Sesión de control al Gobierno

Sánchez insinúa que el retraso de la cita con Aragonès es culpa del Govern

El presidente muestra su disposición a reunirse con Aragonès o convocar la mesa de diálogo "cuanto antes", "cuando también lo considere la parte catalana"

Sánchez insinúa que el retraso de la cita con Aragonès es culpa del Govern
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Juanma Romero / Miguel Ángel Rodríguez

Sigue sin haber fecha para la reunión, pero el presidente del Gobierno mantiene su disposición para verse con Pere Aragonès y hasta de celebrar la mesa de diálogo "cuando también lo considere la parte catalana". Pedro Sánchez subrayaba así su "confianza" en recomponer los lazos con la Generalitat tras el 'episodio Pegasus', pero sin adelantar convocatorias y deslizando, de paso, que el retraso de la cita con el jefe de la Generalitat es responsabilidad del Govern.

Sánchez aludió este miércoles a esa entrevista pendiente con Aragonès durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso no en respuesta a ERC, que no tenía cupo para dirigirle preguntas, sino a Bildu, cuya portavoz, Mertxe Aizpurua, le inquirió cómo trabajará para mantener y recuperar la mayoría progresista de la investidura. El presidente se anotó como avance la distensión con Cataluña, que más del 70% de los catalanes considere que la independencia no debería ser una prioridad para el Govern, y reiteró que su Gobierno se halla centrado en "mejorar la vida de los ciudadanos en circunstancias extraordinarias".

Por eso mismo, mostró su agradecimiento a los grupos que "no confunden un debate político concreto", como el espionaje por Pegasus, a la tarea que, a su juicio, debe ocupar el tiempo de Gobierno y oposición, que es "amortiguar" las cargas de la guerra de Ucrania. En ese "agradecimiento" a las fuerzas que "entienden las prioridades de la política" figuraba, lógicamente, una crítica velada a ERC, que de hecho votó en contra del decreto anticrisis (que sí salvó Bildu), por el 'Catalangate'.

Sánchez agradece a Bildu su responsabilidad por "no confundir" un debate concreto, Pegasus, con la necesidad de mejorar la vida de los ciudadanos

El segundo mensaje de reproche, tácito, se lo lanzó a los republicanos justo a continuación. "La confianza que tiene el Gobierno de España en restablecer cuanto antes ese diálogo con las instituciones catalanas es total, absoluta y rotunda. Desde luego, el Gobierno está dispuesto a reunir, en mi caso, con el 'president' de la Generalitat de Catalunya, o la mesa de diálogo cuando considere también la parte catalana". Es decir, que él no tiene problema en verse con Aragonès, y en hacerlo pronto. Pero es el Govern, por tanto, quien no quiere cerrar ese despacho. Es la primera vez que la Moncloa deja entrever que algo ocurre, doce días después de que el presidente emplazara a Aragonès a reunirse. El foro entre gobiernos se reunió por última vez en Barcelona el pasado septiembre y también está pendiente un nuevo encuentro.

Situación "complicada"

Aizpurua había advertido de que la situación "es complicada" ya que la mayoría de izquierdas "está tocada" y eso "no es bueno" ni para su Ejecutivo para la estabilidad del país, ni para la "mayoría social y trabajadora". En medio de una crisis, dijo, la responsabilidad de su grupo y la del Gobierno es "aportar certezas" y que nadie quede atrás, y la ciudadanía "no debe ser quien pague los errores" del Gabinete. A su juicio, por tanto, Sánchez debe "hacer más" en su respuesta por el espionaje.

Así, la tarea del bipartito es doble, siguió Aizpurua en la réplica: abordar la "regeneración democrática" de España y "profundizar en los avances económicos y sociales". Para Bildu, solo si se avanza en esas dos líneas consolidará la mayoría progresista y frenará el "auge" de la extrema derecha, procurando así un "ciclo más largo" de la izquierda en el país. "Trabaje para ello, nosotros así lo haremos", proclamó la diputada, buscando reforzar el traje de formación sensata y responsable que quiere impulsar Bildu.

