CONVENCIÓN DE VOX

Abascal acusa a PP y PSOE de promover la inmigración ilegal masiva: “En Bruselas están juntitos”

El líder de Vox se lanza a la campaña europea y rebautiza al PP como "derechita cobarde y estafadora", asegurando que comparte "el pacto verde y la agenda globalista" con los socialistas

Abascal culpa al PP de no colaborar en "echar a patadas y correr a gorrazos" al PSOE

PI STUDIO

Paloma Esteban

Paloma Esteban

Santiago Abascal recibió el apoyo de grandes líderes mundiales ultra, desde el argentino Javier Milei a la italiana Giorgia Meloni, en la convención que Vox organizó este fin de semana en el Palacio de Vistalegre, en el distrito madrileño de Carabanchel. El líder de Vox se lanzó a la campaña de las europeas, aupado por todos sus aliados internacionales, y cargó contra PSOE y PP -a la que rebautizó como “derechita cobarde y estafadora”- criticando que, en realidad, son dos actores que van de mano en Bruselas.

“Comparten la agenda globalista. Promueven la inmigración ilegal masiva. Defienden lo mismo. Son amigos del pacto verde europeo, aliados del totalitarismo woke y de todos esos disparates. Son socios en Bruselas, votan juntos el 90% de las leyes y directivas y de todas las imposiciones que asfixian a Europa”, declaró.

En línea con el discurso de todos sus antecesores en el acto, Abascal reivindicó la necesidad de que los ultraconservadores ganen espacio en las elecciones comunitarias del 9 de junio y construir una Europa “que respete la soberanía de las naciones y proteja las fronteras”. La última idea fue quizá la más repetida por todos los grandes dirigentes. La francesa Marine Le Pen exigió a la UE que cada país “decida quién entra y quién sale de su territorio”

Abascal trató de asemejar en todo momento a populares y socialdemócratas, asegurando que la situación de inmigración ilegal no ha llegado “solo por el Gobierno de Sánchez” sino que, a su juicio, gran parte de la culpa la tiene el PP de Alberto Núñez Feijóo. “Hemos llegado hasta aquí porque la derechita cobarde y estafadora comparte su agenda globalista”, repitió, recordando la reciente regularización de 500.000 migrantes que aprobó el Congreso con el apoyo de los dos grandes partidos. 

Puso en valor la labor de Ignacio Garriga, candidato a la Generalitat que la semana pasada logró retener los once diputados en el Parlament, y al que concedió ser la voz “que habla claro” contra los inmigrantes ilegales. “Y cuando lo hacen, le apagan el micrófono en el Parlament”, dijo. “Lo vamos a seguir diciendo. La inmigración ilegal masiva trae delincuencia masiva, trae inseguridad y es un negocio para los mercaderes entre los que están as ONGs que pagamos con nuestros impuestos. Destroza los servicios públicos y pone en peligro a las mujeres”, declaró Abascal. 

Estrellas ultra en el cónclave de Vox

 El Palacio de Vistalegre recibió a algunos de los principales líderes de la extrema derecha en el mundo. El acto, de apoyo absoluto a Vox para las elecciones europeas, se convirtió en un ataque total a la izquierda y “las élites globalistas” y una oda a las tradiciones y las políticas más conservadoras. La organización cifra en 11.000 los asistentes que rugieron con la entrada de Abascal al recinto y que volvieron a revolucionarse cuando apareció el dirigente más esperado, el argentino Milei. Los silbidos del público fueron similares cuando los dirigentes citaban a Sánchez y a Feijóo. No escatimaron en abucheos.

En el acto, hablaron por este orden el fundador de Vox, José Antonio Ortega Lara; Roger Severino, vicepresidente de la Heritage Foundation (muy cercana a Donald Trump en EEUU); Matt y Mercedes Schlapp, organizadores de la Conservative Political Action Conference (CPAC) -también impulsores del candidato republicano a la Casa Blanca-; José Antonio Kast, líder del Partido Republicano de Chile; André Ventura, diputado nacional en Portugal y presidente de Chega; Jorge Buxadé, candidato de Vox a las europeas; Amichai Chikli, ministro israelí de la Diáspora y lucha contra el antisemitismo; Mateusz Morawiecki, ex primer ministro de Polonia; Marine Le Pen, diputada nacional de Francia y presidenta de Agrupación Nacional; Viktor Orban, primer ministro de Hungría; Giorgia Meloni, presidenta de Italia (que participó por vía telemática pero en directo) y ya, por último, Milei y Abascal.