CATALUÑA

Laura Borràs eleva su ataque a la mesa de diálogo y la tilda de "contraria" al independentismo

La expresidenta del Parlament ofreció una conferencia en la Universitat Catalana d'Estiu

Laura Borràs eleva su ataque a la mesa de diálogo y la tilda de "contraria" al independentismo
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La expresidenta del Parlament Laura Borràs ha reaparecido este martes tras la suspensión de cargo y acta de diputada dictada por la mesa de la Cámara a finales de julio, tras serle abierto juicio oral por presunta corrupción en su gestión al frente del Institució de les Lletres Catalanes (ILC). En una intervención en la Universitat Catalana d’Estiu, en Prada de Conflent (Francia), la presidenta de Junts per Catalunya ha orillado realizar grandes disquisiciones, o reproches, a cuenta de su suspensión, para la que fue imprescindible los votos de ERC y si ejerció de presidenta de Junts.

Así, Borràs mantuvo un tono beligerante hacia el partidismo que, según ella, impide que se avance hacia la independencia. La coherencia del discurso (ella preside un partido), le obligó a matizar sus palabras. “Junts tiene más de movimiento de liberación nacional que de partido en el eje tradicional izquierda-derecha”, se medio excusó.

Con todo alertó de la pérdida, por parte del independentismo, de unos 700.000 votos en las elecciones del 14-F de 2021. “Estas 700.000 personas no han dejado de ser independentistas”, aventuró, “pero sí han dejado de apoyar a los partidos”. 

Orden y factores

”El orden de los factores sí altera el producto”, clamó Borràs en referencia aquellos que dicen que “quieren la independencia solo si la república es de izquierdas o ecologista o feminista”, para lo que, a la vista de que “el objetivo es tan complicado” solo se podrá conseguir “si estamos todos”. 

“Los partidos tienen que ser una herramienta, como lo es estar en el Govern”, apuntó en referencia velada al debate interno en Junts sin salirse o no del Executiu a cuenta tanto de la inhabilitación de la propia Borràs como por la apuesta sin enmienda de ERC por la mesa de diálogo. “Una mesa que ha pasado de ser estéril a ser contraproducente, tras los acuerdos suscritos en el último encuentro”.

Se refiere la líder de Junts al pacto que ambos llegaron para "conducir la actividad política e institucional de acuerdo a las instituciones y procedimientos democráticos". Aunque, seguramente, el cambio de estado, para ella, de la mesa, de inútil a dañina, bebe más de la interpretación que el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños expresó al término de l areunión de julio. En aquella ocasión el ministro afirmó que la actividad política e institucional se llevará a cabo dentro del ordenamiento vigente y se deja constancia de que "se renuncia a acciones que saquen la política fuera de las reglas del juego democrático".

Y en el matiz está, como siempre, la cosa. Porque, por ejemplo, un referéndum no pactado puede no estar amparado por el ordenamiento jurídico, pero, para el independentismo, es tremendamente democrático.

La intervención de Prada se produjo apenas una semana después de protagonizar una nueva polémica a raíz del boicot al minuto de silencio por las víctimas de los atentados del 17-A. Borràs dictó una una conferencia sobre "los límites del parlamentarismo", justo en el momento en que ERC acrecienta su presión a Junts para que acepte sustituirla en la Mesa del Parlament. El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, reclamó el domingo a su socio del Govern que la releve hasta que haya una sentencia judicial, con la condición de que pudiese recuperar el cargo si finalmente es absuelta. El líder del PSC, Salvador Illa, ha planteado a ERC una vía alternativa que contempla el reglamento del Parlament para sustituir a la dirigente de Junts sin necesidad de pactarlo con el partido posconvergente.

En su charla, Borràs hizo una encendida defensa del reglamento de la Cámara, entre otras cuestiones, porque le permitió parar los pies, en estos 16 meses en los que fue presidenta, a la extrema derecha. bondades cantadas de las normas internas del Parlament fueron las que le obligaron, por el bien de la coherencia de discurso, a culpar a los miembros de la mesa de su suspensión, apuntando aquello de que habían actuado como jueces. Para ello, acusó a ERC, sin nombrarla, de realizar un “uso partidista y sesgado del reglamento del Parlament” para apartarla de la jefatura de la Cámara.

A finales de julio, el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) envió al banquillo de los acusados a la presidenta de Junts per Catalunya por el fraccionamiento de contratos públicos para beneficiar a un amigo suyo. El juez le imputa los delitos de prevaricación y falsedad

Dardo a Torrent

En la enumeración de esos obstáculos con los que se ha encontrado la Cámara catalana, la expresidenta tuvo un recuerdo para su antecesor, Roger Torrent, por no permitir la investidura de Carles Puigdemont, el 30 de enero del 2018. Sin embargo, otra de las acusaciones recurrentes de los posconvergentes al hoy ‘conseller’ de Empresa, la de haber supuestamente validado la inhabilitación de Quim Torra como diputado parece que se ha guardado en un cajón desde que la propia Borràs tuviera que hacer tres cuartos de lo mismo con Pau Juvillà. “Recientemente la misma instancia administrativa que actuó contra Quim Torra”, es decir, al Junta Electoral Central, apartó al diputado de la CUP.

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