DEBATE EN EL SENADO

Sánchez y Feijóo recrudecen sus duelos políticos al entrar de lleno en los ataques personales

  • El líder del PP se ve ganador de las elecciones de mayo de 2023 y de las próximas generales, pero al presidente del Gobierno le pasa lo mismo: cree que ganará él

  • La relación con Cataluña debido a la reforma del delito de sedición en el Código Penal ha formado parte del debate, ya que Sánchez se ha comprometido a seguir trabajando por la convivencia y distensión actuales

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión de control al Gobierno en el Senado, a 22 de noviembre de 2022, en Madrid (España). 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión de control al Gobierno en el Senado, a 22 de noviembre de 2022, en Madrid (España).  / Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

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El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que fue el primero en intervenir este martes en la sesión de control del Senado, dijo al presidente: "El Gobierno está en 'shock'; los daños para usted son irreparables". Añadió que no hay institución en España que no tenga ya el "barniz de la indignidad" que el mandatario socialista pone en cada lugar que toca. "El clima que está generando es irrespirable", concluyó antes de enfatizar que si el Ejecutivo sigue, es por su "ansia de poder".

Pedro Sánchez, en respuesta, acusó al máximo responsable del PP del bloqueo sin fin del Consejo General del Poder Judicial, y por tanto, de que la Constitución esté lesionada. "Con respeto y aprecio, antes de dar lecciones de constitucionalismo, cumpla la Constitución, y antes de dar lecciones de higiene, vengan ustedes lavados", entonó. Lo mejor de este tramo suyo del debate fue, sin embargo, el pasaje con el que reaccionó a la dureza del líder popular. "¿Dónde ha dejado su moderación? ¿En 'objetos perdidos' junto a su autonomía política? Con sus insultos daña la democracia".

Esto fue un aperitivo. En las segundas intervenciones, la de réplica, Feijóo subió el tono. Tras recalcar que es el presidente de un "Gobierno en llamas", le ha recriminado lo siguiente: "Usted no tiene límites, España sí. Nunca nuestro país tuvo un Gobierno como el de usted, pero nuestro país es mucho mejor que usted. Ojalá podamos hacerle una moción de censura, pero tenga garantizado que la próxima vez que nos veamos en el Congreso será en mi debate de investidura".

No obstante, Feijóo retó a su homólogo del PSOE a verse las caras en la moción de censura metafórica que a su entender serán las elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo de 2023. "La moción de censura se hará, no en el Congreso, sino en las miles de urnas en los miles de ayuntamientos de España. Ahí la sacaremos adelante para empezar a pasar página de la pesadilla más grande que ha tenido España gracias a su Gobierno y a usted".

Así, entre muestras de alborozo de sus compañeros senadores, Feijóo se sentó en el escaño. Había terminado.

Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, en un debate en el Senado. EPC

/ epe

Sánchez vio el órdago y pronunció estas palabras mientras, sucesivamente, fue mostrando dos aperturas diferentes de sendas ediciones impresas del diario El Mundo. Así se ha referido a la primera de ellas. "Nos hemos desayunado con una portada bastante interesante que explica por qué el tono bronco del señor Feijóo (...) No hay más que leer los medios de comunicación conservadores para saber qué va a decir". Con ello ha intentado golpear en ese prejuicio que van construyendo el Gobierno y el PSOE: que el líder del PP es manejado por poderes empresariales y mediáticos.

Y así, entre muestras de orgullo de sus compañeros senadores, Sánchez se sentó en el escaño. Había terminado. Terminado el duelo con Feijóo.

Cataluña, telón de fondo

Ninguno ha citado la "ley del sólo sí es sí" por su nombre, pero ha flotado en el ambiente. Ambiente enrarecido y áspero, plagado de bronca y algarada. Las bancadas socialista y popular se han enzarzado en ese otro duelo, bastante tosco, de a ver quién grita más y aplaude al jefe más tiempo. Entre ostentación y ostentación de seguidismo, las palabras del presidente y de su alternativa.

