PLATAFORMA SUMAR

La caída de Mónica Oltra sacude el proyecto de Yolanda Díaz y merma su red de alianzas

  • La carrera a La Moncloa de Díaz tuvo su pistoletazo de salida en Valencia, bajo el ala de la dirigente valenciana

  • La salida de Oltra del Govern amenaza con entorpecer la relación con Compromís

  • Una de las figuras que puede salir ganando con la reconfiguración del tablero de alianzas es Iñigo Errejón

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (d), la vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra (izq) , durante el acto Otras Políticas.

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (d), la vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra (izq) , durante el acto Otras Políticas. / EFE/Ana Escobar

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Yolanda Díaz pierde uno de sus principales apoyos para su proyecto nacional. La dimisión de Mónica Oltra supone un golpe en la línea de flotación de la gallega para su carrera hacia las elecciones generales de 2023. Una carrera vinculada desde el primer momento a la ya exvicepresidenta valenciana, que ejerció de anfitriona en el acto de Valencia donde Díaz dio el pistoletazo de salida a una nueva política de alianzas en la izquierda, al unir a referentes de distintas formaciones como la propia Oltra, Ada Colau, Mónica García o Fátima Hammed Hossain.

El desenlace en el Govern valenciano llegaba en la tarde de este martes después de unas últimas horas de extrema tensión que hicieron insostenible la situación de la líder de Compromís. El presunto encubrimiento de los abusos asexuales de su exmarido en un centro de menores que estaba bajo sus competencias se sabía ya como un obstáculo en el proyecto de Díaz, pero el pasado viernes marcó un punto de inflexión, al ser imputada y citada a declarar ante el TSJV el 6 de julio, sólo dos días antes de que Yolanda Díaz arranque en Madrid su llamado 'proceso de escucha' bajo la plataforma Sumar. Aunque en un primer momento se resistió a abandonar el cargo al considerar que no había "pruebas directa", la última puntilla ha sido la polémica por el baile que protagonizó en un acto político un día después de su imputación.

Ahora, su salida del Govern supone un nuevo traspié en la apuesta de Díaz, que en las últimas horas también se ha visto golpeada por los pobres resultados de las elecciones andaluzas. Oltra era la segunda autoridad del Govern de la Comunidad Valenciana, uno de los pocos bastiones institucionales que conserva el espacio. Pero los últimos acontecimientos han puesto en jaque la coalición del Botánic, integrada por PSOE, Podemos y Compromís, y en los últimos días el presidente Ximo Puig señalaba la puerta de su ya exnúmero dos para acelerar su salida y evitar tener que cesarla, lo que supondría una crisis en el seno de la coalición.

La izquierda sale tocada, y uno de los principales temores que albergan los afines a Yolanda Díaz es la pérdida del Gobierno valenciano en los próximos comicios como consecuencia de este episodio. Una opción nada descartable, a tenor de las últimas citas electorales en Madrid, Castilla y León y Andalucía, donde el PP ha logrado holgadas mayorías. El calendario también juega contra el proyecto de Yolanda Díaz. Las elecciones valencianas están previstas para abril de 2023, unos meses antes de las generales, y perder este feudo supondría todo un golpe para la vicepresidenta del Gobierno, que tendrá que afrontar la campaña como una de las pocas figuras que quedan ostentando un cargo de responsabilidad.

Monica Oltra y Yolanda Díaz, abrazándose antes de un encuentro en Valencia el pasado 13 de septiembre de 2021. 

/ Biel Aliño

Ada Colau es otro de los pilares institucionales de Díaz, pero la alcaldesa de Barcelona también se ha visto envuelta en varios reveses judiciales en lo que va de año, con una doble imputación; la primera en febrero, tras una querella presentada por una asociación por la presunta comisión de los delitos de prevaricación y tráfico de influencias en la adjudicación de subvenciones del Ayuntamiento a "organizaciones afines".

La segunda imputación llegó a finales de abril por presuntos delitos de coacciones y prevaricación al presionar supuestamente a un fondo de inversión para que destinara inmuebles de su propiedad a alquiler social, bajo la "amenaza" de no concederle licencias de obras. Todo esto, unido al desgaste de la primera edil, también pone en riesgo la Alcaldía de la Ciudad Condal en las municipales de 2023, a las que Colau volverá a presentarse.

