ANÁLISIS

Las 5 lecciones que dejan las elecciones de Castilla y León

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 El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el candidato de esta formación a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, tras las elecciones. 

 El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el candidato de esta formación a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, tras las elecciones.  / EFE/PABLO REQUEJO

No convoques en base a las encuestas


Mañueco convocó elecciones sugeridas por Génova con unos datos democópicos que le situaban al borde de la mayoría absoluta. El objetivo era claro, hacerse una Ayuso y demostrar a propios y ajenos que no era la lideresa madrileña la que había conseguido el resultado, sino la marca del PP y el liderazgo de Génova que estaban fuertes. La conclusión de la jugada: el relato del cambio de ciclo, que aún ayer seguía manteniendo Casado a través de un tuit. Nada más lejos de la realidad.

Mañueco no es Ayuso, en la campaña electoral ha perdido nueve procuradores y si uno compara los resultados de la elección de ayer en porcentaje de las elecciones generales del 2019, observa que los datos de los principales partidos son bastante estables, PP y PSOE sobre el 30- 31%, Vox sobre el 16-17%, es decir, poco movimiento en términos porcentuales, no hay cambio de ciclo, sino estabilidad en el votante. Le pasó a Mas, le pasó a Diaz, y ayer Mañueco formó parte del club de las elecciones adelantadas para empeorar la situación. 

Vox o elecciones


No hay suma alternativa, el PP necesita a Vox para gobernar Castilla y León y lo harán como Abascal quiera. La amenaza de que si no gobierna el PP lo hará Tudanca ya no es suficiente para un partido político que ayer se autoproclamó vicepresidente de la región. Vox ha obtenido más de la mitad de los votos del total de los populares y eso les otorga un papel protagonista que jugarán como consideren. Además, son conscientes de que Mañueco se pensará mucho eso de volver a convocar elecciones porque esa repetición le coincidiría con procesos judiciales por supuestos casos de corrupción política, algo que desde luego no le beneficiaria electoralmente. Así que Génova construyó una trampa en el que han caído ellos mismos dificultado sus planes de desgaste frente al gobierno de España. 

Unidos podrían 


En las pasadas elecciones en CyL Izquierda Unida y Podemos concurrieron en dos candidaturas, en esta ocasión decidieron unir fuerzas ante la posibilidad de quedarse fuera, eso les ha valido un procurador y salvar los muebles. Es una valiosa lección para Andalucía, en la que el espacio a la izquierda del PSOE está más atomizado que en otras circunscripciones. En Andalucía si la izquierda no es competitiva desde el punto de vista electoral, con candidaturas con posibilidad de representación, la derecha parte de una situación ventajosa en la que dos partidos capitalizan todos sus votos, desde los radicales hasta los más centrados, sin pérdidas, como sí se produciría en la izquierda con candidaturas que no superaran la barrera en algunas circunscripciones. Además, Iglesias ha demostrado que no ha recuperado el poder que otrora le hacía un valor electoral eficiente, y su nueva líder, Yolanda Díaz, no ha querido comprobar si ella lo es, puesto que no hizo prácticamente campaña para sus compañeros morados, algo que podría pasarle factura a nivel interno. 

Estabilidad en el voto del PSOE 


El PP no tiene suelo electoral, en función de la elección y el candidato el resultado es completamente diferente. Nada tiene que ver Cataluña con Madrid o Euskadi con Galicia. Son los liderazgos autonómicos los que tiran en cada elección, algo que debería preocupar a Génova que parece no aguantar un porcentaje mínimo de votos. Sin embargo, el PSOE aguanta un nivel de estabilidad en sus votantes importante, da igual la convocatoria que sea, a excepción de la Comunidad de Madrid, mantiene un porcentaje con un suelo por encima del 25%. Esta diferencia en cuanto a las dos marcas es un factor determinante de cara al próximo ciclo electoral que se inauguró ayer y sobre todo, cuando las marcas a nivel nacional compitan solas, sin el poder territorial del alcaldes y presidentes autonómicos. 

Gentilicio como oferta 


Soria ¡Ya! va a despertar la ilusión de muchas plataformas provinciales que rentabilizan el sentimiento de abandono de sus vecinos como arma electoral. Se equivocan los que intenten encasillarlos en el eje ideológico, porque juegan en otro eje cada vez más importante para la identificación de los votantes, en lugar donde viven y su casuística particular. La España vaciada no consiguió procurador, y en parte es porque eligieron mal su nombre. El gentilicio es la base de la oferta política, sentir que tú como habitante de un lugar estarás representado ya desde la propia marca electoral. 

PD: Moreno Bonilla ha quedado descolgado por el resultado de ayer. Ser moderado y pactar con Vox es incompatible. Sin embargo, decidió fiarlo todo a la carta de Mañueco y se ha quedado sin presupuestos, sin relato de legislatura y con los espacios electorales reservados. 

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