CUMBRE HISPANO-FRANCESA

Aragonès justifica su espantada a Sánchez y Macron: "El 'procés' no ha terminado"

El president saluda a los presidentes a su llegada al cónclave y se marcha antes de los himnos español y francés | La Moncloa evita valorar la marcha del jefe del Govern: "Todo está saliendo muy bien"

Larga conversación entre Sánchez y Aragonés antes de recibir a Macron.

Agencia ATLAS | EFE

Júlia Regué - Juan Ruiz Sierra

El Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), vestido de gala y con las filas militares listas para que los presidentes de España y Francia pasaran revista, ha sido el lugar en el que el president

Pere Aragonès

 ha arrancado unos minutos al presidente del Gobierno, 

Pedro Sánchez, para asegurarle que el procés independentista sigue vivo.

Aragonès ha acudido al saludo institucional al jefe del Gobierno y al presidente de Francia, Emmanuel Macron, al inicio de la cumbre hispano-francesa de este jueves, junto a la delegada del Gobierno en Catalunya, Maria Eugènia Gay; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y su homóloga en L'Hospitalet y presidenta de la Diputació de Barcelona, Núria Marín. Pero, a diferencia de todas ellas, Aragonès se ha marchado tras saludar a Macron y no se ha quedado a los honores militares, momento en el que han sonado los himnos de España y Francia.

Según fuentes de la Generalitat, el president ha transmitido a Sánchez que "el proceso independentista no ha terminado". Ambos han mantenido una conversación, primero durante unos 40 segundos tras estrecharse las manos, y después, ya apartados del corrillo, durante otros tres minutos, sobre la situación política actual. Según estas fuentes, el jefe del Govern le ha recordado los temas que le hizo llegar por carta con el fin de que se abordaran en la cumbre hispano-francesa, como entre ellos, la reapertura de varios pasos fronterizos.

Desde la Moncloa afirman que el orden del día de la cita España-Francia ya estaba cerrado, tras una negociación de semanas entre los dos países, y que en cualquier caso ya se abordan en la cita de este jueves buena parte de los asuntos planteados por el president. "Este no es un encuentro improvisado", subrayan estas fuentes. El Ejecutivo ya sabía de antemano que el president iba a marcharse del MNAC antes de que sonaran los himnos. En este sentido, los colaboradores de Sánchez han evitado valorar la espantada del president para poner todo el foco en la cita bilateral, en la que los dos países firmarán un nuevo tratado de amistad y colaboración que cuenta con muy pocos precedentes.

Tras esta conversación, Aragonès ha recibido a Macron y le ha "agradecido la visita y las buenas relaciones con la administración francesa", al tiempo que le ha asegurado que Catalunya "quiere ser un socio europeo".

El aviso al Gobierno

En una comparecencia posterior en el Palau de la Generalitat, Aragonès ha justificado su asistencia al saludo, compensada de cara al soberanismo por la presencia del líder de ERC, Oriol Junqueras, en la manifestación independentista a los pies de Montjuïc, como una oportunidad para rebatir el discurso del fin del procés: "Hay quien ha querido usar esta cumbre para imponer una percepción que no es real, que dice que el conflicto político ya no existe, pero la realidad es tozuda y es que sigue existiendo una mayoría solida, amplia y transversal, que quiere decidir libremente y pacíficamente el futuro del país", ha espetado, no sin rematar con un aviso al Gobierno: "Mientras sigan ignorando esta realidad, habrá conflicto político, porque, en democracia, la voluntad de una mayoría no se puede parar y hay que ofrecer una respuesta democrática [...] No se puede dar la espalda a la realidad". Sobre los abucheos a Junqueras, se ha limitado a decir que se trata de una "expresión minoritaria" que no responde a la "mayoría del independentismo".

Aragonès ha insistido en su particular Acuerdo de Claridad con el fin de lograr un referéndum pactado con el Estado y que, a diferencia de la consulta unilateral del 1-O, cuente con el plácet de la comunidad internacional y "ofrezca una capacidad real de negociación". Sobre su breve charla con Macron, el jefe del Govern ha argumentado que para Catalunya no puede dejar pasar oportunidades de colaboración con Francia ni que se deterioren las relaciones, pero ha afirmado que quedarse a los honores militares supondría "dar validez a la presencia del Ejército reconociéndolo como propio", algo que no estaba dispuesto a hacer.

Pese a que no hay ningún encuentro entre Sánchez y Aragonès marcado en la agenda, ni en la pública ni en la privada, el president ha asegurado que no han interrumpido su contacto en ningún momento.