Yoland Díaz, Mónica Oltra y Ada Colau.

/ EFE

La caída institucional de Colau también sería un importante golpe para el proyecto de Díaz, pero la líder de los comuns mantendría su peso en el proyecto de la vicepresidenta. Además de alcaldesa, la dirigente mantiene un férreo control sobre el partido de los comuns, la organización que más le ha apoyado también a través de su delegación en Madrid, con el grupo parlamentario En Comú Podem en el Congreso de los Diputados.

Terremoto en el tablero de alianzas

La salida de Oltra genera un terremoto en la red de alianzas que había tejido Díaz desde que fue nombrada como futura candidata del espacio. La gallega ha compartido multitud de actos con la exconsellera, el último de ellos tuvo lugar hace menos de un mes. A través de la política valenciana había organizado algunos de sus encuentros más importantes, como el de Otras Políticas, que tuvo lugar el pasado noviembre y que fue adelantado en el primer número de EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. Ahora su salida puede tener varios efectos colaterales; uno de ellos es la importancia sobrevenida que adquirirá Iñigo Errejón e Izquierda Unida en la construcción del proyecto.

Oltra no sólo era fundamental por el respaldo organizativo que prestaba, sino porque le brindaba el apoyo de Compromís, el partido referente en la izquierda valenciana. Ahora, con su salida, los apoyos a Yolanda Díaz pueden verse comprometidos. Y es que, si Colau controla el partido catalán, Oltra sólo lo hace a medias en el valenciano.

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; la líder de Más Madrid, Mónica García; y la portavoz de MDyC en Ceuta, Fátima Hamed.

/ EFE/Ana Escobar

La dirigente lidera un partido que aglutina a distintas sensibilidades, una tarea en la que se había visto reforzada por su papel institucional de vicepresidenta, pero lo cierto es que ella pertenece a Iniciativa del Poble València, una facción minoritaria dentro de la organización que fue la que brindó un apoyo cerrado a la vicepresidenta segunda del Gobierno. En cambio Mès, el antiguo Bloc, representa el 70% del partido y ha mostrado desde el primer momento fuertes recelos por el proyecto nacional de Yolanda Díaz. Oltra era su principal valedora en aquella región, y su dimisión complica ahora la llegada de la candidatura nacional a este territorio.

Se da la circunstancia de que el ala mayoritaria de Compromís, cuya figura más conocida es Joan Baldoví, mantiene a nivel nacional una alianza con Más País, el partido de Errejón. Con él se presentó a las elecciones generales y mantiene una cómoda relación en el Congreso de los Diputados. La apuesta de futuro de este sector pasa por preservar la relación con Errejón, que tiene ascendencia en el espacio valenciano y cuyo papel podría ganar peso en el eventual desembarco de Yolanda Díaz en la Comunidad Valenciana, una de las regiones más pobladas del país. Y en esta ecuación quien puede salir perdiendo es precisamente Podemos, con quien Compromís tuvo una convivencia desastrosa en las elecciones de 2015. Un episodio que no quieren repetir y que entonces terminó con una ruidosa ruptura y los valencianos saliéndose del grupo parlamentario morado.

Y es que una de las condiciones que Compromís aceptó para aliarse con Errejón a nivel nacional es que éste no presentara una candidatura propia a ninguna de las citas electorales en territorio valenciano. De mantenerse estas mismas condiciones, según avanzaban algunas voces del partido a este medio, sólo habría acuerdo si se preservase la marca valenciana y el partido morado renunciara a presentarse en las elecciones autonómicas que tendrán lugar meses unos meses antes de las generales, cuando el proyecto de Díaz todavía no se habrá aún desplegado.

El respaldo de Compromís a la vicepresidenta del Gobierno puede verse más limitado a partir de ahora y es previsible que Yolanda Díaz compense ese vacío reforzando las alianzas que ya tiene más o menos aseguradas, como es el caso de Errejón, o de la propia organización de Izquierda Unida, que en las últimas autonómicas concurrió con los morados bajo la marca Unides Podem.

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