MENSAJE CLAVE PARA EL FUTURO

Feijóo espera que Andalucía demuestre que el PP volverá a gobernar sin Vox

  • No es solo la primera cita electoral bajo la presidencia de Feijóo, sino la oportunidad de revertir el caso de Castilla y León y mandar el mensaje de que el PP puede volver a gobernar sin Vox

  • Barones territoriales reconocen que conseguir gobernar en solitario garantizaría un menor desgaste para tejer nuevas coaliciones en mayo del año próximo en autonomías o grandes ayuntamientos

  • En el partido creen que "Feijóo se la juega exactamente igual que Moreno" el 19-J

Moreno y Feijóo en la precampaña andaluza.

Moreno y Feijóo en la precampaña andaluza. / JULIO MUÑOZ.

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“El 19 de junio es igual de importante para Feijóo que para Moreno”. La conclusión la obtienen varios dirigentes de peso dentro del PP, que no esconden todo lo que se juega el partido en las próximas elecciones andaluzas. Especialmente después de haber firmado la primera coalición de gobierno con Vox en Castilla y León. El objetivo primordial es que Juanma Moreno Bonilla consiga una mayoría suficiente como para forzar un gobierno en solitario y no tener que firmar otro contrato similar con el partido de Santiago Abascal.

Sería la manera, coinciden cargos populares, de dejar claro que el PP puede romper la tendencia castellanoleonesa, que el 4-M en Madrid no fue una excepción y que el partido, con Feijóo al frente, puede volver a resultados abultados que impidan coaliciones con Vox por toda España. Es el balón de oxígeno que el partido necesita a nivel global, más allá del indiscutible reforzamiento que para Moreno supondría una victoria de esas dimensiones en el mayor feudo socialista del país.

Es también la primera cita electoral a la que el PP se enfrenta con su nuevo líder nacional. Las de Castilla y León transcurrieron en plena crisis interna y, aunque el pacto se cerró ya con Feijóo al frente, las decisiones, zanjan en Génova, eran heredadas de la etapa anterior. Feijóo dio libertad total a Alfonso Fernández Mañueco para revalidar la Junta, aunque la negociación (que incluyó la presidencia de las Cortes) no gustó nada en la dirección nacional.

El presidente nacional quiere dejar su impronta con una mayoría aplastante de Moreno. Alcanzar la absoluta se antoja imposible, pero las encuestas (la más reciente, el CIS preeectoral) sitúa al PP en el entorno de los 49 escaños. Si Ciudadanos finalmente aguanta tres diputados, se sumarían de forma inmediata al bloque de Moreno en una reedición simbólica de la coalición en la que, en realidad, mandarán los populares. Pero el número de escaños para una investidura aumentaría y sería una manera de forzar la abstención de Vox.

Si la vía con los naranjas no prospera, Moreno intentará igualmente un gobierno monocolor pidiendo la abstención de la izquierda (la coalición de las formaciones que lidera Inmaculada Nieto, la candidata de Yolanda Díaz, abre la puerta a pensárselo). Sea como sea, los dos partidos de la derecha se enfrentarán hasta el final y el PP solo valora el escenario de un Gobierno sin Vox. Es también el mandato metafórico que pregona Feijóo en cada una de sus intervenciones y que, en el fondo, se hace necesario para los objetivos que persigue el presidente nacional.

EL RESTO DE AUTONÓMICAS

Sobre todo, porque Andalucía es el inicio de un ciclo que continuará con las autonómicas y municipales de mayo de 2023. Y algunos acuerdos de Gobierno con Vox se antojan imposibles si el PP aspira a hacerse con el poder. Castilla La-Mancha es un ejemplo claro. Los sondeos demuestran que la suma de populares y Vox podría desbancar a Emiliano García-Page del ejecutivo autonómico. Pero el sí del partido ultra será indispensable y, con ello, la expectativa de arrancar consejerías. Un escenario similar es el previsto para Extremadura, igual que en grandes ayuntamientos.

En este contexto en el que el PP tendrá que decidir qué hacer —muchos dirigentes llevan tiempo asumiendo que habrá nuevas coaliciones, sobre todo los más afectados— revertir la tendencia que empezó en Castilla y León es clave. 

Dirigentes autonómicos lo resumen en dos motivos. Primero, porque el mensaje de poder recuperar una hegemonía sólida dentro de la derecha impulsaría automáticamente las siglas populares en detrimento de Vox, que tendría que lidiar con su primer gran fracaso, en parte por la apuesta andaluza de Macarena Olona, uno de los principales activos de Vox. Y, segundo, reconoce algún presidente autonómico, porque si hacen falta pactos con Vox en mayo de 2023 pero se evitó la coalición en Andalucía, “la balanza se compensará”

No daremos en ningún caso la imagen de que el PP solo puede gobernar si es con Vox, sino que sólo en determinados lugares muy concretos y si es indispensable, lo haremos. Pero de forma generalizada y en comunidades tan importantes como la andaluza, lo evitamos”, exponen fuentes populares.

Por eso, muchos dirigentes de peso dentro del PP reconocen que “Feijóo se juega su futuro en Andalucía”. Si evita un nuevo Gobierno con Vox estará enviando el mensaje, dicen en la formación, “de que es posible”. Y sólo así, con el relato de un PP que vuelve a ser fuerte, puede afrontar la cita de las elecciones generales. El dirigente gallego sabe que tendrá que mejorar mucho el resultado de las últimas elecciones a nivel nacional y, sobre todo, que potenciales socios como el PNV no compartirán la ecuación en ningún caso con Vox.

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