascas limitase su presencia a actos puntuales.

PRUEBA DEL ALGODÓN

Los morados son los que más se juegan el 9 de junio. El ciclo electoral les ha sido tremendamente desfavorable desde las autonómicas y municipales de mayo del año pasado, donde perdieron casi todo su poder territorial, en una debacle que se ha repetido en todas aquellas citas a la que se han presentado.

A excepción de las generales, donde llegaron a un acuerdo in extremis con Sumar que rompieron poco después, han quedado sin representación tanto en Galicia como en Euskadi, uno de los lugares donde más implantación tenían y cuya gestión de las últimas legislaturas aspiraban a capitalizar.

Ione Belarra e Irene Montero.

Ione Belarra e Irene Montero. / EFE

Las europeas son la prueba del algodón de que existe ese espacio sociológico que aspiran a representar, y es capital lograr que Montero resulte elegida. El golpe sería durísimo en caso de quedar sin representación, y el paralelismo de Podemos con otras fuerzas como Ciudadanos sería inevitable.

"TODO EL PARTIDO VOLCADO"

A las elecciones catalanas, Podemos renunció directamente a presentarse para evitar un fiasco electoral a un mes de las europeas y para no empañar la carrera de Irene Montero hacia las urnas, que es donde Podemos centra todos sus esfuerzos desde hace meses. "Toda la organización y los recursos están volcados en esta campaña"; admiten desde la dirección. El objetivo es situar a su cara más visible en un cargo público, con la esperanza de que insufle oxígeno al partido después de la pérdida total de poder institucional.

Una de las bazas que juegan a favor de Sumar es precisamente el acuerdo que alcanzaron el 23 de julio, cuando se votó por última vez en el ámbito nacional. En aquella ocasión, todo el electorado progresista a la izquierda del PSOE votó unido por la papeleta de Yolanda Díaz, antes de se produjese la fractura. Ahora, consideran en Sumar, es más fácil que el electorado vuelva a repetir la misma papeleta que escogieron entonces, pudiendo arrastrar así a parte de un electorado de Podemos, aunque asumen que hay un sector que, aunque consideran residual, está más pegado a las directrices de la formación y mantendrán su opción morada.