DEBATE DE INVESTIDURA

Moreno rebajará el IRPF en el tramo autonómico para dar un balón de oxígeno a las familias

El candidato del PP interpreta un discurso centrado en la crisis de inflación y los precios disparados de la energía, promete más rebajas fiscales y reclama al Gobierno flexibilidad para invertir los fondos Next Generation de la UE en trenes, metros y obras hídricas

Juanma Moreno, durante el debate de investidura. EPC

Juanma Moreno, durante el debate de investidura. EPC

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El candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, prometió en su discurso de investidura un paquete de rebajas fiscales para dar a las familias “un balón de oxígeno” de 260 millones de euros adicionales en 2023. Su Gobierno, en la línea de medidas defendidas por el PP para España, deflactará la tarifa del IRPF en los primeros tres tramos de renta para que el incremento de salarios por la inflación no suponga pagar más impuestos. Una medida que calculan que costará 70 millones de euros. Además se elevará el mínimo exento de IRPF y se suspenderá el canon del agua, un impuesto que iba destinado a pagar infraestructuras hidráulicas, con una rebaja estimada para las familias de una media de 40 euros en la factura del agua y con un ahorro estimado de 140 millones para familias y empresas.

Es uno de los anuncios más importantes que Moreno ha realizado ante la Cámara en un pleno de investidura festivo y extremadamente tranquilo. No hay sobresaltos cuando el PP tiene una mayoría absoluta de 58 de los 109 diputados de la Cámara. El candidato, que será votado como presidente este jueves por la tarde, hizo un discurso eminentemente económico ante “una nueva pandemia llamada inflación” que ha llevado a que los precios estén en su nivel más alto desde 1985 y el IPC superando un crecimiento del 10%, con la cesta de la compra y la factura de la luz disparada. Moreno admitió “enorme preocupación e incertidumbre”, prometió a los andaluces decirles siempre la verdad aunque sea cruda y aseguró que “la actual coyuntura económica supera claramente las competencias autonómicas”, poniendo la pelota en el tejado del Gobierno de la nación. Andalucía, como Madrid, se revolverá contra cualquier proyecto, defendido por el Ministerio de Hacienda, para una armonización al alza de impuestos autonómicos y defenderá “con claridad” su autonomía fiscal.

El presupuesto andaluz de 2023 será la principal herramienta para tratar de combatir una inflación desbocada y el foco estará puesto en los fondos europeos. Habrá un nuevo decreto de simplificación administrativa, que se extenderá a los ayuntamientos, para eliminar burocracia y facilitar inversiones. Moreno se quejó de que los fondos Next Generation no están llegando a la economía real de familias y empresas y reclamó al Gobierno más flexibilidad para poder destinar este dinero a la construcción de metros, trenes Intercity o en obras hídricas.

La apuesta económica pasa por las energías renovables, con el objetivo de duplicar la potencia de Andalucía para que pueda generar tanta energía como ahora pero utilizando solo fuentes renovables. La comunidad aspira a convertirse en una de las grandes potencias europeas en la producción de hidrógeno verde. La legislatura del agua, como la bautizó Moreno, contemplará inversiones en regadíos y un segundo plan de aguas regeneradas. El presidente andaluz lamentó que el Gobierno de la nación no haya tenido en cuenta las alegaciones de Andalucía en la PAC y prometió "ayudas extraordinarias" a los agricultores y ganaderos.

La parte más política del discurso estuvo dedicada a defender una nueva manera de ejercer la mayoría absoluta con "moderación, diálogo y cercanía", "con cabeza y corazón" y animó a la oposición a colaborar por un clima político "amable y respirable". Moreno volvió a tender la mano a sindicatos y empresarios para reforzar el diálogo social en Andalucía y aseguró que trabajará por reforzar los servicios públicos, centrándose en la sanidad y la educación.

Nada tiene que ver el ambiente de este debate de investidura con el de hace cuatro años, cuando las asociaciones de mujeres, muchas ligadas al PSOE, rodearon el Parlamento para advertir contra un retroceso en derechos y políticas de igualdad o contra la violencia de género. En esta ocasión no hubo protestas, ni gritos y dominó la escena un PP de fiesta estrenando mayoría absoluta en Andalucía.

Moreno lanzó guiños a los jóvenes, prometiendo ayudas para quienes quieran dedicarse a la agricultura y con facilidades para acceder a la vivienda, con un complemento de 250 euros al bono de alquiler y la promesa de promover 6.000 nuevas viviendas a precios asequibles. En empleo, se darán subvenciones de 5.000 euros para menores de 35 años y de 3.800 para mayores de 35 para el inicio de la actividad económica, habrá ayudas para la contratación del primer trabajador, con un 50% de la cotización cubierta durante dos años, e incentivos a la contratación indefinida, con ayudas de entre 3.500 y 6.600 euros por cada contrato indefinido que supongan un incremento neto de la plantilla.

El PP no necesitará en esta ocasión ningún pacto político ni coalición pero el presidente quiso tener unas palabras de reconocimiento hacia Cs, desaparecido del Parlamento tras pasar de 21 a cero escaños pese a haber gestionado cinco de las carteras del Ejecutivo andaluz. Moreno tuvo palabras de reconocimiento a Juan Marín, que aún se sentaba en la bancada del Gobierno, y anunció que el futuro Centro Público Integrado de Formación Profesional Aeroespacial en La Rinconada (Sevilla) llevará el nombre de Javier Imbroda, en homenaje al consejero de Educación de Cs fallecido el pasado abril.

Los partidos de la oposición criticaron la falta de concreción en el discurso. El socialista Juan Espadas echó de menos "propuestas concretas" y criticó un discurso "de mayoría absoluta" de un presidente al que reprochó que hablara "como si acabara de llegar". "Sin ejecución el pensamiento es mera desidia", aseguró el líder de la oposición replicando a Moreno con otra cita de Churchill.

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Vox no desveló el sentido de su voto, caben dudas sobre si se abstendrán o votarán en contra, y su portavoz, Macarena Olona, remitió a la decisión que tomen "los órganos de dirección de su partido". Sí que criticó que Moreno se escude en que las competencias para combatir la crisis económica son del Estado, preguntándose de qué sirve en ese caso "pagar la mastodóntica" infraestructura que es la Junta. "Andalucía no tiene un minuto que perder", aseguró.

La intervención ha sido "perturbadoramente similar" a la de la legislatura anterior y se esconde en la confrontación detrás del Gobierno, consideró, por su parte. Por Andalucía.