RECTA FINAL DE LAS PRESIDENCIALES FRANCESAS

Apoyo de Sánchez y Scholz a Macron con el MidCat de fondo

  • En la recta final de la segunda vuelta, el presidente español, el portugués y el alemán acuden en auxilio del mandatario francés con la esperanza de que su victoria desbloqueé el gasoducto con Francia

Los presidentes de Francia y España, Emmanuel Macron y Pedro Sánchez, tras una reunión en Moncloa, en julio de 2018.

Los presidentes de Francia y España, Emmanuel Macron y Pedro Sánchez, tras una reunión en Moncloa, en julio de 2018. / EUTERS/Susana Vera

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En las horas finales de la campaña de la segunda vuelta de las presidenciales francesas, España, Alemania y Portugal han acudido en auxilio de Emmanuel Macron, que este domingo libra un nuevo combate electoral con la ultraderechista Marine Le Pen. Un lustro después la distancia que separa al actual presidente de la República de su rival no es tan amplia y la candidata de Reagrupación Nacional está más cerca que nunca del Palacio del Elíseo.

El escenario no es tan favorable para que Macron pueda estar tranquilo. Y esa incertidumbre se ha palpado este jueves con la carta de apoyo a su candidatura que han firmado conjuntamente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el canciller alemán, Olaf Scholz, y el primer ministro de Portugal, António Costa, publicada en El País y en Le Monde. Una advertencia de la repercusión que podría tener en Europa, una Francia de extrema derecha, con el trasfondo también de la necesidad de eliminar cuanto antes la dependencia del gas ruso. Y una de las vías para hacerlo es que los franceses desbloqueen su rechazo al gasoducto, el proyecto denominado MidCat, que uniría el país galo con la península ibérica a través de los Pirineos. Una conexión que tiene el respaldo de Alemania y que el Gobierno español, como publicó EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, espera que pueda impulsarse después de las elecciones, con un nuevo triunfo de Macron.

AMENAZA PARA EUROPA

En el artículo los tres líderes socialdemócratas piden el voto para el presidente francés, aunque sin llegar a citarlo, pero identificando claramente a los dos aspirantes. "Es la elección entre un candidato demócrata, que cree que la fuerza de Francia se amplía en una Unión Europea poderosa y autónoma, y una candidata de extrema derecha, que abiertamente se pone del lado de quienes atacan nuestra libertad y nuestra democracia, valores basados en las ideas francesas de la Ilustración", en referencia a Vladímir Putin.

"Francia ha sido un país central en el proyecto europeo", sostienen. "Una Europa fuerte y unida no limita la soberanía nacional, y es la única forma de garantizar que nuestros países puedan prosperar y competir con potencias autoritarias, como Rusia", señalan. La estrecha relación de Marine Le Pen con Putin y su euroescepticismos fueron algunos de los argumentos esgrimidos por Macron contra su adversaria en el debate electoral del pasado miércoles.

GASODUCTO DE LOS PIRINEOS

En Bruselas hay temor a que las consecuencias económicas de la invasión rusa de Ucrania dé fuelle a los nacionalismos identitarios, al margen de la reivindicación que hasta ahora la extrema derecha ha hecho de Putin. Ésta es una motivación suficiente la implicación de Sánchez, Costa y Scholz. Pero no es la única. España ha desempolvado el proyecto de interconexión con Francia para el transporte de gas y también de una energía limpia como el hidrógeno verde. Esta novedad, introducida por el Ejecutivo español, busca salvar así las reticencias internas y conseguir financiación europea.

Por ahora los franceses mantienen su oposición al gasoducto pero la presión alemana ha entrado en juego en las últimas semanas. Distintas fuentes del Gobierno consultadas por este periódico apuntan a que tras la segunda vuelta de las presidenciales galas el proyecto de conexión de gas, MidCat se reactivará. En el Ejecutivo dan por seguro que Francia hará "una reflexión" sobre su rechazo a esta infraestructura que permite rebajar la dependencia del gas ruso, que en el caso alemán alcanza el 60%. Pero para ello es necesario que gane Macron. Y en apoyo suyo han salido tres los países más volcados en estos momentos con la consecución de este gasoducto: España, Portugal y Alemania.

El MidCat podría servir para enviar gas procedente de Argelia pero también para transportar el que se pueda regasificar en nuestro país, ya que hay siete plantas para reconvertir el gas licuado, comprado por los 27 en los mercados internacionales y que llegaría en barco hasta los puertos españoles. Al margen del interés para España, para el Ejecutivo alemán supondría disponer de una alternativa añadida a  Italia, que sí está conectado con el norte de Europa a través de Suiza, Austria y Eslovenia.

De hecho, en una reciente entrevista en La Vanguardia, el embajador de la República Federal de Alemania en España, Wolfang Dold, declaró que su gobierno respaldaba el Midcat y desveló que están "hablando con Francia y con España sobre este asunto". Por eso, el apoyo que este jueves Sánchez, Costa y Scholz le han dado a Macron, supone desde luego un intento de frenar a la ultraderecha, pero también de esperar que su segundo mandato sirva para relanzar esta infraestructura que ahora es estratégica para Europa.

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