CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

La ferocidad del PP descoloca al Gobierno y le hace dudar de futuros pactos de Estado

  • Moncloa cuestiona ahora que la llegada de Feijóo suponga un cambio y asegura que "va a ser imposible pactar nada"

  • El PP defiende sus críticas, asegura que el Gobierno ha variado su discurso para culpar de todo a Putin y subraya que los datos son peores en España que en otros países

  • Los efectos del conflicto recrudecen los ataques por la situación económica y la subida de los precios

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este miércoles, entrando en el hemiciclo del Congreso.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este miércoles, entrando en el hemiciclo del Congreso. / David Castro

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La frágil relación entre el Gobierno y el PP sufrió este miércoles un nuevo proceso de estrés. Cuando parecía que la sustitución de  Pablo Casado por Alberto Núñez Feijóo iba a propiciar la oportunidad de mejorar la comunicación e incluso, alcanzar los pactos de Estado que se han resistido durante toda la legislatura, un duro choque entre el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y  la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra por la situación económica y los efectos adversos de la invasión rusa de Ucrania, ha dejado en suspenso este cambio.

Sánchez endosó al conflicto el aumento del precio del gas, su impacto en el recibo de la luz y la consiguiente subida de la inflación. "La única responsabilidad es de Putin por su guerra ilegal", dijo. En su opinión estos incrementos se han producido porque "llevaba más de unos meses preparando" el conflicto, en referencia a que el mandatario ruso ha generado incertidumbre sobre la llegada de gas a Europa, se ha disparado el precio en el mercado internacional y esto ha provocado también que el precio del gas natural licuado servido en barcos metaneros sea más caro. El PP, en cambio, achaca parte de la culpa a la gestión del Ejecutivo y a su política fiscal. Por esto, frente a los argumentos del jefe del Ejecutivo, Gamarra acusó a Sánchez de que "primero utilizó la pandemia y hoy vemos que está dispuesto a utilizar la guerra".

INDIGNACIÓN EN MONCLOA

Esta imputación soliviantó al presidente y provocó un enorme malestar en La Moncloa, que muy poco después de la sesión de control manifestaba su "indignación con el PP por acusar al Gobierno de usar la guerra" como excusa. "Es indigno e indecente", apuntaron fuentes gubernamentales. La semana pasada, durante el pleno monográfico sobre el conflicto de Ucrania, fuentes del Ejecutivo vinculaban el anuncio de Sánchez de que enviaría armas a este país, también de manera bilateral y no sólo a través de la UE, con un intento de buscar la "unidad" interna y acercar al PP. En ese sentido iba también la oferta de acordar un plan de respuesta a los efectos económicos de las sanciones de la UE contra Rusia, que se pretende pactar con los agentes sociales y los grupos parlamentarios.

 

En definitiva el Gobierno buscaba que la oposición no haga sangre con las consecuencias adversas que la guerra tendrá en la economía española. Parecía que el relevo de Casado podía favorecerlo y por eso este miércoles el Ejecutivo ha quedado descolocado con las palabras de Gamarra. A Sánchez le cuesta encajar que el PP no le reconozca nunca ningún mérito, tampoco ahora cuando sigue creciendo su imagen internacional.

"VA A SER IMPOSIBLE PACTAR NADA"

El cabreo en Moncloa por el choque en el Congreso era "monumental". Y esta actitud lleva a pensar que "va a ser imposible pactar nada con el PP" y que con Feijóo "no cambiará nada". Esta postura contrasta con las esperanzas en alcanzar a acuerdos que el Gobierno ponía en la llegada del líder gallego hace unas semanas. La realidad es que el presidente de la Xunta no estará al frente del partido hasta el congreso extraordinario de los días 1 y 2 de abril pero en sus comparecencias no ha dejado de apuntar a una nueva política y nuevos estilos. EL PERIÓDICO DE ESPAÑA ya publicó que el primer cambio que propiciaría sería  "bajar tres decibelios como mínimo" el perfil "faltón" de los populares en el Congreso. Y él mismo dijo, ante la Junta Directiva del PP gallego, cuando avanzó su candidatura, que no venía a "insultar" a Sánchez sino a "ganarle".

Al margen del encontronazo en la sesión de control hay mucho tiempo aún para que testar el cambio que pueda significar Feijóo. Es verdad que los reproches de Gamarra, en el contexto del conflicto con Ucrania, no han sido prometedores, cuando el Gobierno ha ofrecido además pactar las medidas económicas para amortiguar sus efectos. Pero también lo es que en Moncloa la candidatura electoral de Feijóo preocupa más que la de Casado, cuyo liderazgo político y social nunca llegó a cuajar. El gallego es un candidato mucho más temido y, de hecho, el PSOE ya ha empezado a lanzar críticas contra él.

"CRITICAR AL GOBIERNO ES CRITICAR A ESPAÑA"

El PP cree que el Gobierno, en el marco del conflicto en el este de Europa, pretende atraparles en el argumento de que "meterse con el Ejecutivo es hacerlo con España". Se ha visto, subrayan, en la intervención de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que ha advertido al PP de que "no cometan el mismo error que con la pandemia, no utilicen la guerra de Putin contra este Gobierno porque, no es contra el Gobierno, es contra nuestro país".

Los populares, además, defienden el realismo de sus argumentos. La vicepresidenta primera, Nadia Calviño, aseguran, "ha cambiado radicalmente su discurso y ha pasado de decir que la subida de precios no le preocupaba por ser coyuntural a decir que es un tema preocupante que se ha provocado por la invasión de Ucrania". "Tomando como referencia la inflación a 31 de diciembre de 2021, casi dos meses antes de que Rusia atacara a los ucranianos, el IPCA (Índice de Precios al Consumo Armonizado) de ya había encadenado 10 meses consecutivos de subida y, con un 6,6% de subida anual, había marcado el nivel más alto de los últimos 30 años", sostienen.

Y continúan: "Dos meses antes de la invasión de Ucrania ya subía un 72% la electricidad, un 33,3% el gas butano, un 24,6% el gasóleo y un 23,0% la gasolina. Pero también otros productos básicos de la cesta de la compra: un 26,7% el aceite de oliva, un 21,8% la carne de ovino, un 15,2% la pasta alimenticia o un 9% la fruta fresca". La subida de los precios, mantienen, "era mayor ya en España que en los países de nuestro entorno", lo que consideran un "fracaso" de la política del Gobierno. "Lo hemos hecho peor que el resto", concluyen.

La guerra de Ucrania ha hecho que el PP ponga de nuevo el foco en el tema económico. Ya pensó que así podría derrocar al Gobierno por el impacto de la pandemia. Ahora, a falta de que empiece a dar órdenes Feijóo, este enfoque es la línea actual de oposición.

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