El presidente reitera su compromiso con la "regeneración democrática", pero también insiste en su "total y rotunda confianza en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado"

Sánchez recordó que en lo que va de legislatura se han aprobado unas 139 iniciativas legislativas, a las que se suman las aprobadas ayer martes por el Consejo de Ministros: la reforma de la ley del aborto en primera lectura o la transferencia de 1.300 millones, en parte a las comunidades autónomas, para mejorar la Formación Profesional. Por tanto, el compromiso del Gobierno para "avanzar en derechos y libertades es total y rotundo", como lo es también el compromiso para "superar con diálogo los conflictos" que se vivieron en Cataluña en 2017 y 2019. "Por nuestra parte", remachó, "estamos comprometidos con la regeneración democrática, pero también tengo que manifestarle la total y rotunda confianza en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado". Era su forma de refrendar que el Gobierno no tiene "nada que ocultar", como ha dicho más veces, porque todos los seguimientos al independentismo se hicieron de manera legal, con autorización judicial.

Por Pegasus también preguntó al presidente el portavoz del PNV, Aitor Esteban. En concreto, el dirigente nacionalista quería obtener de él la ratificación de que la Policía y la Guardia Civil no disponen de ese programa informático de fabricación israelí, un "instrumento muy invasivo". Sánchez lo confirmó, porque ya el Ministerio del Interior, recordó, "clarificó" que no disponía de ese 'software'. "Que lo diga usted es importante, y tomo nota. Ya veremos qué es lo que pasa. Le pediría que se asegure y se asegure bien", le respondió Esteban, remitiéndose a los casos de cloacas policiales que se han conocido posteriormente, como la "novela de conversaciones" entre el comisario José Manuel Villarejo y dirigentes del PP que se está publicando estos días en 'El País'.

También la ley de secretos

El portavoz del PNV le emplazó a que "comunique" cualquier descubrimiento, "ya que el Gobierno hace gala de transparencia", y también le apremió a reformar la ley de secretos oficiales —vieja aspiración de su partido— y a apoyar la proposición de cambio de la ley de control judicial del Centro Nacional de Inteligencia que su grupo va a presentar.

"El Gobierno está dispuesto a escuchar cuantas propuestas sean necesarias para el refuerzo de garantías judiciales del CNI en aras de mejorar la confianza que, desde luego, el Gobierno no pone en cuestión", respondió Sánchez, dejando por tanto la puerta abierta a modificaciones legales en la línea de lo que reclama el PNV. Asimismo, también reivindicó que en la planificación normativa de este año está incluida la reforma de la ley de secretos.

La formación nacionalista plantea cambios en la ley del CNI y en la ley orgánica reguladora del control judicial previo del organismo. En concreto, el PNV pide que sea un órgano colegiado de tres jueces (y no solo uno) quien autorice por unanimidad las intervenciones del CNI que afecten a derechos fundamentales y que este detalle ante los jueces las características de los medios que van a emplear en esas escuchas para que la Justicia aplique el principio de proporcionalidad, informa EFE.

El PP de Feijóo, arremete Sánchez, "se parece más al PP de antes de ayer, que estaba más pendiente de ver cómo paraban la famosa libretita de Bárcenas"

El PNV pide igualmente que el cargo de director de los servicios de inteligencia sea propuesto por el presidente del Gobierno (no por el titular de Defensa) y que para mejorar el control político a través de la comisión de secretos oficiales del Congreso los diputados puedan conocer los medios empleados por el CNI en sus intervenciones.

Antes, la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, aprovechó la sesión de control para arremeter contra Sánchez y su relación con ERC. La dirigente popular acusó al jefe del Ejecutivo de haber negociado su investidura con los republicanos catalanes a la par que el Estado les investigaba. "Lo que no puede negar es que usted estaba al corriente", le espetó Gamarra, antes de cuestionar a Sánchez si "ha hecho suficientes concesiones al independentismo por su apoyo parlamentario o todavía le quedan muchas por hacer". 

"La diferencia en materia de política territorial es que ustedes mandaban 'piolines' a Cataluña y con nosotros la selección española de fútbol puede jugar en Cataluña sin ningún tipo de problemas; a ustedes les aprueban DUI [Declaración Unilateral de Independencia] y con nosotros, según los últimos estudios demoscópicos, más del 70% de los catalanes no considera la independencia una prioridad. Se llama concordia", se defendió Sánchez. 

Además, el presidente del Gobierno arremetió contra el PP, "que se parece más al PP de antes de ayer, que estaba más pendiente de ver cómo paraban la famosa libretita de [Luis] Bárcenas", en referencia a los últimos audios que se han conocido sobre las conversaciones entre la ex secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, y el comisario José Manuel Villarejo. "Pese a los Villarejos, pese a la destrucción de ordenadores... ustedes fueron condenados por corrupción", sentenció, en la línea de lo que ya les echó en cara la pasada semana.

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