ACUERDO PSOE-ERC

El pacto por la sedición allana los acuerdos presupuestarios de Pedro Sánchez y Pere Aragonès

El traspaso de Rodalies se vehicula a través de la Comisión Bilateral Estado-Generalitat

Pere Aragonès y Pedro Sánchez.

Pere Aragonès y Pedro Sánchez. / Europa Press

5
Se lee en minutos

La primera ficha del dominó, la más robusta y casi pegada con cola al tablero, cayó el jueves por la noche. En ese esquema formado por mesa de diálogo, Presupuestos Generales del Estado y presupuestos de la Generalitat, en que nada está relacionado entre sí, según los protagonistas, pero que opera como si estuviera muy vinculado, lo más difícil de lograr era arrancar la cadena. Y PSOE y ERC lo han logrado. Y la caída de la ficha que supone el pacto por la supresión del delito de sedición del Código Penal permite pensar que las otras dos, los respectivos presupuestos, harán lo propio. Y más pronto que tarde.

La satisfacción en los pasillos del Palau de la Generalitat y en los de la sede republicana de la calle de Calàbria era el viernes palpable. ERC tiene un ‘cromo’ que mostrar a su militancia y a su electorado. Y al de Junts: "la mesa de diálogo no es inútil". Y si, una vez se complete la tramitación de la derogación de la sedición, es mucho menos costoso, en términos personales, pensar, dirigir y protagonizar un 'embate' contra el Estado de lo que es ahora mismo ello es obra de ERC. Mientras otros, señalan los republicanos apuntando a Junts, "se lo miran desde la barrera, critican los logros y se benefician de ellos", en referencia implícita a los indultos. Pero esto, para ERC, es mejor que los indultos, porque de la medida de gracia, que concede unilateralmente el Gobierno, poco pueden presumir públicamente, a pesar de nacer de un pacto exactamente igual que al alcanzado el miércoles por la noche sobre la sedición.

El delito de malversación

Que el camino hacia la aprobación de unos presupuestos, estatales y autonómicos, que se antojan clave dada la inflación, se haya no solo allanado, sino asfaltado y señalizado no significa que vayan a caer simultáneamente. En política, los problemas, como en el dominó las fichas, se ponen de uno en uno y en fila india. Y eso significa que, en paralelo al avance de la tramitación de la reforma del Código Penal se negociarán los PGE. No es baladí, porque el acuerdo por la sedición incluye el compromiso de aceptar, en el trámite de enmiendas, la modificación, también, del delito de malversación. Algo que, por ejemplo, afecta a dos piezas clave en el entramado de ERC: Josep Maria Jové Lluís Salvadó.

“La supresión de la sedición es condición necesaria, pero no suficiente”, apunta una fuente de ERC curtida ya en varias batallas negociadoras con el PSOE. Y es que ahora se entra en la negociación pura de los números. Un diálogo del que todo el mundo sabe el final y donde más que la posición de fuerza en el Congreso ERC trata de emplear la lógica y el sentido común. Por ejemplo, los republicanos reclaman la transferencia de esos 1.700 millones que se debían destinar a la reforma del Aeropuerto de El Prat. Y para ello están pergeñando una remodelación alternativa y siempre alejada del modelo “desarrollista” que imprime el PSOE, según ellos. Una alternativa que no emplearía esos millones y que dejaría margen para meter en el proyecto la mejora del entramado ferroviario.

Negociación de partidas

Y es que la clave para el pacto de los PGE, que se votarán en su totalidad el próximo 24 de noviembre, son las partidas presupuestarias. “El dinero”, afirman la sede de Calàbria, tanto en materia de políticas sociales como en las de inversión en infraestructuras. Y claro está, pero eso no es preciso ni dar cuenta, una forma eficaz de controlar que lo que se presupuesta se invierta y de que el porcentaje ejecutado no se quede merodeando el tercio de lo que tenía que haber sido.

No entra pues, en la negociación presupuestaria, el traspaso de la gestión integral de Rodalies. Esto se debate en la Comisión Bilateral Estado-Generalitat. ¿Y qué interés puede tener el Estado, fuera del margen de la legítima coacción de la aritmética parlamentaria, para ceder, ‘gratia et amore’ este servicio de proximidad? "Porque es la única cosa que gestiona el ‘govern alternatiu’ del PSC y el PSOE en Cataluña y es un auténtico caos, como puede atestiguar cualquier usuario. Y los socialistas también desean ya sacárselo de encima".

Las cuentas del Govern

Cuando la ficha de los PGE caiga, será el momento de abordar las cuentas catalanas. ERC mantiene ciertas expectativas sobre lo que ara Junts ahora que el compromiso de Pedro Sánchez por homologar con Europa los delitos de cabecera del ‘procés’, convierte al PSC en una opción tan real de pacto como la de los propios posconvergentes.

Pero un pacto en Cataluña entre republicanos y socialistas tampoco será coser y cantar. Más allá de las dificultades propias de un acuerdo entre dos partidos que se disputan el área metropolitana (si es saque la actual hegemonía socialista puede entrar en disputa) y con heridas abiertas, como mínimo, desde la aplicación del artículo 155 de la Constitución, en 2017 las relaciones no son óptimas.

Noticias relacionadas

Que Salvador Illa haya enfocado sus baterías hacia la Conselleria de Interior, que dirige el exPSC Joan Ignasi Elena, de quien exige la dimisión día sí y día también, molesta a los republicanos. Y que el socialista se arrogara, en nombre de los socialistas, el éxito del reparto del dinero de los PERTE (Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica) y acusar al propio Aragonès de “inacción”, “cuando él sabe que no es cierto y que el Govern se ha movido mucho y bien para lograrlos”, no ayuda: “Ese fue, de hecho, el principal tema de la reunión entre Aragonès e Illa de hace dos semanas”, desvela una fuente de Govern.

Además, aseveran los republicanos, puertas adentro la mano tendida de Illa para las cuentas no se concreta en “una posición propositiva en el diálogo fuera de los focos”. “Ellos quieren atar los presupuestos de la Generalitat con los PGE y al día siguiente que se aprueben en el Congreso clamarán por la celebración de unas elecciones anticipadas”, sanciona una voz republicana.