Palabras que han dado pie a semejante repertorio ambiental, pues está comprobado que si las palabras suenan más suaves, la atmósfera se vuelve suave. Pero si las palabras suenan a batalla... Pues lo de este martes en el Senado.

El presidente ha criticado al PP porque no tiene sentido, a su juicio, salir en defensa de los derechos de las mujeres al mismo tiempo que pacta con Vox la constitución de gobiernos autonómicos como el de Castilla y León. Como ha afirmado Sánchez, la formación de Santiago Abascal "banaliza" la violencia machista, con la que además "frivoliza". Como colofón, ha recalcado: "No les preocupa lo más mínimo los derechos de las mujeres", ha dicho.

Según la versión del líder del PP, lo sucedido durante estas dos semanas, desde que se conoció que hay jueces que, en aplicación de "la ley del sólo sí es sí", están rebajando las penas de los condenador por delitos sexuales, sobrepasaría todas las comparecencias de Sánchez. Es una crisis inabarcable, ha venido a decir. Y grave. Se ha generado "alarma social", en palabras de Irene Montero a este medio. Y un conflicto político incendiado. La crisis abierta en el Gobierno al respeto, para Feijóo, "no es lo peor", sin embargo. "Lo peor es que dirige un Gobierno que ha negociado el Código Penal con aquellos que delinquieron contra la integridad territorial mientras se excarcelan a agresores sexuales".

La reforma del delito de sedición, previa modificación de la ley orgánica del Código Penal, ha delimitado el campo de juego en el que Sánchez quería desplegar su argumentario. Después de vanagloriarse de las medidas aprobadas este martes en el Consejo de Ministros para ayudar a un millón de familias con problemas para pagar la hipoteca, el presidenta ha abanderado "la convivencia" porque, según ha añadido, "uno de los graves problemas" de la anterior legislatura fue precisamente ése.

Porque, sin salir de este razonamiento, los anteriores gobiernos de Mariano Rajoy, cuando en Cataluña se fueron sucediendo leyes de desconexión y declaraciones de independencia, "no hizo nada". "A por uvas", ha declarado gráficamente.

Cuando lo hizo, en palabras de Sánchez, actuó primero con la creación de "una policía mal llamada patriótica" y luego con la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que el PSOE en la oposición apoyó. El presidente no encuentra ahora el apoyo del PP, y lo ha afeado. "Estuvimos con ustedes y ustedes no están con nosotros, y es así porque no les interesa solucionar el problema de Cataluña. Sólo quieren confrontar territorios para arañar votos en el resto de España", ha zanjado.

En contraposición, su política de pacificación y convivencia porque "la Cataluña de 2022 y la España de 2022 son mejores que la Cataluña y la España de 2017", ha expresado el presidente.

Mirada electoral

Quizá lo que les está pasando a Sánchez y a Feijóo para dedicarse tan beligerantes palabras es que asesores en demoscopia les están contando que las elecciones de mayo y las próximas generales las van a ganar. El líder del PP directamente ha hablado de que va a protagonizar un debate de investidura, lo que, de ocurrir, ocurriría probablemente durante los dos primeros meses de 2024. Queda mucho.

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Y directamente ha comparado los comicios autonómicos y municipales con una moción de censura.

El presidente del Gobierno y líder del PSOE no comparte semejante vaticinio. Le ha dicho a Josep Lluis Cleries, de Junts: "Ya sé en qué están ustedes: están en a ver si en 2023 suena la flauta y el PP gobierna y ustedes tienen la oportunidad de volver al victimismo. No va a pasar eso. Pese a lo que dice el señor Feijóo, la mayoría social quiere la convivencia y no regresar a u pasado oscuro y de confrontación y de falta de convivencia". En otras palabras: la mayoría social quiere que siga él en la Moncloa.