EXPLICACIONES URGENTES SOBRE EL SÁHARA

Bronca en la Junta de Portavoces del Congreso: toda la oposición quiere que Sánchez comparezca ya

  • El PSOE ha rechazado una comparecencia tan pronto, este miércoles, y ha evitado el cambio en el orden del día del pleno esta semana

  • Ello ha provocado una discusión muy áspera entre los grupos

Meritxell Batet, antes de una Junta de Portavoces.

Meritxell Batet, antes de una Junta de Portavoces. / DAVID CASTRO

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La reunión de la Junta de Portavoces de este martes ha sido bronca. A instancias de Aitor Esteban, del PNV, la oposición se ha unido para exigir que la comparecencia de Pedro Sánchez sobre el giro en la política respecto del Sáhara Occidental tenga lugar este mismo miércoles, dentro de 24 horas, y en una sesión monográfica. Pero cambiar el orden del día de un pleno en curso requiere unanimidad de los grupos, y como el PSOE se ha negado, no habrá modificaciones en la agenda de esta semana. Tres fuentes parlamentarias han informado a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA sobre la controversia vivida en la Junta.

Está siendo un día complejo en la Cámara Baja. Es una jornada en la que se mezclan las ruedas de prensa de los representantes de los grupos con las reuniones internas de la Mesa y de la Junta de Portavoces, los órganos parlamentarios que marcan la agenda. En la de la Mesa, apuntan fuentes de la Cámara, han tratado la asistencia del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, a la comisión del ramo (será este miércoles tras la sesión de control) y han hablado sobre la previsible del presidente la semana que viene. Previsible porque no han visto los nueve integrantes de la Mesa el escrito de petición de comparecencia. Con todo, dan por hecho las fuentes que Sánchez acudirá el miércoles próximo, 30 de marzo.

Al mismo tiempo, en la sala de prensa, el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, ha anunciado que efectivamente esa comparecencia será dentro de ocho días. Ha contado a los medios que en una conversación con el grupo socialista sus interlocutores le han confirmado que Sánchez hablará sobre el Sáhara y el viraje en la política al respecto el día 30, casi con toda seguridad. Aprovechará el obligatorio pleno posterior al Consejo europeo de esta semana para dar las explicaciones que le demanda toda la oposición.

Antes de que comenzara la reunión de la Junta, dos portavoces, Gabriel Rufián e Íñigo Errejón, han contado en sendas conferencias de prensa que lo de mezclar en el mismo los posibles pactos energéticos y la crisis abierta por el Sáhara Occidental es un truco parlamentario que no les agrada. Prefieren, han dicho, que se aborden ambos asuntos en respectivos plenos monográficos.

La idea del Gobierno ha llegado a los portavoces antes de la Junta. Ha sido tema de conversación. El portavoz del PNV ha pedido que la comparecencia se haga mañana mismo, el miércoles, antes del control. El orden del día del pleno de esta semana está acordado ya, precisamente por la Junta. Modificarlo requiere unanimidad. No la ha habido porque el PSOE se ha negado al cambio. Dicen las fuentes consultadas que la presidenta, Meritxell Batet, ha esgrimido que es una condición del reglamento, lo que Aitor Esteban ha cuestionado. La discusión ha continuado con comentarios sobre "rodillos presidenciales" y expresiones de este cariz. Las fuentes indican que durante el debate Unidas Podemos ha guardado silencio.

El clima que se ha vivido en la reunión de la Junta demuestra que el ambiente, en el plano político, se ha enrarecido. La semana va a ser dura para el Gobierno y para el PSOE porque muchos indicios apuntan a que los socialistas se han quedado solos. Es más que probable que el decreto ley que impulse el Consejo de Ministros a finales de mes, dentro de siete días, cargado de medidas para hacer frente los efectos económicos y sociales de la guerra de Ucrania, conciten un respaldo amplio. Sin embargo, como ha apuntado Íñigo Errejón este martes, los grupos no conocen una línea de lo que planea el Ejecutivo. La reunión de los ministros con el líder de Más País al respecto será este mismo martes.

Toda la oposición, tanto la de derechas como la de izquierdas, están molestos por el giro dado por Pedro Sánchez en política exterior, y en un asunto tan sensible como el del Sáhara Occidental. La situación del pueblo saharaui es un asunto que suscita sensibilidad en numerosas capas de la ciudadanía progresista. Tal y como sostiene un diputado que pide anonimato, el cambio drástico del Gobierno ha descolocado a habituales y potenciales votantes. Si a esto se une el malestar generado por las complicaciones del día, derivadas del contexto internacional, el panorama no deja de oscurecerse para la coalición PSOE-Unidas Podemos. El propio Errejón ha destacado que si ambos partidos no toman medidas valientes, "la legislatura se le escapará de las manos".

Y tal y como ha estado la reunión de la Junta, parece que algo de eso se estaría produciendo.

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